Durante meses, César Tamara Evangelista necesitó de oxígeno para respirar y realizar actividades cotidianas. Hoy, este tecnólogo médico de 46 años ya está en casa donde comparte su dicha junto a sus hijos de 10 y 4 años, luego de recibir un trasplante bipulmonar en el Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen.
En el 2022, César empezó su calvario cuando se le presentó una incesante tos seca y dificultad para respirar. Tras ser evaluado inicialmente en el Hospital Alberto Sabogal de EsSalud, fue referido al Hospital Guillermo Almenara. Los especialistas le habían diagnosticado fibrosis pulmonar, enfermedad que convierte progresivamente el tejido pulmonar en fibroso.
Su condición avanzó hasta cambiar por completo su forma de vida familiar y laboral. A inicios de 2025, necesitaba oxígeno para realizar esfuerzos y, a fines de ese año, pasó a utilizarlo de manera permanente para vivir y desarrollar sus actividades. El 1 de septiembre de 2025 fue el día D para él: ingresó a la lista de espera para un trasplante pulmonar.
El elegido
Casi diez meses después, el 11 de junio de 2026, el equipo médico recibió la información de un posible donante: un varón con muerte cerebral. Su familia decidió donar sus órganos. Los pulmones fueron destinados a César, quien era compatible con estos órganos, por lo que calificaba para un trasplante. Al día siguiente, el 12 de junio, ingresó a sala de operaciones para recibir los pulmones donados.
El trasplante fue realizado mediante una técnica de reducción pulmonar, que permitió adaptar los órganos del donante al tamaño del tórax de César. Durante la cirugía también se utilizó el sistema ECMO, Oxigenación por Membrana Extracorpórea que brinda soporte temporal al corazón y los pulmones.
Proeza
El procedimiento, desde la procura hasta el implante, tomó cerca de veinte horas y movilizó a más de 40 profesionales del hospital Almenara.
El Dr. José Manuel Palacios León, cirujano de tórax y jefe del Programa de Trasplante Pulmonar, destacó el trabajo del equipo multidisciplinario. “Todo el proceso de trasplante pulmonar duró aproximadamente veinte horas, desde la procura hasta el implante, y se realizó con la participación coordinada de todo el equipo. Actualmente, nuestro paciente está de alta y ya no necesita oxígeno”, señaló.
Después de meses en que necesitó este soporte para realizar sus actividades cotidianas, César puede ahora retomar poco a poco su vida junto a su esposa e hijos, acompañarlos en su crecimiento y volver a compartir con ellos los momentos de cada día.
El Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen es actualmente el único centro hospitalario del Perú que realiza trasplantes pulmonares. Con este procedimiento, este establecimiento de alta complejidad alcanza 31 trasplantes bipulmonares. Cada uno depende también de una decisión que ocurre en un momento de dolor: la de una familia que autoriza la donación de los órganos de un ser querido para que otra persona pueda seguir viviendo.



