Tras vender sus acciones en Cementos Pacasmayo, el siguiente paso del Grupo Hochschild es vender su proyecto de roca fosfórica en Bayóvar (Piura), que necesita una inversión de US$ 940 millones para su ejecución, de acuerdo a información de ProInversión.
De acuerdo a un hecho de importancia enviado por Fossal S.A.A. a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), «se encuentra evaluando la potencial venta de hasta la totalidad de su participación en el capital social de Fosfatos del Pacífico S.A. («Fospac»). Para tales efectos, la Sociedad viene sosteniendo negociaciones con un potencial inversionista extranjero interesado en adquirir dicha participación. Si bien a la fecha no existe un acuerdo vigente suscrito con dicho inversionista para la compraventa de acciones de Fospac, el precio por el 100% de las acciones emitidas por Fospac que se ha venido negociando es de aproximadamente US$ 60’000,000″.
Fospac es la empresa que tiene la concesión minera no metálica Bayóvar 9, en donde están los yacimientos de diatomita y roca fosfórica para desarrollar el megaproyecto de US$ 940 millones.
¿Por qué se realiza la venta? porque Fospac (y su matriz, Fossal) no tiene operaciones propias, ni oficinas. Resulta que Cementos Pacasmayo S.A.A. se hacía cargo de la administración de Fospac. Según los estados financieros (EEFF) auditados de Fospac, el 2015 Cementos Pascamayo le cobró a Fospac S/ 287 mil por «Servicios gerenciales y administrativo» y S/ 15 mil por «Servicios de arrendamiento de oficina». Los mismos EEFF indican que tenía cuentas por pagar a Cementos Pacasmayo por S/ 1.9 millones. Además, Fossal había realizado aportes de capital a Fospac por S/ 3.6 millones el 2024 y S/ 5.9 millones el 2025.
UN LARGO CAMINO EN BUSCA DE SOCIO
Fue el año 2007, que la titularidad de la concesión minera no metálica Bayóvar 9 pasó a Cementos Pacasmayo. En base a esto, Cementos Pacasmayo creó el 2009, la subsidiaria Fospac. Desde entonces, el Grupo Hochschild se puso activamente, a buscar un socio para desarrollar el proyecto de roca fosfórica en Bayóvar.
La roca fosfórica de Bayóvar tiene un buen contenido de pentaóxido de difósforo (P₂O₅) o anhídrido fosfórico, que es materia prima para la fabricación de ácido fosfórico y fertilizantes.
En diciembre de 2011, MCA Phosphates Pte. Ltda. (Singapur), subsidiaria de la japonesa MItsubishi, adquirió el 30% del capital Fospac por un valor de US$ 46.1 millones. El 2016, Cementos Pacasmayo realizó una escisión del bloque patrimonial de Fospac y creó una nueva empresa, Fossal, que quedó como dueño del 70% de las acciones de Fospac. Las acciones de Fossal comenzaron a listas en la Bolsa de Valores de Lima y sus accionistas eran los mismos de Cementos Pacasmayo.
Mientras avanzaron las exploraciones y estudios de ingeniería, prefactibilidad y factibilidad, cayó el precio internacional del P₂O₅, lo que hizo que se manejaran otros costos y que Mitsubishi perdiera interés en el proyecto. En el 2021, Mitsubishi vendió el 30% de acciones de Fospac a Fossal (que ya tenía el 70% restante), por solo US$ 3.5 millones.
Para el 2021, el Grupo Hochschild tenía el 50% de acciones de Fossal, a través de su holding Inversiones Aspi. Después, tras aumentos de capital y compras, hoy en día, el Grupo Hochschild tiene el 92.6% de las acciones, a través de Eduardo Hochschild Beeck (79.4%) y de HCIG S.A. (12.8%).
Desde el 2021, Hochschild estuvo buscando un nuevo socio para su proyecto de roca fosfórica, pero no lo ha encontrado y parece que se han decidido por la venta total.



