- En las valoraciones que los expertos han realizado este año se pueden ver diferencias de precios más que notables de cara al último trimestre del año
- Desde JPMorgan Chase ven al metal dorado remontando un 25% más y registrando su segundo mejor ejercicio del siglo…
- …Pero desde Panmure Gordon esperan una caída de casi el 20% para el mismo periodo de tiempo, hasta los 4.000 dólares

La volatilidad en el mercado de materias primas este 2026 es la mayor de las últimas décadas. Es superior incluso a la registrada en el mercado bursátil, aunque por diferentes motivos. A los fuertes vaivenes registrados en el mercado de los metales antes del estallido de la guerra en Irán, se ha sumado la fuerte discrepancia entre alcistas y bajistas con el petróleo y el resto de commodities energéticas una vez desatadas las hostilidades bélicas.
Ahora, encarando la tercera semana de conflicto en Oriente Medio, esta dinámica no se acentúa, pero empieza ya a tener reflejo también en la visión de los analistas. Dentro de las valoraciones que los expertos han realizado este año sobre estos metales ya se pueden ver diferencias más que notables en los precios objetivos que las firmas de inversión dan de cara al último trimestre del año. En el caso de la plata, de hecho, estas divergencias entre los analistas más alcistas para el metal y los más bajistas implican una disparidad de hasta 45 dólares.
Y es que, mientras los analistas de Macquarie Group ven a la plata en los 55 dólares al final del presente ejercicio -lo que implicaría un descenso superior al 30% desde los niveles actuales y supondría para la plata registrar su peor ejercicio de los últimos 13 años-, desde Deutsche Bank esperan un avance de casi el 25% para el mismo periodo de tiempo, hasta los 100 dólares.
E igual ocurre con la onza de oro, donde hasta 2.300 dólares separan el precio objetivo más alcista, el de JPMorgan Chase & Co que lo ve en 6.300, y los 4.000 que pronostica Panmure Gordon.https://flo.uri.sh/visualisation/28101078/embed
«El rebote del dólar estadounidense y el aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses no ayudan a los metales, especialmente porque su anterior subida se basaba en gran medida en la narrativa de la devaluación del dólar. Quienes esperaban que los metales preciosos se beneficiaran de una devaluación del dólar fueron pillados con el pie izquierdo desde el inicio de la guerra. Aún más notable es la ausencia de buscadores de refugio en los mercados físicos«, explica Carsten Menke, jefe de investigación de la próxima generación, Julius Baer.
«Aunque seguimos manteniendo nuestro escenario base ‘rápido e intenso’ que debería dejar la economía global prácticamente indemne, los mercados energéticos y de renta variable reflejan riesgos mayores que los mercados de metales preciosos en este momento«, afirma la experta de la entidad suiza.
Por su parte, Arun Sai, estratega multiactivos en Pictet Asset Management aseguraba en su última tribuna en elEconomista.es que «la polarización geopolítica, las tensiones comerciales, la ruptura de antiguas alianzas y la creciente incertidumbre han sido las que han hecho que el precio del oro haya llegado a subir 80% en 2025 en dólares para llegar a perder 20% en cuestión de días«.
«Ahora con la guerra en Oriente Medio ha registrado descensos con una subida del dólar, así que algunos inversores pueden dudar de su papel como cobertura, pero seguimos positivos respecto al metal precioso», explicaba.
Desde UBS, por su parte, tratan de explicar este comportamiento de los metales aludiendo a su evolución histórica. «La cotización reciente del oro refleja el comportamiento histórico en este tipo de situaciones, en las que los inversores buscan liquidez y se plantean alternativas como los activos energéticos. Por ejemplo, el oro subió un 15 % tras el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022, pero luego cayó entre un 15 % y un 18 % cuando la Reserva Federal subió los tipos de interés. Lo mismo ocurrió durante la Guerra del Golfo y la Guerra de Irak: los precios subieron un 17 % y un 19 %, respectivamente, al principio, pero bajaron a medida que las tensiones se aliviaron».
Volatilidad intradía en máximos
Las discrepancias entre analista sobre la futura evolución de los metales refleja los vaivenes vistos en el mercado en las últimas semanas. De hecho, este año, son varias las materias primas que han marcado una diferencia nunca antes vista entre sus precios más elevados y más bajos de una jornada.https://flo.uri.sh/visualisation/28100599/embed
Entre ellas destaca la del oro. Este año ha marcado hasta en seis jornadas una diferencia entre los precios más alcistas del metal y los más bajistas superior a los 300 dólares. De hecho, a finales de enero esta discrepancia marcó su nivel más alto de la historia al superar los 760 dólares, algo no visto en todo el siglo.
Igual ocurre con la plata y el barril de petróleo, que por no escapan a esta tendencia y -especialmente en la commoditie energética tras el estallido de la guerra de Irán- ha vivido días frenéticos en los que su precio ha llegado a registrar oscilaciones superiores a los 35 dólares, algo que no había sucedido ni en los peores momentos del Covid-19.
Fernando S. Monreal
El Economista.




