Que Friends fue y sigue siendo una de las series más exitosas de la industria del entretenimiento es tan indiscutible como que la lluvia moja. 22 años después de que esta historia coral de seis amigos que viven en Manhattan conquistara a una audiencia que la coronó culturalmente, sus continuas reposiciones y su esperado reencuentro en el episodio especial de 2021 siguen reuniendo a millones de seguidores frente a la pantalla, incluso a generaciones como la Z, que nació después de su final. Lo que era más difícil de sospechar es que, dos décadas después de que acabara, el elenco principal se sigue embolsando 20 millones de dólares al año por derechos de reemisión.
Así lo ha revelado la actriz Lisa Kudrow (Los Ángeles, 62 años), quien actualmente se esfuerza por escapar de la alargada sombra de la dulce y alocada Phoebe Buffay en Friends con The Comeback, la serie cuya tercera temporada está promocionando actualmente. Durante una entrevista con The Times acerca de esta producción que ella coescribe, codirige y protagoniza, la intérprete ha desvelado que Friends aún le genera 15 millones de libras esterlinas al año; es decir, más de 20 millones de dólares y de 17 millones de euros. Pero no solo a ella: es lo que perciben por derechos de autor las estrellas principales del show de los noventa, Jennifer Aniston, Courteney Cox, David Schwimmer, Matt LeBlanc y la propia Kudrow. No sería el caso, según The Times, del fallecido en 2023 Matthew Perry.
Aunque ya se conocía la buena relación que unió al elenco durante el rodaje de la serie, quien hizo de Phoebe durante diez temporadas —desde 1994 hasta 2004— ha recordado en su entrevista con el diario británico que los miembros del reparto se pusieron de acuerdo para ganar la misma cantidad por episodio. Así, si al principio cada uno cobraba 22.500 dólares por capítulo, el éxito les dio alas para negociar juntos y conseguir un millón de dólares por episodio. Esto hizo que ella, Aniston y Cox se convirtieran en las actrices de televisión mejor pagadas del mundo en aquel momento.
Actualmente, Kudrow sigue triunfando en The Comeback con Valerie Cherish, un personaje creado por ella misma, una actriz madura que intenta volver a la rueda de la industria del entretenimiento aceptando todo tipo de humillaciones en un Hollywood misógino, como contó la intéprete recientemente en una entrevista con SModa. En la misma, preguntada por su etapa en Friends, la actriz respondía: “En lo que respecta a las relaciones entre nosotros [sus compañeros], la comunicación era fundamental y muy bienvenida, y esa misma dinámica se daba entre los seis: cuando necesitábamos hablar, decíamos ‘¿podemos hablar?’, ‘has dicho algo que me ha hecho sentir de cierta manera’, y entonces se corregía: ‘Oh, no, eso no es en absoluto lo que quería decir’, y las cosas se aclaraban de inmediato. Era una relación muy sana. Entre seis. Eso es muy difícil de conseguir».
Poco antes de esta conversación, también durante la promoción de la tercera temporada de The Comeback, Kudrow confesó que, durante su etapa como Phoebe, en su agencia de representación nunca tuvieron grandes expectativas sobre el tipo de carrera como actriz que podría llevar después de ese trabajo. “A nadie le importaba yo”, explicó en una entrevista con The Independent. “En ciertos departamentos de mi agencia de representación simplemente me llamaban ‘la sexta Friend”, recordaba. Pese a esto, fue la primera del elenco en ganar un Emmy gracias a su personaje: se llevó el premio como mejor actriz de reparto en una serie de comedia en 1998 —Jennifer Aniston fue la única que se hizo con otro por su papel de Rachel en 2002, esta vez como mejor actriz principal—. “No había ningún plan para mí, ni expectativas sobre el tipo de carrera que podría tener. Solo se decía algo así como: ‘Vaya, qué suerte tiene de haber entrado en esa serie”, contaba en la mencionada entrevista.
Ahora, mientras hablaba con The Times, ha recordado además que casarse pronto, incluso antes del éxito mundial de Friends —lo hizo en 1995, con el ejecutivo publicitario francés Michel Stern—, de alguna manera le libró de la cara más fea de la fama que Jennifer Aniston y Courteney Cox sí tuvieron que sufrir, como comentarios sobre su físico o su vida sentimental: “Sin duda, y todo porque me casé joven y fuera del mundo del espectáculo. A nadie le interesaba. No había ninguna historia”, ha dicho al diario.
El País


