Por Hugo Chávez
En los últimos 25 años en Perú, la Remuneración Mínima Vital (RMV) creció un 227% (de S/ 345 en el 2000 a S/ 1,130 en 2025), mientras que las utilidades de los bancos experimentaron una expansión exponencial, escalando desde centenas de millones hasta superar los S/ 14,000 millones anuales, un ritmo considerablemente superior al de los salarios y al de las empresas no financieras tradicionales.]
Crecimiento Asimétrico del Remuneración mínima vital, Empresas no financieras, Bancos evolución comparativa (2000 – 2025)
El trayecto económico muestra asimetrías importantes entre el ingreso básico del trabajador, la ganancia del sector financiero (banca múltiple) y el sector corporativo no financiero.
- Sueldo Mínimo Vital (RMV): Pasó de S/ 345 (año 2000) a S/ 410 (2003), S/ 530 (2007), S/ 750 (2012), S/ 930 (2018), S/ 1,025 (2022) y S/ 1,130 (2025). Su incremento responde de manera intermitente a decretos ejecutivos condicionados por coyunturas políticas.
- Utilidades de los Bancos: Partieron de una base reducida a inicios de los 2000 (menos de S/ 300 millones acumulados al año), experimentando súper ciclos de rentabilidad con un ROE que tocó picos superiores al 30% antes de 2010 y cerrando el ejercicio de 2025 con un récord histórico de S/ 14,147 millones agregados, altamente concentrados en cuatro grandes entidades.
- Empresas No Financieras: Su evolución sigue de cerca los ciclos de los precios de los metales (commodities) y el producto bruto interno (PBI). Aunque registran saltos importantes en años de auge exportador y minero, presentan mayor volatilidad y caídas profundas en periodos de crisis internacional o turbulencia interna, con un crecimiento nominal de sus ganancias netas inferior al dinamismo monopólico u oligopólico de la banca.
Representación Conceptual de las Curvas de Crecimiento
Debido a la disparidad de unidades (Soles nominales unitarios para el sueldo vs. miles de millones de soles globales para las utilidades), las curvas de tendencia gráfica se comportan de la siguiente manera al normalizarlas conceptualmente con base 100 en el año 2000:
VALOR INDEXADO (Base 100 en el año 2000)

- Curva 1 (Sueldo Mínimo – Plana/Escalonada): Dibuja una línea casi horizontal con saltos abruptos (escalones) cada cierto año que apenas logran cubrir la inflación acumulada.
- Curva 2 (Empresas No Financieras – Ondulada/Cíclica): Presenta una pendiente positiva moderada, pero con oscilaciones pronunciadas hacia arriba y hacia abajo, reflejo directo de la bonanza o contracción del sector externo y la inversión privada.
- Curva 3 (Banca – Exponencial Pronunciada): Muestra una aceleración vertical pronunciada a partir de mediados de la década del 2000, distanciándose abrumadoramente de las otras dos curvas debido a la alta intermediación y comisiones del sistema.
Fuente: Reportes estadísticos oficiales y series cronológicas detalladas directamente en las Estadísticas del BCRP .
El desempeño de las empresas no financieras en Perú durante los últimos 25 años está marcado por la alta dependencia de factores externos, una fuerte concentración sectorial en la gran empresa y un comportamiento cíclico. A diferencia de las utilidades de la banca (que muestran un crecimiento ascendente casi lineal y predecible), las corporaciones no financieras se rigen por la volatilidad global.
Motores del Crecimiento y Concentración Sectorial
Las utilidades de este sector no se comportan de manera uniforme; están lideradas por un «trío ganador» o cúmulo de megacorporaciones que distorsionan el promedio general:
- Sector Minero: Empresas como Southern Copper, Sociedad Minera Cerro Verde y Antamina representan la mayor parte de las utilidades corporativas del país. Su rentabilidad está totalmente atada al «súper ciclo de los commodities» (especialmente del cobre y oro).
