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El empleo se enfría en Estados Unidos: en junio se crearon 57.000 puestos de trabajo, menos de lo esperado

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La tasa de paro cae ligeramente al 4,2%, una décima menos que el mes anterior

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El mercado laboral de Estados Unidos ha perdido fuelle desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca. Aunque muestra una salud extraordinaria, las cifras reflejan que ha perdido tracción. El pasado junio se crearon 57.000 puestos de trabajo, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en sus siglas inglesas), el organismo encargado oficialmente de recopilar estos datos. El dato de junio supone un descenso respecto a los 129.000 puestos de mayo y se situó muy por debajo de las expectativas de los economistas.

Sin contar con el dato del mismo mes del año pasado, influido por los aranceles, es el peor junio desde la pandemia. No es solo eso. El instituto estadístico ha corregido a la baja las cifras de empleo de abril y mayo en 74.000 contrataciones. En lo que va de año se han creado 552.000 puestos de trabajo en Estados Unidos, muy por debajo de la media histórica en el primer semestre. Solamente el año de la pandemia, cuando se destruyeron algo más de 14 millones de puestos de trabajo en el primer semestre de 2020, y el año pasado, afectado por la agresiva política comercial de Trump, fueron peores. El promedio mensual en las contrataciones en los últimos 12 meses es 36.000 contratos al mes, un dato magro en comparación con la serie histórica.

Aun así, la situación está lejos de ser catastrófica. Es una ralentización general del mercado laboral, influido también por la guerra en Irán y la crisis energética. La radiografía retrata un mercado de trabajo con menor capacidad para crear nuevos puestos de trabajo. Los analistas consultados por Bloomberg lo achacan a un cambio de paradigma por la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y el elevado nivel de empleo que ya ha alcanzado el país. Estas circunstancias, unidas a la furibunda política migratoria de la Administración de Trump contra los inmigrantes indocumentados, hacen que las contrataciones se hayan enfriado.

“Tanto el empleo total no agrícola, con 57.000 nuevas contrataciones, como la tasa de desempleo, que cayó al 4,2%, una décima menos, cambiaron poco en junio”, ha informado la Oficina de Estadísticas Laborales. “El empleo continuó con una tendencia al alza en los servicios profesionales y empresariales, la asistencia social y la atención médica. El ocio y la hostelería perdieron empleos”, explica el instituto federal.

El empleo en el sector del ocio y la hostelería disminuyó en 61.000 puestos en el sexto mes, lo que refleja una contratación estacional más débil de lo habitual, resalta la BLS. La cifra se produce en plena celebración de la Copa Mundial de Fútbol. Los analistas esperaban que este evento ayudara a dinamizar el mercado de trabajo en junio, pero ahora creen que el efecto tirón de la competición internacional se produjo en los meses previos.

“Tras tres publicaciones de datos de empleo extraordinariamente positivos, las cifras de junio volvieron a la normalidad, pero no hay motivo de preocupación. El mercado laboral se mantiene sólido y, lo que es más importante para la Reserva Federal, no se está sobrecalentando”, explica Christopher Hodge, de Natixis.

“El informe de empleo de junio fue una clara decepción, aunque no debería influir en la visión general de la economía”, afirmó Neil Dutta, jefe de economía de Renaissance Macro Research, en una nota recogida por Bloomberg. “Lo fundamental aquí es que el mercado laboral refleja la situación general de la economía. El crecimiento económico es desigual y, por lo tanto, el mercado laboral también lo es”.

Por el contrario, el empleo mantuvo su tendencia al alza en los servicios profesionales y empresariales, la asistencia social y la atención sanitaria. El sector ha añadido 172.000 puestos de trabajo desde un mínimo reciente en octubre de 2025. La asistencia social añadió 25.000 puestos de trabajo en junio, principalmente en servicios individuales y familiares (+17.000). En junio, el empleo en la atención sanitaria continuó su tendencia al alza (+22.000), pero a un ritmo más lento.

Además, el salario promedio por hora aumentó el mes pasado un 3,5% hasta alcanzar los 37,64 dólares. La inflación de ese mismo mes escaló hasta el 4,2%, lo que revela una contracción en el poder adquisitivo de los estadounidenses.

La semana laboral promedio para todos los empleados en nóminas privadas no agrícolas se mantuvo sin cambios en 34,3 horas en junio. “El ritmo de contratación cuenta una historia tanto de oferta como de demanda. Sabemos que la gente tarda más en encontrar trabajo, pero también hay señales de limitaciones en la oferta laboral en ciertos sectores. Por ahora, el efecto general es una desaceleración en la creación de empleo”, explica Nela Richardson, economista jefa de ADP, la plataforma de gestión de nóminas del sector privado.


Jesús Sérvulo González, El País