Amazon es una de las empresas multinacionales más grandes del mundo, y es que al haber diversificado su negocio ha permitido a la firma de Jeff Bezos a alcanzar en el último año 716.924 millones de dólares. Esto entre otras implicaciones hace que el gigante tecnológico tenga que trabajar y hacer negocios con miles de negocios y empresas.
Teniendo esto en cuenta, en 2022, una mujer de Atlanta (Estados Unidos) pensó que podía engañar a la compañía con una compleja estafa que incluía proveedores falsos, facturas adulteradas y el uso del dinero en propiedades y vehículos de lujo.
La condenada, Brittany Hudson, colaboró con la que en aquel entonces era gerente de operaciones en un depósito de Amazon en Georgia, Kayricka Wortham, para canalizar pagos hacia cuentas bajo su control y el de otros involucrados. El modus operandi, consistió en incorporar proveedores falsos al sistema de la empresa y luego presentaron facturas fraudulentas que simulaban la prestación de bienes y servicios.
Según la fiscalía federal del Distrito Norte de Georgia se transfirieron 9,4 millones de dólares a cuentas bancarias manejadas por la pareja y por otros cómplices, incluso trabajadores de Amazon contribuyeron a la estafa, pero sin saber que lo que estaban haciendo era un fraude.
Con el dinero, compraron una casa de un millón de dólares, coches de alta gama como un Lamborghini Urus 2019, o un Porsche Panamera 2018, motos y otros bienes de alto valor.
Sin embargo, Hudson fue hallada culpable en marzo por un jurado federal y el pasado miércoles 26 de agosto de 2026 se conoció la sentencia. Esta incluye dos cargos de conspiración para cometer fraude electrónico, 17 cargos de fraude electrónico, un cargo de conspiración para blanquear dinero, nueve cargos de blanqueo de dinero y un cargo adicional por falsificación de la firma de un juez federal.
Ahora, la mujer se enfrenta a una condena de 16 años en prisión y tres más de libertad condicional, además del pago de la restitución del dinero estafado.
eleconomista.es


