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Un enorme tapón de petróleo venezolano que cubre la demanda de España entera durante dos meses pone en peligro la nueva producción de crudo

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Barcos en modo "sopa", repletos de petróleo venezolano

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  • No cabe más petróleo en Venezuela: hay que liberar espacio para producir más
  • El crudo almacenado en buques alcanzaría los 90 millones de barriles
  • Es petróleo suficiente para abastecer a España entera durante más de dos meses

Antes de empezar a invertir en la industria petrolera venezolana, las fuerzas que dirigen el país (ya sea EEUU o el Gobierno aún chavista a cargo de Delcy Rodríguez) deben ‘deshacerse’ de un tesoro flotante que está taponando la producción del país y pone en peligro el nuevo petróleo venezolano. Más allá del deterioro de la industria petrolera venezolana, el gran problema a muy corto plazo es la falta de espacio para almacenar el petróleo que se extrae en el país. Con los tanques terrestres hasta los topes, Venezuela lleva meses o años almacenando petróleo en buques que se encuentran vagando por el mundo, frente a sus costas o en sus puertos. Este petróleo no ha tenido salida durante mucho tiempo por las sanciones y ahora debe empezar a fluir para dejar nuevo espacio a la producción del país. Se estima que el crudo venezolano almacenado en buques es suficiente para alimentar la demanda entera de España (por ejemplo) durante más de dos meses.

Frente al optimismo de EEUU y el mundo del petróleo en general, Venezuela podría verse obligada a cerrar algunos pozos de petróleo ante la escasez de capacidad de almacenamiento. Al menos de forma temporal. Se habla de hasta 90 millones de barriles de crudo flotante, según revela Goldman Sachs, que se encuentran en viejos petroleros distribuidos por varias partes del mundo.

Según información a la que ha tenido acceso elEconomista.es, se han podido registrar hasta 15 petroleros sin movimiento en el Golfo de Venezuela. Es importante recordar que los grandes petroleros (VLCC por sus siglas en inglés) pueden cargar hasta 2 millones de barriles Esos 90 millones de barriles son petróleo suficiente para alimentar la demanda de España entera durante más de dos meses. España consume entre 1,3 y 1,4 millones de barriles diarios, para poner cierto contexto a esas cifras. También se puede decir que esos 90 millones de barriles equivalen casi a un día de producción mundial de petróleo o a más de 90 días de producción de crudo en Venezuela.

No cabe más petróleo flotante

Los principales centros de almacenamiento de crudo del país y los petroleros fondeados en sus terminales se están llenando rápidamente y podrían alcanzar su capacidad máxima en unos pocos días, según revelaron en diciembre fuentes conocedoras de la situación a Bloomberg que pidieron no ser identificadas por tratarse de información confidencial. Si eso ocurre, la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), cuya producción ronda el millón de barriles diarios, podría verse forzada a cerrar pozos.

Por un lado, está Chevron, que continúa produciendo en sus empresas mixtas con PDVSA «sin interrupciones» y cumpliendo todas las leyes aplicables, señaló la petrolera el miércoles. Pero por otro aparece PDVSA, que es la que está teniendo serios problemas para colocar su petróleo y empieza a quedarse sin sitio.

Los últimos datos de tráfico marítimo muestran a las claras esta coyuntura. Al menos tres superpetroleros, buques capaces de transportar un total de seis millones de barriles de petróleo, ya han cargado, pero permanecen en aguas venezolanas, según imágenes vía satélite, así como un informe de transporte marítimo recopilados por Bloomberg.

Los tres buques ‘varados’ en Venezuela están cargados con petróleo pesado venezolano valorado en unos 300 millones de dólares, según los cálculos de Bloomberg. Los ‘buques fantasma’ Crag y Galaxy 3, que operan con nombres falsos, se cargaron la semana pasada y permanecen en aguas venezolanas. Otro superpetrolero, el Kelly, que apagó su transpondedor hace una semana, terminó de cargar en los últimos días. Un cuarto buque, que navega bajo el alias de Romana, está cargando actualmente 1,9 millones de barriles del petróleo insignia de Venezuela, el Merey.

El crudo Merey es una mezcla del crudo pesado extraído de Venezuela diluido con otros petróleos más ligeros o nafta, lo que permite manejar el petróleo venezolano. Sin esa mezcla que encarece sobremanera el petróleo venezolano, sería muy complicado manejar un crudo tan denso que no avanza por los oleoductos ni puede cargarse de forma eficiencia en los buques petroleros. Las estimaciones de los expertos señalan que por cada barril de petróleo pesado venezolano se necesita un tercio de otro barril de petróleo ligero para hacer la mezcla. Todo el petróleo almacenado en los buques es crudo ya mezclado con variantes más ligero y dulce, por lo que su valor es elevado.

Venezuela depende en gran medida de una flota clandestina de estos ‘buques fantasma’, que apagan o falsifican las señales de sus transpondedores para ocultar su ubicación y navegar sin ser detectados. «La flota sombra es un término general para los petroleros y buques que operan al margen del sistema marítimo regulado, en particular fuera de la supervisión occidental de seguros, finanzas y regulación. Esta flota es un conjunto de buques flexibles y cambiantes que se utilizan para transportar materias primas sancionadas o restringidas, evitando sanciones, topes de precios y otros controles», explican los analistas de Capital Economics sobre los barcos empleados por los ‘enemigos íntimos’ de EEUU (desde China hasta Irán pasando por Rusia o la propia Venezuela) para este trasiego.

Según datos de S&P Global publicados en septiembre, un total de 54 petroleros con 9,5 millones de toneladas de peso muerto se han venido dedicando al transporte de crudo y productos petrolíferos venezolanos y a la realización de los acuerdos de intercambio de petróleo del país. «Los buques están controlados por la empresa estatal PDVSA o por opacas empresas petroleras que probablemente buscan primas de riesgo», apostillan desde la firma de análisis.

Con todo, el despertar de la industria de Venezuela no solo se espera que sea lento y costoso (cabe recordar que Irak tardó 10 años en recuperar sus niveles de producción tras la guerra), sino que necesita primero de movimientos rápidos y audaces para desatascar el gran tapón de petróleo que amenaza con cerrar algunos pozos en el país. Este crudo podría dirigirse a EEUU o a otros países de la región, pero también a España, que ha sido uno de los grandes clientes del petróleo venezolano en los últimos años.

Vicente Nieves, Mario Becedas. El Economista.