Han pasado 14 días desde las primeras sospechas y la sorpresa inicial hasta que la justicia ha actuado. Y al final, este viernes, Thomas Markle, el padre de Meghan Markle (la esposa del príncipe Enrique de Inglaterra, quinto en la línea de sucesión al trono británico), ha sido detenido por el FBI en Florida (EE UU), bajo cargos de posesión de pornografía infantil. Las autoridades estadounidenses han descubierto que también almacenaba material pornográfico en California y alertan de que Markle podría enfrentar hasta 20 años de cárcel.
Tras residir en el norte de México y en Filipinas, desde hace unos meses Markle, de 82 años, vive en una residencia de ancianos de Lakeland, en Florida. Hasta allí se han desplazado media docena de agentes federales, hasta el centro Maravida Senior Living, para detener a Markle. Tras esposarlo, se han llevado al anciano, que tiene una pierna amputada y se maneja con una silla de ruedas, y lo han dejado en custodia en Tampa, una ciudad más grande a una hora de la residencia. Se prevé que hoy comparezca ante la corte.
Esta operación policial se ha producido después de que el hijo de Markle, también llamado Thomas Markle, descubriera grandes cantidades de material de abuso sexual infantil en varios dispositivos de su vivienda en Cebu. Markle Jr. alertó a la policía del país sudasiático, aunque también vendió la historia a los tabloides británicos, en concreto a The Sun, a través de los que el mundo entero supo de lo sucedido. Además, después se supo que Markle también tenía más material pornográfico en una casa que durante años alquiló en Rosarito, México.
El Departamento de Justicia ha publicado el informe de la detención, al que ha tenido acceso EL PAÍS, y ha explicado que Markle está acusado de un cargo de posesión de pornografía infantil y que, entre el material, tenía “fotografías explícitas de sí mismo con niñas preadolescentes, almacenadas en dos depósitos de Los Ángeles que alquiló durante casi dos décadas”. “Estas alegaciones son extremadamente serias, y perseguiremos al señor Markle hasta donde llegue la ley federal”.
Según explican, fue tras el descubrimiento en Filipinas y tras la presentación de una declaración jurada y una denuncia este pasado mes de octubre cuando les llegó la información de que Markle tenía material infantil. “Las fuerzas del orden también entrevistaron a otra persona que reveló que Markle había alquilado un trastero en la zona de Los Ángeles”, relatan. “La información proporcionada por la primera persona condujo posteriormente a los agentes hasta un segundo trastero”, cuentan, que fueron registrados por el FBI. “Markle llevaba alquilando ambos trasteros desde 2008, y los pagos más recientes de ambos se realizaron el mes pasado mediante domiciliación bancaria”, detallan.
“En el interior de los trasteros, los agentes incautaron aproximadamente 78 objetos, entre los que se encontraban diapositivas, negativos fotográficos y libros que contenían material que se sospecha que es de abuso infantil”, describen. “La declaración jurada describe tres de esas imágenes. Dos imágenes muestran a un hombre adulto —a quien un testigo identificó como Markle— con una niña prepúber desnuda. La tercera imagen muestra a una niña prepúber desnuda en una habitación que parece formar parte de una cadena de moteles en Filipinas. La declaración jurada también describe otras fotografías que parecen mostrar a Markle con niños en diversos grados de desnudez”.
“Ningún depredador encontrará refugio”
El director del FBI, Kash Patel, ha declarado que Markle “tuvo como objetivo a niños inocentes y trató de robarles de inocencia mediante actos delictivos”. “En colaboración con nuestros socios del Departamento de Justicia”, ha explicado, “nuestros agentes actuaron con rapidez, identificaron y localizaron el material explícito y le detuvieron en Florida. El FBI utilizará todos y cada uno de los recursos a su alcance para proteger a los niños inocentes: ningún depredador que tenga como objetivo a los niños encontrará refugio alguno en este país ni en ningún otro lugar donde intente esconderse”. Patel ha dado las gracias “a las oficinas del FBI de Los Ángeles y Tampa, a nuestros agregados policiales en México y las Islas Marshall, y a nuestros socios, que actuaron con rapidez en este caso”.
El arresto en suelo estadounidense —del que el diario The Sun, metido de lleno, también publica fotografías— llega un día después de que las autoridades filipinas advirtieran este jueves que no descartan investigar también a su hijo, Thomas Markle Jr., de 60 años, al que ya consideran “persona de interés” en el caso abierto contra su padre. “Hay indicios que apuntan a que el hijo también está involucrado en el delito”, afirmó el secretario de Interior, Jonvic Remulla, en una rueda de prensa celebrada este 4 de noviembre.
