Los principales índices bursátiles de EEUU arrancan la jornada del martes presentando leves caídas y prolongando los retrocesos de la jornada anterior. El S&P 500, índice de referencia, pierde apenas una décima y se sitúa al filo de los 7.600 puntos. El Nasdaq 100, índice tecnológico por antonomasia, se despierta en terreno prácticamente plano, sujetando los 29.100 enteros. La tónica sigue siendo negativa mientras el petróleo del petróleo (el crudo Brent) sigue encaramado sobre los 107 dólares y el bono del Tesoro de EEUU a 10 años continúa por encima del 5%.
A falta de que la Reserva Federal comunique este miércoles su decisión de tipos y deje pistas sobre su hoja de ruta a corto plazo, los catalizadores siguen siendo la inestabilidad en Oriente Medio con nulos progresos entre EEUU e Irán y las nuevas dudas en torno a la IA después de que destacados directivos del sector hayan pedido frenar su desarrollo para evitar peligros mayores.
«Por supuesto que la venta masiva de bonos está afectando a las acciones tecnológicas y de crecimiento«, afirma Louis Puga, de Societe de Gestion Prevoir. «En realidad, aquí confluyen dos realidades: por un lado, balances y beneficios empresariales sólidos, y por otro, países con grandes déficits que ejercen presión sobre el mercado de bonos». «Se están acumulando diferentes primas de riesgo en el mercado de bonos», señala Mabrouk Chetouane, de Natixis Investment Managers. «En este contexto, los mercados de renta variable ya no suben, sino que se estancan. Para que los mercados se recuperen, necesitaríamos tanto cierta claridad por parte de la Reserva Federal mañana como unos sólidos resultados del tercer trimestre».
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