- Sector Telecomunicaciones y Consumo Masivo: Compañías como Alicorp o las operadoras de telefonía dominan el mercado interno. Sus utilidades crecieron a la par del consumo de la nueva clase media emergente entre 2005 y 2019, estabilizándose recientemente.
- Asimetría Empresarial: Según los censos económicos del INEI, la Gran Empresa genera más del 75% de los ingresos netos corporativos del sector no financiero, dejando márgenes muy estrechos y una alta vulnerabilidad para la mediana y pequeña empresa.
Los Grandes Ciclos y Volatilidad (2000 – 2025)
Las utilidades pasaron por cuatro etapas claramente marcadas en el último cuarto de siglo:

Comparativa Estructural frente a Bancos y Sueldo Mínimo
Al analizar el balance de las últimas dos décadas y media, saltan a la vista las diferencias de comportamiento:
- Bancos vs. No Financieras: Los bancos operan en un mercado altamente concentrado (oligopolio) donde el riesgo está sumamente atomizado entre millones de deudores. Por ello, sus utilidades casi nunca caen (salvo desaceleraciones muy puntuales). En contraste, una minera o constructora no financiera puede pasar de utilidades récord a pérdidas netas en un solo trimestre si el precio del metal se desploma o si se paraliza la inversión pública.
- La Brecha con el Sueldo Mínimo (RMV): Mientras las utilidades históricas de las empresas no financieras de la BVL se revalorizan con fuerza, el sueldo mínimo vital ha avanzado de forma rezagada. El incremento de la RMV suele ser visto por las corporaciones no financieras de mano de obra intensiva (como la agroexportación, textiles y comercio) como un incremento en sus egresos fijos, lo que presiona a la baja sus márgenes operativos e incentiva la informalidad laboral.
Para un análisis cuantitativo profundo sobre estados financieros consolidados, puedes revisar el compendio anual de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) o los análisis sectoriales del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
Las empresas no financieras más importantes del Perú (lideradas por las megacorporaciones mineras y de consumo) amasan utilidades agregadas históricas que superan los S/ 14,000 millones en sus mejores trimestres, compitiendo directamente en volumen con las ganancias anuales récord de todo el sistema bancario junto. Sin embargo, la brecha de crecimiento respecto al Sueldo Mínimo Vital (RMV) es abismal: mientras las utilidades corporativas y financieras se multiplicaron por decenas de veces en los últimos 25 años, el salario mínimo solo aumentó un 227% en términos nominales.
Los ganadores Empresas No Financiero vs. El Sistema Bancario
Las corporaciones no financieras con mayor rentabilidad de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) pertenecen al sector minero y de consumo masivo. Su volumen de ganancias netas se compara de forma directa con el oligopolio bancario en el cierre de los últimos ejercicios anuales:
Empresas No Financieras Líderes
- Southern Copper Corporation (SPCC) y Sociedad Minera Cerro Verde: Dominan holgadamente el mercado. En años de bonanza de metales (como 2024, 2025 y el actual 2026), logran consistentemente márgenes EBITDA superiores al 60%.
- Compañía de Minas Buenaventura y Minsur: Siguen en la lista de mayores generadoras de caja operativa.
- Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston: Lidera el consumo interno masivo no financiero con utilidades netas estables y multimillonarias.
- Volumen de Ganancias: En los periodos de picos históricos (como a mediados de 2026), el índice selectivo de las principales firmas de la BVL llega a reportar más de S/ 14,600 millones en un solo trimestre.
El Sistema Bancario (Los «Big Four»)
- Entidades: Liderado por el Banco de Crédito del Perú (BCP), BBVA, Scotiabank e Interbank.
- Volumen de Ganancias: El sistema bancario nacional cerró con utilidades récord históricas de S/ 14,147 millones. Solo el BCP absorbió S/ 6,478 millones de ese total. Para mediados de 2026, las utilidades bancarias siguen expandiéndose a un ritmo interanual superior al 23%.
