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Científicos coinciden: «Cuántas veces miras el móvil importa más que el tiempo que pasas usándolo»

iphones reacondicionados
El verdadero culpable no es el móvil, sino el contenido de baja calidad que consumimos en las redes sociales

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En los últimos 10 años, los teléfonos móviles han pasado ha convertirse en casi una extensión más de nuestro cuerpo, y es que no hay lugar ni momento en el que este dispositivo no nos acompañe. Esto ha llevado a que muchas veces sin ser consciente, hemos desarrollado una adicción a los smartphones, las redes sociales y el resto de apps que tenemos instaladas en ellos.

De ahí que los propios fabricantes y desarrolladores de plataformas hayan introducido medidas de información para saber el tiempo de uso de pantalla y también avisos para tratar de concienciar y reducir cuánto usamos el teléfono. Pero para sorpresa de muchos, dos estudios paralelos acaban de llegar a la conclusión de que el problema no es tanto cuánto tiempo pasamos delante nuestra pantalla, sino más, cuántas veces miras el móvil y el qué estas viendo.

Un estudio de siete meses realizado por la Universidad de Aalto, en Finlandia, hizo un seguimiento de 277 personas a través de ordenadores y dispositivos móviles, concluyendo que el tiempo total que pasaban conectados apenas permitía predecir el grado de sobrecarga que sentían las personas.

«El tiempo que se pasa frente a la pantalla sí que importa, pero los usuarios que más lo utilizan no son los que se sienten más abrumados», afirmó Henrik Lassila, autor principal del estudio. «Los que se sienten más abrumados son aquellos que vuelven al móvil una y otra vez durante breves momentos y luego lo dejan a los pocos instantes».

Otro estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Karabük, en Turquía, realizaron una encuesta a 439 adultos sobre el «brain rot», que se traduce como la pudrición del cerebro, derivada del agotamiento mental asociado al consumo compulsivo de contenidos breves en redes sociales.

Los investigadores señalan que el consumo pasivo, impulsado por algoritmos, de contenidos de baja calidad y de ritmo acelerado genera una enorme fatiga y agotamiento mental, lo que en parte contradice el primer estudio al señalar este tipo de contenidos como negativos para la salud mental, pudiendo ser los causantes de estrés, ansiedad e incluso depresión.

Y es que mirar una pantalla de por sí, no tiene por qué ser negativo, los investigadores señalan que muchos videojuegos implican un alto nivel de excitación y una participación activa y orientada a un objetivo, mientras que el «scroll infinito» (pasar de vídeo en vídeo sin parar, como en TikTok o Instagram) induce a las personas en un estado amodorrado en el que no se sienten estimulados ni intentan activamente detenerlo.

Simplemente se dejan llevar pasivamente por lo que el algoritmo determina y ofrece a continuación. Los autores lo describen como una «espiral de pérdida» que agotan las capacidades cognitivas y emocionales de las personas.

La conclusión final es que las redes sociales son las causantes de todos estos males, no el smartphone en sí, el problema es que la inmensa mayoría de personas pasa la mayor parte del tiempo conectada a estas plataformas, provocando que los problemas de salud mental y de «fritura de cerebros» se asocien al continente, cuando la realidad es el contenido.