El caso se remonta al pasado 22 de octubre, cuando el hermano de la duquesa de Sussex contó que había decidido denunciar a su padre ante las autoridades de Filipinas por tener “cientos, si no miles” de fotografías y vídeos de niños en su casa de Cebu, en el centro del país. Desde el primer momento, Thomas Markle ha negado estas acusaciones. Ahí estuvo viviendo hasta la primavera del año pasado, cuando tras la amputación de una pierna regresó a Estados Unidos; y recientemente se mudó a un centro para enfermos de demencia en Florida.
El pasado 4 de noviembre, la Policía Nacional de Filipinas (PNP) confirmaba la existencia de pornografía infantil en varios de los dispositivos entregados, que pudieron analizar tras obtener la autorización judicial. “En los resultados preliminares del análisis forense se identificaron archivos multimedia que contienen varios materiales de abuso y explotación sexual infantil (CSAEM)”, explicó en rueda de prensa el general Wilson Asueta, de la Dirección de Investigación y Gestión de Detectives de la PNP, quien aseguró que los contenidos iban a ser “sometidos a análisis posteriores”.
Las grabaciones, que según el informe preliminar no proceden de la propia Filipinas, muestran a menores de ambos sexos y de origen asiático junto a adultos en conductas sexuales explícitas, según detalló Asueta, que insistió en que entre ellos no se ha identificado, por el momento, “ningún filipino ni cebuano”.
El secretario de Interior, que tuvo acceso al contenido de los dispositivos electrónicos que supuestamente pertenecen a Thomas Markle, detalló que se han recuperado cerca de “7.500 fotografías y un vídeo, todos de menores de edad, niños y niñas, de ascendencia asiática, latina y europea”, con edades que rondan “los 10 u 11 años”. “Es algo que no te puedes quitar de la cabeza después de haberlo visto”, lamentó Remulla, quien dijo que el material es “una de las muestras más deplorables de impunidad frente a la actividad sexual” que ha visto jamás y que resulta “verdaderamente perturbador”.
Una década de fría relación
Thomas Markle se convirtió en un nombre popular hace una década, cuando su hija, Meghan Markle, entonces actriz de series de televisión, comenzó una relación para finalmente contraer matrimonio con Enrique de Inglaterra, el hijo menor de Carlos de Inglaterra y la difunta Diana de Gales.
Tras conocerse la investigación, hace dos semanas, la duquesa de Sussex, que ha vuelto a residir en el Reino Unido, emitió un comunicado donde se mostró “profundamente consternada”. “Mis pensamientos están con cualquier niño que pueda haber sido perjudicado”, escribía, y afirmaba que confiaba en las autoridades. “Aunque la magnitud de lo que ahora se ha descubierto es más repugnante de lo que uno podría imaginar, mi más sincera esperanza es que se haga justicia plenamente y que la prioridad siga siendo la seguridad y la protección de los niños inocentes”.
La duquesa reconoció que no era la primera vez que escuchaba hablar del caso. “En 2018, se envió una carta a la Policía Metropolitana y a la Oficina de Protección Especializada de la Realeza. Esa carta fue posteriormente compartida conmigo”, reconoció ante los medios británicos. “Contenía acusaciones preocupantes e inquietantes contra mi padre y se me aseguró que se estaban investigando. Espero que ahora se pueda comprender que, a pesar de la distorsión por parte de ciertas publicaciones de los medios a lo largo de los años, cualquier distanciamiento de mi padre y mi decisión de no permitirle tener contacto con nuestros hijos, fue por una razón: protegerlos”, explicaba.
Por entonces, el director de fotografía no guardaba demasiada relación con su hija desde hacía ya años. Thomas Markle se había casado con Doria Ragland y ambos habían tenido a Meghan, pero tras su divorcio su relación no era demasiado cercana. Según se acercaba la boda de la actriz con el príncipe, la situación empeoró, después de que se supiera que el hombre se había compinchado con un paparazzi para vender unas fotografías de su hija. Finalmente, y tras sufrir un infarto, no acudió al enlace celebrado en el castillo de Windsor en mayo de 2018.
Durante estos ocho años y medio, su situación ha sido de distancia. El exdirector de fotografía ha paseado por platós y tabloides afirmando que su hija le repudia y que nunca ha podido conocer a su yerno y a sus nietos. El pasado diciembre, Markle padre tuvo que ser amputado del pie izquierdo y también de parte de la pierna izquierda, a consecuencia de una necrosis causada por un coágulo. Entonces, su hija decidió escribirle una carta para interesarse por su estado de salud y también así que sus palabras no llegaran a oídos de los reporteros de la prensa amarilla que permanecían en la habitación de su padre.
María Porcel, El País