Matriz de Comparación: 25 Años de Evolución
La estructura de crecimiento demuestra que los ingresos de las grandes empresas juegan en una escala macroeconómica desconectada del poder adquisitivo básico del ciudadano común.

Conclusiones Clave de la Brecha Económica
- Asimetría de Escala: Mientras una sola empresa minera como Southern Copper o un solo banco como el BCP pueden ver crecer sus utilidades en miles de millones de soles en un buen año, el sueldo mínimo de los trabajadores requirió un cuarto de siglo de reformas y debates para incrementarse en apenas S/ 785 nominales en total (pasando de S/ 345 a S/ 1,130).
- Productividad vs. Salario: La fenomenal acumulación de ganancias de las empresas no financieras de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) se debe a una mayor eficiencia operativa y control estricto de costos laborales. Esto demuestra que la riqueza generada por el auge macroeconómico del país se ha retenido de manera desproporcionada en los excedentes de operación corporativos y financieros, en lugar de distribuirse de forma equitativa vía salarios básicos.
CUADRO COMPARATIVO DE LOS TRES INDICADORES, EMPRESAS NO FINANCIERAS, BANCA Y RMV
Para comparar los tres indicadores en un solo cuadro de curvas, los valores se normalizan utilizando un Índice Base 100 en el año 2000. Esto permite observar el ritmo real de crecimiento, ya que la Banca Múltiple se expandió un 3,622%, las Empresas No Financieras Top un 1,500%, y el Sueldo Mínimo (RMV) solo un 175% en este periodo.
Tabla de Datos Históricos Anuales (2000 – 2025)
Las cifras corresponden al cierre de cada ejercicio económico basándose en series agregadas de la SBS, SMV y BCRP.

2. Gráfico de Curvas de Crecimiento Comparado

Análisis de las Curvas:
- Curva de la Banca (Exponencial): Es la más agresiva de todas. Exceptuando la caída temporal por provisiones en la crisis COVID-19 (2020), mantiene una aceleración constante que multiplica por 37 veces su punto de partida inicial.
- Curva No Financiera (Cíclica/Volátil): Replica los picos de las cotizaciones mineras globales de los años 2007, 2011, 2021 y el actual auge tecnológico del cobre en 2025. Sufre caídas violentas, pero sus máximos duplican la velocidad de crecimiento de los salarios.
- Curva del Sueldo Mínimo (Plana/Escalonada): Se ubica al fondo del cuadro. Su avance es marcadamente lento, plano y sin correlación real con las explosiones de riqueza corporativa de los otros dos sectores.
Al analizar la evolución de los datos de los últimos 25 años en el Perú, se evidencia una profunda asimetría en la distribución de los excedentes generados por el crecimiento económico, marcando dinámicas marcadamente divergentes entre el capital y el trabajo.
A continuación, se detallan los factores estructurales y las diferencias de crecimiento que explican cómo el excedente económico se ha concentrado principalmente en el sector corporativo y financiero.
Divergencia en las Tasas de Crecimiento (Multiplicadores)
El primer factor demostrativo radica en la velocidad y magnitud del crecimiento de cada indicador cuando se evalúan bajo una misma base macroeconómica:
- El Sector Financiero: Multiplicó sus utilidades netas por más de 37 veces (un incremento superior al 3,600%). Esto demuestra una alta capacidad de extracción de valor a través de márgenes de intermediación, comisiones y masificación del crédito en un mercado con alta concentración oligopólica.
- El Sector No Financiero Líder: Multiplicó sus ganancias por 16 veces (1,500% de incremento nominal), impulsado principalmente por la explotación de recursos naturales (minería e hidrocarburos) y sectores de consumo masivo con ventajas de escala.
- El Sector Laboral (Sueldo Mínimo): Solo se multiplicó por 2.7 veces (175% de incremento nominal). Al descontar el efecto de la inflación acumulada durante el último cuarto de siglo, el incremento real del poder adquisitivo del salario mínimo es marcadamente reducido, mostrando una tendencia casi plana.
