La madrugada del martes 3, el Ueno Bank de Paraguay fue intervenido. La mañana del jueves 5, renunció el presidente de Paraguay, el derechista Santiago Peña, de 47 años, por medio de un mensaje en sus redes sociales, tras abrumadoras críticas y protestas en las calles, pues Peña había sido accionista de la matriz de Ueno Bank hasta marzo del 2025. En su lugar asumirá el vicepresidente Pedro Alliana, quien deberá completar el mandato hasta el 15 de agosto de 2028.
El mandatario tomó la decisión al verse abandonado por su propio partido, el Partido Colorado, tras el escándalo financiero que ha dejado sin acceso a sus ahorros a 2,9 millones de clientes, en un país con poco más de 6,4 millones de habitantes. Sin embargo, la Cámara de Diputados de Paraguay rechazó su renuncia y aprobó por unanimidad (78 votos) el juicio político de Peña para impedir que tenga fueros como senador vitalicio y así pueda responder ante la Justicia. La decisión final está ahora en manos del Senado.
La renuncia de Peña estuvo provocada por la intervención y posterior liquidación de Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay (BCP) debido a una grave insuficiencia de capital.
“He tomado la decisión de presentar la renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, dijo Peña. “Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos”, agregó.
Mensaje del Presidente de la República, Santiago Peña, al pueblo paraguayo. pic.twitter.com/RBz6IfFV9L
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 5, 2026
El expresidente de Paraguay y padrino político de Peña, Horacio Cartes, se pronunció contra él: «Como presidente de la Asociación Nacional Republicana, no estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados, debemos pensar en la gente y en los valores que sostenemos desde el Partido Colorado». Cartes se instaló en la sede del partido junto al vicepresidente, a quien ya se anunciaba como eventual sucesor de Peña, y recibió a otras reconocidas figuras del partido oficialista. “Ha traicionado al país por dinero”, enfatizó el senador colorado Oscar “Cachito” Salomón al llegar a la sede partidaria.
Mientras los clientes del Ueno Bank están angustiados, porque no pueden acceder a sus cuentas desde el martes.
La renuncia le permite a Peña mantener fueros políticos con los que evitar una detención, dado que asume de forma automática el rol de senador vitalicio, pero parece que el Partido Colorado lo ha abandonado y con la oposición, votarían por el juicio político en el Senado. Peña ha dicho que se someterá al juicio político.
Legisladores opositores presentaron este jueves ante la Fiscalía una ampliación de una denuncia penal contra el presidente por los delitos de enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, lavado de dinero, administración en provecho propio, lesión de confianza y estafa. La denuncia también apunta al ministro de Economía y Finanzas (Óscar Lovera), al expresidente del Banco Central del Paraguay (Carlos Carvallo), a miembros del directorio del Banco Central, al titular de la Superintendencia de Bancos (Holger Insfrán) y a autoridades de instituciones públicas —como el Instituto de Previsión Social (IPS) y la ANDE— que mantuvieron depósitos y fondos millonarios en el banco Ueno. Poco antes del mediodía, el propio Ministerio Público anunció que iniciaba un proceso contra Santiago Peña.
De acuerdo a cifras de Bloomberg, el Ueno Bank era el sexto banco de Paraguay por depósitos, que de acuerdo a cifras de Bloomberg, alcanzaban los 17 billones de guaraníes, unos US$2.800 millones, cifra que en Perú lo colocaría en el séptimo lugar, por detrás del Banco de Crédito, BBVA, Interbank, Scotiabank, Banco Interamericano de Finanzas y Mibanco. Según Bloomberg, dentro de los depósitos están los US$355 millones que allí puso el Instituto de Previsión Social (IPS), que sería dinero perdido.
El miércoles, la Cámara de Diputados aprobaron una ley para que el banco central acelere los pagos del seguro de depósitos a los ahorradores, cuyo dinero quedó congelado en el Ueno Bank.
Santiago Peña fue accionista del Ueno Holding, compañía que era dueño del banco y otros negocios. Peña tenía el 1,58% de acciones del Ueno Holding, valorizadas en US$850 mil, siendo uno de sus principales accionistas y las vendió en marzo del 2025. Peña en su gobierno, nombró como presidente del banco central a Carlos Carvallo, antiguo gerente general de Financiera Ueno, entidad que luego se convirtió en el Ueno Bank.
La familia Vásquez era la controladora del Ueno Bank, pues tenía el 67,6% de acciones de Ueno Holding y controlaba un 18% adicional. Su principal figura es Federico Miguel Vázquez Villasanti.



