Desde el Faro
Por: Rafael Hidalgo
Se calienta al rojo vivo la pugna entre las líneas aéreas con Lima Airport Partners (LAP) —operador del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez— porque el ministro de Transportes, Aldo Prieto (brazo derecho del expremier Gustavo Adrianzén e inmerso en el rubro de casinos, según Infobae), decretó el cobro de TUUA de Transferencia (23/11/25): US$ 11.86 a los pasajeros internacionales y US$ 7.46 a los pasajeros nacionales (en suspenso), que vuelan a Lima para tomar una interconexión.
En realidad, la novísima TUUA de Transferencia no estaba contemplada en las cinco tarifas del contrato inicial de concesión por 30 años en el período 2001-2031 (14/2/2001): tarifa unificada por uso de aeropuerto -TUUA (nacional e internacional), la tarifa de aterrizaje y despegue (nacional e internacional), la tarifa de estacionamiento (nacional e internacional), la tarifa de uso de puentes de abordaje (mangas) y la tarifa de uso de instalaciones de carga aérea.
Sucede que, durante la gestión del exministro de Transportes, Carlos Paredes (8/3/13) —acusado de corrupción por el Club de la Construcción—, se aprobó sorpresivamente la TUUA de Transferencia mediante la Adenda 6 (8/3/13), que se suscribió bajo el prurito de establecer fecha máxima de entrega de terrenos, pero nació con un descuento del 100 %, que se ha mantenido durante los últimos 12 años para evitar que se arme una batahola con las líneas aéreas.
Es por ello que Martín La Rosa, de IATA (asociación de aerolíneas), advierte: “La proyección del crecimiento anual de pasajeros internacionales con la TUUA de Transferencia vigente se mantiene en torno al 3 % anual, pero, si es que no se cobra, la proyección se triplica al 9 %… diferencia de tráfico que podría ir a otro destino”. Bogotá o Panamá, que no cobran TUUA de Transferencia, se presentan como alternativa. La Rosa plantea como salida al impase eliminar la TUUA de Transferencia a cambio de “extender el plazo de concesión por un período que no debería exceder de un año, según los cálculos”, para compensar los ingresos que LAP dejaría de percibir (2/12/25).
En cuanto al plazo de concesión, salta que otro exministro de Transportes —como no: Martín Vizcarra— concedió una ampliación de 10 años adicionales al período de concesión de 30 años de LAP (20/12/16), con un acta de “trato directo”, a la moda de la exalcaldesa Susana Villarán en Línea Amarilla, pese a que el operador apenas había invertido el 30 % de los US$ 1,061 millones que había prometido.
Empero, al recibir tal dádiva, publicitó: “US$ 1,200 millones adicionales”. Disipado el humo de las bengalas por la inauguración del nuevo aeropuerto, se constata que el nivel de inversión bordea el 45 % de las promesas (septiembre 2025). Por ejemplo, IATA se queja de que solo 30 de 49 mangas prometidas se encuentran operando.
Por lo pronto, por la vigencia de la TUUA de Transferencia —donde los usuarios tienen que correr, después del aterrizaje, hasta una ventanilla de emergencia para hacer el pago durante el trasbordo en Lima—, Latam ha suspendido seis rutas internacionales. Y, a partir del 29/3/26, dejarán de operar los vuelos directos que unían Lima con: Orlando, Curaçao, Florianópolis y Tucumán. Además, no concretará rutas previstas a Guatemala y Belo Horizonte.
La TUUA de Transferencia limita la competitividad de Lima frente a otros hubs regionales como Bogotá y Panamá. Actualmente, hay 23 aerolíneas que realizan vuelos internacionales. De ellas, tres participan en vuelos de conexión desde Lima, donde Latam cuenta con el 86 %.
Todo incierto, como el destino de la bola en el rodar de una ruleta.
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