Factores de la Distribución del Ingreso: Capital vs. Trabajo
La brecha entre las curvas responde a la arquitectura del modelo económico y a la forma en que se distribuye el Valor Agregado Bruto (VAB) en el país:
Desconexión entre Productividad y Salarios
En una economía equitativa, los salarios tienden a crecer al mismo ritmo que la productividad laboral. Sin embargo, en el Perú, el incremento de la eficiencia operativa, la tecnología y los altos precios internacionales de las exportaciones se han traducido casi en su totalidad en excedentes brutos de explotación (utilidades para los accionistas) en lugar de reflejarse en las remuneraciones. Los costos laborales estructurales se mantuvieron controlados para garantizar la competitividad externa.
El Rol de la Informalidad y la Flexibilidad Laboral
El mercado laboral peruano mantiene una tasa de informalidad estructural que oscila entre el 70% y el 75%. Esta amplia oferta de mano de obra desprotegida presiona los salarios hacia la baja en los sectores de baja productividad y reduce el poder de negociación de los trabajadores formales. Asimismo, los regímenes laborales especiales creados para incentivar sectores no financieros (como la agroexportación o el textil) priorizaron la reducción de costos de contratación y despido, limitando la acumulación de beneficios sociales estables para el trabajador.
Mecanismo de Fijación de la RMV
Mientras que las utilidades empresariales se fijan de manera automática por las fuerzas del mercado, los precios de los commodities y la demanda interna, la Remuneración Mínima Vital (RMV) se define mediante decretos políticos del Poder Ejecutivo. Las actualizaciones de la RMV suelen darse de forma rezagada y tras periodos prolongados de estancamiento, utilizándose habitualmente como medidas paliativas frente a la inflación pasada, en lugar de actuar como un mecanismo proactivo de distribución de la riqueza.
Comportamiento frente a Crisis y Ciclos Económicos
La resiliencia de los sectores demuestra quién absorbe los costos de los choques macroeconómicos:
- Resiliencia Financiera: Incluso en periodos de desaceleración del PBI, la banca ha mantenido niveles elevados de rentabilidad debido a su capacidad de reajustar tasas de interés activas y provisionar riesgos.
- Transferencia del Riesgo al Trabajador: Ante crisis severas (como la contracción del año 2020), el sector empresarial no financiero suele ajustar sus balances mediante la reducción de planillas, suspensión perfecta de labores o la tercerización de servicios. Esto permite que las utilidades corporativas experimenten rebotes rápidos y agresivos (como en 2021), mientras que el empleo adecuado y los salarios reales tardan años en recuperarse a sus niveles previos.
DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA EN EL PERÚ
Para evaluar la distribución de la riqueza en el Perú, la macroeconomía utiliza los componentes del PBI por el método del ingreso. Al revisar los datos históricos del INEI, se observa una asimetría estructural: la riqueza generada en el país se concentra principalmente en las ganancias corporativas y financieras (Excedente de Explotación), mientras que la participación de los trabajadores (Remuneración de los Asalariados) ha experimentado un retroceso.
Distribución del PBI: Capital vs. Trabajo (2000 – 2025)
El Producto Bruto Interno se divide principalmente entre lo que va a los trabajadores (sueldos), lo que va a las empresas (ganancias/utilidades) y lo que va al Estado (impuestos).
- El Excedente de Explotación Bruto (Ganancias Empresariales): En el año 2000, las utilidades operativas de las empresas representaban cerca del 49% del PBI. Tras el boom minero y la consolidación del modelo, este indicador escaló significativamente, cerrando los periodos consolidados del INEI estables en un 42.8% del PBI neto (que sumado al ingreso mixto de independientes llega al 63.4% del ingreso nacional).
