Osinergmin rechazó el pedido de la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), de declarar “fuerza mayor” a la ruptura de sus ductos de gas y líquidos de gas natural, que dejó sin gas natural y GLP al país entre el 1° y 14 de marzo (24/3/26), además, rechazó la ampliación del plazo para sustentar este desatino. La declaración de fuerza mayor (artículo 1315 del Código Civil), le habría permitido evadir multas, sanciones e indemnizaciones a sus clientes por cortarle el suministro de gas.
Coincidiendo con el colapso del ducto, el chileno Alfredo Ergas Segal, habría dejado la presidencia del directorio que ocupada desde agosto del 2015, a la abogada Leoni Roca (miembro del directorio desde el 2023). Resulta que Ergas era representante de las inversiones en Perú y Chile del fondo de pensiones canadiense CPP Investment Board, pero como el año pasado, CPP Investment vendió el 49.9% de sus acciones en TGP al fondo estadounidense EIG, su salida estaba descartada.
El INICIO DE LA CONCESIÓN
Cómo se recuerda, la Comisión de Promoción de la Inversión Privada (Copri) otorgó la buena pro de la concesión a un postor único la Transportadora de Gas del Perú (TGP): “El Transporte de Gas Natural por Ductos de Camisea al City Gate en Lima, de Transporte de Líquidos de Gas Natural por Ductos de Camisea a la Costa y de Distribución de Gas Natural por Red de Ductos en Lima y Callao” (20/10/26), consorcio conformado por (2/11/20): Techint (Argentina), Pluspetrol (Argentina), Hunt (EEUU), SK (Corea del Sur), Sonatrach (Argelia) y Graña y Montero.
El contrato de concesión fue firmado el 3 de febrero del 2001. La concesión fue otorgada por 33 años, que se vence el 2034, plazo que se podría extender hasta los 60 años, si y sólo sí, TGP hubiera tenido un suministro ejemplar, situación que no se condice con las 15 interrupciones del servicio que registra a la fecha.
TGP decidió encargar la construcción del sistema y el suministro de las tuberías al socio mayoritario Grupo Techint (23.6% de las acciones) de propiedad del magnate argentino Paolo Rocca, gran amigo del expresidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK), a quién durante el kichnerismo lo conocían como Dios y ahora se encuentra en la picota con el gobierno de Javier Milei.
El denominado por algunos, Gasoducto Central, tiene dos ductos: uno de gas natural (32 pulgadas) y otro de líquidos de gas natural (donde sale el GLP) de 14 pulgadas; ambos corren paralelos desde la Planta de Separación de Las Malvinas (Camisea), atraviesan la selva baja, cruzan los Andes y llegan a Pisco, donde termina el ducto de líquidos, precisamente, en la planta de licuefacción del Consorcio Camisea, operado por Pluspetrol (GLP) y el gas va a la Planta de Pampa Melchorita (Perú LNG). Después, el ducto de gas natural va hacia el City Gate en Lurín, desde donde se distribuye a la red de ductos de Lima y Callao de Cálidda.
El ducto de gas tiene un recorrido de 732 Km, desde Camisea hasta Lurín, con un diámetro variable de 32, 24 y 18 pulgadas, con una capacidad inicial de 280 millones de pies cúbicos (MMPCD), que hoy se eleva a 1,540 MMPCD. El ducto de líquidos tiene un recorrido de 560 Km, desde Camisea hasta Pisco, con un diámetro variable de 14 y 10 pulgadas, con una capacidad inicial de 50,000 barriles diarios por día (MBPD), que hoy llega a una capacidad máxima de 120,000 MBPD.

Hay más de mil empresas y 2.5 millones de hogares conectados a la red de gas natural, además de 351 mil vehículos que usan GNV. Imagen: Día 1 de El Comercio.
EL TRASPASO A CALIDDA
En mayo del 2002, TGP regaló misteriosamente la concesión de la distribución de gas natural en Lima y Callao a Suez, que constituyó la empresa Cálidda. Suez también ingresó como accionista de TGP. Cálidda después pasó por varias manos tras el pago respectivo: Ashmore Energy International (2008) y Grupo Energía Bogotá (2011).
EL FINANCIAMIENTO DEL GASODUCTO.
En los inicios, la argentina Techint -que es una de las principales fabricantes mundiales de ductos para hidrocarburos- se convirtió en la líder del consorcio de TGP. A parte de TGP, Techint constituyó la empresa Compañía Operadora de Gas del Amazonas – COGA, que brinda el servicio de operación y mantenimiento a los ductos de TGP. El único cliente de COGA es TGP.
