Como si la presión en los bonos y el petróleo no fuera suficiente, ahora se ha destapado una nueva alarma por parte de los mercados: el poder destructivo de la inteligencia artificial. En una lectura financiera, los mensajes alarmantes de Sam Altman y Dario Amodei también afectan a las previsiones del mercado. Anthropic y OpenAI han asegurado que pospondrán sus salidas a bolsa, lo que ha desatado el pánico entre las tecnológicas.
En Wall Street, la principal damnificada es Nasdaq 100, con una caída del 1,7% hasta las 28.800 unidades. Este selectivo agrupa a las principales tecnológicas y las firmas vinculadas con la inteligencia artificial representan la mayor parte de la bolsa. En el otro lado, Dow Jones cede un 0,3% debido a su mayor peso por la economía analógica. S&P 500 y Russell 2000 retroceden un 0,7% y un 0,5%, respectivamente.
La inteligencia artificial no es el único elemento que está operando en la renta variable. Esta semana, la Reserva Federal deberá decidir si sube los tipos de interés hasta el 3,75%-4% ante un mercado de renta fija desbocado. El bono a 10 años de Estados Unidos amenaza con superar la cota psicológica del 5% y apuntar a un rally que la lleve a batir los máximos de las últimas dos décadas. El Brent continúa su ascenso y cada barril de crudo se intercambia en el mercado de futuros por 108 dólares. El West Texas Intermediate roza los 104 dólares.
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