- La Remuneración de los Asalariados (Masa Salarial Colectiva): La participación de la totalidad de sueldos formales e informales en el PBI se ha estancado de manera histórica. A inicios de los 2000 bordeaba el 24% al 26% del PBI, y tras veinticinco años de crecimiento macroeconómico, se ubica estancada en niveles que apenas promedian el 22% al 24% del PBI total.
Demostración de la Brecha: En economías de la OCDE, los sueldos suelen capturar entre el 50% y el 60% del PBI. En el Perú, las ganancias empresariales capturan casi el doble de lo que recibe toda la fuerza laboral junta.
Los Factores Estructura del «Sesgo Pro-Capital»
El modelo económico peruano contiene tres mecanismos institucionales que explican por qué el crecimiento se traduce de manera automática en ganancias para los accionistas y no en bienestar salarial:
El Impacto de la Productividad no Retribuida
Entre 2000 y 2025, la productividad total de factores y el rendimiento técnico de la gran empresa subieron considerablemente gracias a la adopción tecnológica y las economías de escala. En un esquema distributivo estándar, un aumento de productividad eleva el salario real. En el mercado peruano, esa brecha de mayor rendimiento se convirtió enteramente en margen de ganancia corporativa (EBITDA), manteniendo las estructuras de sueldos fijas.
Contracción del Gasto en Planilla frente al PBI
La masa salarial total (la suma de todos los sueldos del país) avanzó a un ritmo mucho más lento que el crecimiento del PBI nominal global. Mientras el PBI total se multiplicó de forma sostenida, el gasto total de las corporaciones en mano de obra formal se redujo de manera proporcional dentro de sus estados financieros, apalancándose en la subcontratación, la tercerización y regímenes tributarios especiales de flexibilidad laboral.
Debilidad en la Negociación Colectiva e Informalidad
El modelo promovió la flexibilización laboral extrema. La tasa de sindicalización en el sector privado formal peruano es inferior al 5%, lo que anula la capacidad colectiva de exigir aumentos salariales indexados a las utilidades de las empresas. A esto se suma el «colchón» de un 70% a 75% de informalidad laboral estructural, que funciona como un ejército de reserva que presiona permanentemente los salarios formales a la baja.
Comportamiento en Épocas de Shock e Inflación
La asimetría del modelo se hace más evidente al observar cómo reacciona el sistema ante las crisis:
- En las Crisis (Ajuste vía Trabajo): Cuando la economía enfrenta un choque (como la recesión por COVID-19 o shocks globales), las empresas protegen sus márgenes de ganancia recortando personal, reduciendo salarios nominales o precarizando contratos.
- En la Recuperación (Apropiación vía Capital): En las fases de rebote macroeconómico y alta inflación (como los años 2021-2022 y la consolidación de 2025), las empresas trasladan inmediatamente el alza de costos al consumidor final mediante el incremento de precios de bienes y servicios. Esto expande rápidamente sus utilidades netas, mientras que los salarios de los trabajadores permanecen congelados o pierden capacidad de compra real frente a la canasta básica familiar.
La evolución económica del Perú en el último cuarto de siglo demuestra que el crecimiento macroeconómico ha consolidado una profunda asimetría estructural en la distribución de la riqueza, donde el modelo ha priorizado la acumulación de excedentes en el sector corporativo y financiero por encima del bienestar de la fuerza laboral.
Las conclusiones clave de este comportamiento son las siguientes:
- Captura Desproporcionada del Valor: Las utilidades de la banca múltiple (crecimiento exponencial superior al 3,600%) y de las corporaciones no financieras líderes (crecimiento cíclico de hasta 1,500%) se expandieron de forma desconectada de la realidad nacional, impulsadas por un mercado financiero oligopólico y por el súper ciclo global de los commodities mineros.
- Estancamiento de la Masa Laboral: En contraste, la Remuneración Mínima Vital (RMV) avanzó rezagada (solo 175% en términos nominales), actuando de manera tardía frente a la inflación en lugar de como un mecanismo real de redistribución. Al mismo tiempo, la participación de los salarios dentro del PBI retrocedió frente a las ganancias empresariales, que hoy capturan casi el doble del ingreso nacional que toda la masa trabajadora junta.
