R con r, el candidato presidencial de Juntos por el Perú (JPP) exhorta al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), sin presentar ninguna prueba a anular los sufragios de peruanos en el extranjero. También plantea un ilegal y ocioso “recuento de votos”, pese a que esta figura solo es volver a contar las actas observadas que están en el sistema y se pueden realizar. Bobby Sánchez convoca a otra marcha el sábado 27.

Ni siquiera dos semanas duró el supuesto talante “democrático” del candidato presidencial Roberto Sánchez (Juntos por el Perú-JPP) que mostró antes, durante y después de la segunda vuelta presidencial, cuando aseguró que respetaría el escrutinio. Ayer anunció adoptando el estilo de su padrino Evo Morales, que no reconocerá un eventual gobierno de su contendora de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien al cierre de esta página lo aventaja por más de 41 mil votos.
El congresista Sánchez insistió en pedir la anulación de los votos del extranjero y anunció una movilización ciudadana para este sábado 27 de junio. “No reconoceremos a ese gobierno y nos declararemos en lucha política y social de resistencia”, sostuvo. Al parecer, JPP también se negará a recibir el financiamiento público mensual que recibirá su partido por haber pasado la valla electoral.
Atrás quedó la algarabía con la que Sánchez y sus simpatizantes recibieron el conteo rápido, la noche del domingo 7 de junio, que lo ubicaba por encima de Fujimori – luego de haber anunciado que estaba abajo en el boca de urna- por un error de Ipsos y Transparencia. Con sombrero en mano, el candidato y sus aliados, entre ellos el hoy inubicable exfiscal José Domingo «Pepito» Pérez, celebraron el momento en la Plaza San Martín. El empate técnico que las encuestadoras advirtieron no supuso impedimento alguno. El festejo fue tal que Sánchez, envalentonado, se atrevió a dar un “balconazo” y repartir puestos públicos a doquier.
Y cuando le preguntó la prensa respondió: “Hubo una postura inicial de un flash electoral, ahora un conteo rápido (…) (Keiko Fujimori le ha pedido que acepte los resultados ¿lo va a hacer sea cual fuere?) Absolutamente. Siempre lo hemos dicho, con victoria o sin victoria electoral, nosotros, creemos en el debido proceso, claro que vamos respetar los resultados”, aseguró a América Noticias. Esta actitud le duró hasta el 10 de junio, según registros periodísticos (ver infografía).
CAMBIO DE HÁBITO
Fue cuestión de tiempo para que la euforia del todavía candidato presidencial se transformara en negación, no solo hacia el futuro resultado oficial, que ya puede preverse, sino también hacia los votos de los peruanos en el exterior: “Si el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) no resuelve en atención a la seguridad jurídica y la normativa electoral, ese fraude se habrá consumado. Por ello, en esas condiciones de transgresión a las normas, nosotros no reconoceremos el gobierno de la señora Fujimori”, sostuvo en horas de la mañana.
Agregó que comenzará la “lucha de resistencia patriótica (…) en base a nuestros derechos constitucionales” y que esto no solo se hará en el Perú, sino también en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.. En la cuenta de X, Sánchez también aseguró que, “de puro derecho, el JNE debe declarar la nulidad de las elecciones del 7 de junio efectuadas en las oficinas consulares para peruanos en el extranjero”.
Añadió que la contabilización de dichos votos “deviene en un beneficio fraudulento a favor de (…) Keiko Fujimori”. En ese sentido, volvió a exhortar al JNE a parar lo que denominó un “fraude que se encuentra en desarrollo” e impedir que, finalmente, sea “un fraude consumado”.
El líder de Juntos por el Perú (JP) remarcó que si el JNE “convalida” la resolución jefatural de la ONPE del 29 de mayo –que modificó el procedimiento de transmisión de los sufragios en el extranjero– y los votos de los peruanos en el exterior, “quedará confirmado que, con fraude electoral de las elecciones de peruanos residentes en el extranjero, nos robaron el triunfo alcanzado con votos de peruanos residentes en el Perú”. Se niega a reconocer que en la segunda vuelta se eliminó los sistemas de apoyo informático, porque no funcionaron en la primera vuelta.
En esa línea, el izquierdista anunció una movilización ciudadana para este sábado, una “ruta de la democracia” y una “convocatoria nacional aquí, en Lima, luchando y exigiendo la libertad de Pedro Castillo”.
Las reacciones no se hicieron esperar. El secretario general de Fuerza Popular, Luis Galarreta, dijo que Sánchez “está en negación”.
“Hago un llamado a la población para que tenga calma, incluso a las personas que votaron por Sánchez, que no se dejen llevar por esta actitud antidemocrática. Si el señor reconoce o no reconoce los resultados, la verdad ya es un problema de él, porque quien tiene que reconocer los resultados son los organismos electorales”, afirmó.
Por su parte, los colegas parlamentarios del líder de Juntos por el Perú también adoptaron una postura. La congresista Susel Paredes reconoció que “ya ganó Keiko (Fujimori)”, asimismo, reaparecieron algunos aliados de Sánchez en la segunda vuelta. El excanciller Manuel Rodríguez Cuadros informó que ya no es asesor de Juntos por el Perú, mientras el exaspirante presidencial de Ahora Nación, Alfonso López-Chau, refirió que a algunos no les puede gustar la postura del candidato, pero que “mientras esté en el marco de la ley no hay ningún problema”.
“El día que el JNE diga: ‘Ya culminé mi trabajo’, dé su veredicto, nosotros, en Ahora Nación, vamos a respetar la decisión del JNE; pero, mientras tanto, las personas pueden ejercer su legítimo derecho a la protesta”, puntualizó.

