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Google y Anthropic protagonizan un gigantesco leasing de infraestructura para IA que reaviva el debate sobre el financiamiento circular del sector

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  • La operación de 200.000 millones involucra a Blackstone y Apollo para dotar a Anthropic de capacidad de cálculo
  • Un vehículo financiero arrienda los chips a Anthropic mientras Broadcom asume parte del riesgo de la operación
  • Google respalda a exmineras de criptomonedas para construir los centros de datos que necesita la empresa de IA

Google y Anthropic están detrás de uno de los mayores esquemas de financiación de infraestructura tecnológica jamás organizados. Un reportaje publicado por Financial Times reconstruye cómo una serie de operaciones anunciadas por separado durante los últimos meses forman parte de un entramado financiero valorado en unos 200.000 millones de dólares y que ha sido diseñado para dotar a Anthropic de la capacidad de cálculo necesaria para desarrollar sus modelos de inteligencia artificial (IA).

La operación llega apenas unos días después de que trascendiera que Nvidia negocia un aval de hasta 250.000 millones de dólares para facilitar la financiación de un enorme campus de centros de datos destinado a OpenAI. Ambos proyectos muestran cómo la carrera por la inteligencia artificial está obligando a las grandes tecnológicas a recurrir a fórmulas de financiación cada vez más sofisticadas y, al mismo tiempo, vuelve a poner el foco sobre la denominada financiación circular, un modelo en el que un reducido grupo de empresas se financia, se contrata y se respalda mutuamente.

En el caso de Google, la compañía ha construido una estructura destinada a repartir el riesgo entre distintos participantes para suministrar a Anthropic los chips que necesita para seguir creciendo. Google es uno de los principales accionistas de la empresa de inteligencia artificial y, al mismo tiempo, Anthropic se ha convertido en uno de los mayores clientes de la infraestructura de computación desarrollada por Google.

La historia comenzó el pasado mes de abril, cuando Google acordó vender a Broadcom 3,5 gigavatios de capacidad de sus procesadores TPU, diseñados específicamente para cargas de trabajo de IA, con destino exclusivo a Anthropic. El periódico sostiene que los compromisos de compra por 128.000 millones de dólares que Broadcom refleja en sus cuentas para los ejercicios fiscales de 2027 y 2028 corresponden casi en su totalidad a ese acuerdo.

La siguiente pieza llegó en junio con la creación de Compute SPV, un vehículo de propósito especial respaldado por Apollo Global Management y Blackstone. Este vehículo adquirió aproximadamente un gigavatio de capacidad en TPUs, equivalente a cerca de un millón de procesadores, mediante una operación valorada en 35.000 millones de dólares.

En lugar de vender directamente ese hardware a Anthropic, el vehículo se lo arrienda bajo un modelo similar al leasing utilizado en sectores como la aviación. Anthropic paga cuotas periódicas por utilizar los equipos, mientras que Broadcom asume parte del riesgo al comprometerse a cubrir las pérdidas de los principales acreedores si la empresa dejara de cumplir con sus pagos y el valor de reventa de los chips no fuera suficiente para recuperar la inversión.

La financiación de los chips resuelve solo una parte del problema. Para operar esa infraestructura hacen falta enormes centros de datos con acceso a grandes cantidades de electricidad, uno de los recursos más escasos de la industria. Para acelerar su despliegue, Google ha comenzado a respaldar proyectos promovidos por antiguas compañías dedicadas a la minería de criptomonedas, que ya disponían de terrenos y conexiones eléctricas de gran capacidad.

El primer proyecto identificado por Financial Times corresponde a TeraWulf. Gracias a una garantía otorgada por Google sobre los futuros contratos de arrendamiento, Morgan Stanley pudo estructurar una emisión de bonos por 3.200 millones de dólares destinada a financiar la construcción del centro de datos. A cambio de ese respaldo, Google obtuvo derechos para adquirir acciones de la compañía en el futuro.

Además, se han identificado otros cinco desarrollos similares promovidos por empresas como Cipher Digital y Hut 8 que suman alrededor de 1,4 gigavatios de capacidad eléctrica y han levantado más de 15.000 millones de dólares en deuda con el respaldo de las garantías de Google.

Estos proyectos forman parte de 10 desarrollos de centros de datos respaldados por Google y que acumulan 2,4 GW de potencia eléctrica. No obstante, el objetivo final de la tecnológica es reunir capacidad suficiente para albergar los 4,5 gigavatios de infraestructura TPU comprometidos para Anthropic.

El entramado financiero pone de manifiesto hasta qué punto la IA está empezando a depender de los mercados de capitales. Fondos de crédito privado como Apollo y Blackstone aportan la financiación para adquirir los chips, Broadcom garantiza parte del riesgo, Morgan Stanley estructura los vehículos financieros y Google respalda el desarrollo de los centros de datos que albergarán esa infraestructura.

Para los analistas, el principal riesgo no reside en la tecnología, sino en la concentración. Una parte significativa de la infraestructura que está construyéndose depende de un reducido grupo de laboratorios de inteligencia artificial y de gigantes tecnológicos que concentran tanto la demanda como el respaldo financiero. El éxito de un programa de unos 200.000 millones de dólares dependerá de que la IA mantenga el ritmo de crecimiento que hoy justifica una inversión sin precedentes en la historia reciente del sector tecnológico.

eleconomista.es