- Mecanismos Institucionales del Sesgo: Esta brecha no es casual, sino el resultado de factores estructurales del modelo: una altísima informalidad laboral (75%) que presiona los sueldos a la baja, la desarticulación de la negociación colectiva formal y la retención íntegra de las ganancias por mayor productividad laboral dentro de los márgenes netos de las empresas.
En balance, mientras el capital corporativo y financiero operó bajo lógicas globales de alta rentabilidad y blindaje ante crisis, el factor trabajo absorbió los costos del ajuste mediante precarización y pérdida del poder adquisitivo real frente a la canasta básica familiar.
Enfoque: Análisis de Cuentas Nacionales y Divergencia entre Capital y Trabajo
Resumen Ejecutivo
El análisis empírico del último cuarto de siglo en el Perú demuestra una desconexión estructural entre el crecimiento macroeconómico y la retribución al factor trabajo.
Mientras que el Producto Bruto Interno (PBI) acumuló décadas de expansión sostenida, la distribución primaria del ingreso se sesgó de manera persistente hacia el excedente empresarial. Las utilidades netas del oligopolio bancario y de las corporaciones no financieras líderes (minería y consumo masivo) crecieron a tasas exponenciales y cíclicas de tres y cuatro dígitos. En contraste, la Remuneración Mínima Vital (RMV) y la masa salarial agregada experimentaron un estancamiento en términos reales, consolidando un modelo donde el incremento de la productividad nacional se transformó en rentas del capital y no en poder adquisitivo para la clase trabajadora.
Los Tres Ejes de la Brecha Económica
- El Sector Financiero como Extractor de Rentas: La banca múltiple operó bajo condiciones de alta concentración de mercado. Esto le permitió registrar tasas de retorno sobre el capital (ROE) consistentemente elevadas y blindarse ante crisis mediante el reajuste de spreads de tasas de interés, multiplicando sus utilidades netas por más de 37 veces desde el año 2000.
- La Volatilidad y Captura del Sector No Financiero: Las grandes corporaciones capturaron de forma íntegra los beneficios de los súper ciclos de commodities internacionales y las economías de escala en el consumo interno. Al no existir mecanismos institucionales que aten los salarios al rendimiento corporativo, los incrementos de productividad laboral se tradujeron directamente en márgenes netos de ganancia para los accionistas.
- Precarización Laboral como Ancla de Costos: La participación de las remuneraciones en el PBI se contrajo y se estancó entre el 22% y 24%. El modelo económico utilizó una informalidad estructural del 75% y regímenes laborales de alta flexibilidad como un «ancla» para mantener deprimidos los costos laborales directos, garantizando la competitividad externa a expensas de la capacidad de consumo de la población.
Esquema de Políticas Públicas Alternativas
Para corregir esta distorsión y redistribuir los excedentes de productividad de forma equitativa, se plantean tres reformas técnicas estructurales:
- Indexación Salarial por Productividad: Modificar los criterios del Consejo Nacional de Trabajo (CNT) para que la RMV y los salarios formales no solo compensen la inflación pasada, sino que se eleven de forma automática basándose en el Índice de Productividad Total de Factores (PTF) del sector correspondiente.
- Fortalecimiento de la Negociación Colectiva por Rama: Reformular las leyes laborales para facilitar la sindicalización sectorial (como en construcción, agroexportación o minería), elevando el poder de negociación de los trabajadores para equilibrar la distribución de las utilidades distribuidas.
- Reforma Tributaria sobre Ganancias Extraordinarias: Implementar impuestos a las sobreganancias financieras y mineras en periodos de tasas altas o precios récord de metales. Los fondos recaudados deben etiquetarse exclusivamente para el financiamiento de infraestructura social (educación, salud y transporte masivo), devolviendo el excedente económico vía salario ciudadano indirecto.