El proyecto gozaba de una Garantía por Red Principal (GRP), hoy derogada, que era un mecanismo que permite garantizar los ingresos al concesionario por el servicio de transporte de gas, un pago para compensar el déficit que pudiese existir entre los ingresos provenientes de la inicial capacidad contratada real (ingreso esperado) y los ingresos asociados a la capacidad garantizada determinada en el contrato de concesión (ingreso garantizado). El GRP se cargaba a la tarifa eléctrica, definido por la Ley 27133 (4/6/1999) conocida como la Ley de Promoción del Desarrollo de la Industria del Gas Natural en Perú, que se empezó a aplicar el año 2000, ya que de acuerdo con la legislación vigente de esa época, las tarifas eléctricas se calculaban incorporando las proyecciones de demanda y oferta de generación por un horizonte de cuatro años.
El total de la inversión de TGP ascendió a US$ 860 millones el año 2004, que se financió de la siguiente manera: capital propio US$ 208 millones, préstamos de accionistas US$ 87 millones, bonos en el mercado local US$ 350 millones, préstamos del BID y la CAF US$ 125 millones y adelanto de la Garantía por Red Principal US$ 90 millones (Clasificación de riesgo de Apoyo & Asociados mayo 2006). Techint apenas aportó el 24%
El Estado repentinamente decidió adelantar US$ 93.1 millones a cuenta del pago de la GRP durante la etapa preoperativa, entre el 1° de noviembre del 2002 y el 20 de agosto del 2004 (inicio de la operación comercial). En total, entre el 2002 y el 2010, cuando finalizó el GRP, se le entregó a TGP US$ 402.6 millones (Osinergmin. “Sistemas de transporte y distribución de gas natural” 2012), el 47%.
Por otra parte, PPK asumió con posterioridad un puesto en el directorio de las subsidiarias de Techint: Tenaris (2002-04) y Ternium (2007-15), con excepción cuando se desempeñó como ministro de Economía (2001-02, 2004-05) y primer ministro (2005-06).
Westfield Capital de PPK, formó un consorcio con el Banco de Crédito y Apoyo Consultoría el 2003, para estructurar un programa de bonos por US$ 225 millones y un préstamo sindicado de bancos peruanos por US$ 75 millones, aunque al final, fue una emisión de bonos por US$ 350 millones. Recién el 2005, cuando PPK ya llevaba un año como primer ministro, Westfield es relevada en el consorcio por First Capital, una empresa que, en el papel, pertenece al chileno Gerardo Sepúlveda.

Tomás Delgado, gerente general y antiguo funcionario de TGP, quien desde el 2005 ha sido testigo de una docena de roturas de ductos de la empresa.
CAMBIO DE MANOS EN TGP Y SUS GERENTES GENERALES
Entre el 2013 y 2017, ingresaron nuevos accionistas a TGP: CPP Investment y la española Enagás, comprando las acciones en poder de Techint, Suez, entre otros. Para el 2018, los accionistas eran: CPP Investment con el 49.9%, Enagás con el 28.9% y la argelina Sonatrach con 21.2% de las acciones, que se mantuvo inalterable hasta agosto del año pasado, cuando el fondo estadounidense EIG compró la participación de CPP Investment, de tal manera, que hoy EIG tiene el 49.9% de las acciones, mientras Enagás tiene el 28.9% y Sonatrach el 21.2%.
La vorágine de compraventa de acciones del 2013-17 también alcanzó a COGA, en la cual, Techint vendió todas sus acciones. El 2014, Graña y Montero compró el 51% de acciones de COGA, mientras Enagás se quedó con el 30% y CPP Investment con el 19% restante. La crisis del Caso Lava Jato, hizo que Graña y Montero el 2017, vendiera sus acciones en COGA a Enagás.
A pesar de que TGP a tenido varios accionistas en los últimos 13 años, su gerente general, Tomás Delgado Farizo, es una persona que nadie mueve, a pesar de que fue testigo de una docena de roturas de ducto. Delgado fue gerente de finanzas (2005-19) y luego, desde el 2019, gerente general de la empresa.
El primer gerente general de TGP fue el argentino Alejandro Segret (2001-05), un antiguo funcionario de Techint, quien era propietario de unos 40 caballos. Después, siguió el también argentino Ricardo Ferreiro (2006-15), otro antiguo funcionario de Techint, quien fue cabeza de esa empresa en Venezuela. Luego, asumió ese cargo Adolfo Heeren (2015-19), el único peruano que ha llegado a ese puesto. Heeren, quien fue gerente general de Cálidda (201-15), llegó a la compañía porque TGP había cambiado de accionista controlador, de Techint a CPP Investment. Cuando se fue Heeren, ocupó su lugar Tomás Delgado, hasta hoy.




