El empleo ha ‘vuelto’ a EEUU. Tras el apagón de datos estadísticos oficiales durante más de un mes por el cierre de gobierno, este jueves se ha podido publicar el informe oficial de empleo relativo a septiembre. En la publicación de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) del Departamento de Trabajo hay un titular ‘bueno’ y otro ‘malo’. Por un lado, la creación de empleo ha sorprendido muy positivamente con 119.000 nóminas no agrícolas (se esperaban poco más de 50.000). Por otro, la tasa de paro escaló una décima hasta el 4,4%. Si el gran interés de este informe radicaba en las pistas que podría ofrecer sobre la política monetaria de la Reserva Federal a corto plazo, hay argumentos para todas las opiniones. Si el fuerte dato de creación de empleo complica el recorte de los tipos de interés en diciembre (el mercado laboral no sucumbe y la inflación sigue en el 3%), la subida en el desempleo da peso a aquellos que abogan por bajarlos antes de que el deterioro en el mercado laboral se especialmente lesivo.
La gran síntesis realmente que es el mercado laboral sigue sin sucumbir, y eso complica la senda de recorte de tipos que parecía haber emprendido el banco central. No es la única dificultad. El apagón de datos ha provocado que el informe de empleo se dé por perdido y que el de noviembre, aunque más completo, se conocerá a mediados de diciembre y no a comienzos, con lo que este entrega en diferido de septiembre será casi el único ‘papel’ que los funcionarios de la Fed tengan delante cuando tomen su decisión.
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