Londres es la capital de Reino Unido, también es conocido por ser la capital de las finanzas junto a Nueva York y también de la multiculturalidad, pero desde hace unos años, por desgracia también se ha convertido en la capital de los teléfonos móviles robados.
Hoy en día no existe dispositivo u objeto en el mundo que se más importante que los teléfonos móviles. Esto se debe a que los smartphones están repletos de información y datos tan personales como importantes para nosotros, lo que los convierte en el principal objetivo de todo ciberataque, pero también de los robos físicos.
Y es que en estos segundos, ya no les importa tanto el contenido, sino el dispositivo en sí. Según señala la BBC, la cifra de dispositivos robados ha pasado de 28.609 en 2020 a 80.588 en 2024, principalmente por el aumento de demanda de móviles de segunda mano.
«Hemos escuchado que algunos delincuentes están dejando de traficar drogas y se han pasado al negocio del robo de teléfonos porque es más lucrativo», señaló la ministra para la Policía y el Crimen de Reino Unido, Sarah Jones. Las investigaciones llevaron a descubrir que a los ladrones se les paga casi 350 euros por móvil robado, y que los dispositivos robados se vendían en China por más de 4.500 euros.
Actualmente los ciudadanos de Londres no pueden ni sacar el móvil cuando están por la calle por miedo a que alguien se lo arrebate de sus manos, y es por ello que la Policía Metropolitana de Londres, quiere que los fabricantes de smartphones tomen cartas en el asunto, y creen móviles imposibles de robar.
El plan para acabar con los robos
Debido a que evitar que un dispositivo sea robado de manera física, es imposible, la policía pretende que los fabricantes comiencen a crear un sistema de defensa que convierta a los móviles robados en «ladrillos inservibles». Esto sería introduciendo nuevos sistemas de reseteo de fábrica que requieran medidas extra de seguridad, como la autenticación multifactorial, medidas para impedir la venta de piezas sin números de serie que coincidan con los dispositivos, y la capacidad de bloquear dispositivos a nivel mundial en tiempo real.
«Las empresas de software para la fabricación de teléfonos han realizado inversiones masivas para impedir el acceso a tus datos» ha explicado el alcalde de Londres Sadiq Khan, y «aunque han trabajado duro en la seguridad financiera y de los datos de nuestros teléfonos, prestan mucha menos atención a la seguridad física de sus clientes, que caminan por las ciudades con un dispositivo de 1.000 o 2.000 libras en la mano».
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