Desde el Faro
Por: Rafael Hidalgo
Mientras que en los EE. UU. la Reserva Federal (Fed) —banco central— rebaja en 0.25%, por tercer mes consecutivo, la tasa Fed, situándola en 3.5% (como mínimo) con el fin de incrementar el crecimiento económico para reducir el desempleo —que subió de 4.1% a 4.4% en septiembre—, a despecho de que la inflación aún no ha sido domada y llega a 2,8% (10/12/25).
En el Perú, como si viviéramos en una burbuja, el BCR por cuarto mes consecutivo se ha negado a rebajar la tasa de referencia de política monetaria (TRPM) y la sigue manteniendo en 4.25%, pese a que el alza de precios a nivel nacional en los últimos 12 meses es de 1.23% (INEI). Al parecer, a decir de su directorio, una rebaja de la TRPM no es perentoria ni trascendente para disminuir las tasas de los créditos que otorga la banca y, de paso, incrementar el crecimiento del PBI.
Ni para el instituto emisor —ni para la SBS e Indecopi— resulta mayor problema que más de dos millones de empresas pymes tengan que pagar una tasa de interés anual promedio de 56% sobre sus créditos comerciales, que ascienden a S/ 108 mil millones (MM); ni tampoco que 5.7 millones de hogares tengan que pagar la misma tasa de 56% por los créditos de consumo contraídos, que ascienden a S/ 112 MM.
Curiosamente, la suma de ambas colocaciones (S/ 220 MM) representa el 50% del total de créditos otorgados por los bancos y representa el mayor ingreso de sus balances. Tanto así, que la propia SBS celebra esta bonanza: “El sistema financiero muestra mayores niveles de rentabilidad en comparación al año anterior… registrando utilidades anualizadas de S/ 14,674 millones a septiembre 2025, un 53% por encima de los S/ 9,603 millones a septiembre 2024 (Informe de Estabilidad Financiera)”.
Quizá por ello, el CEO de Scotiabank, Sebastián Arcuri, empapado por esta lluvia de millones, confiesa que con los retiros de las AFPs —que arriban a la friolera de S/ 135 MM— se vienen repagando “deudas que no eran tan necesarias o que eran demasiado onerosas”, añadiendo que las utilidades del banco se han duplicado (104%), cifra histórica “para lo que es la contabilidad canadiense” (Gestión 10/12/25).
Otro indicador de este período bíblico de vacas gordas y turgentes en la banca es el spread —que es como se conoce al diferencial entre el promedio de la tasa de interés activa (préstamos) y la tasa pasiva (ahorros)—, que se ha elevado al nivel más alto de los últimos ocho años. El spread en soles (77% de los créditos) es de 13.63 (noviembre del 2025), lo que ha disparado el ROE (rentabilidad) de los Big4 (BCP, BBVA, Scotiabank e Interbank) por las nubes: 19.5% (SBS), superando con creces la rentabilidad de mineras auríferas como Buenaventura.
Lógicamente, esta renuencia del BCR por rebajar la TRPM es saludada por Credicorp Capital: “El BCR no tiene premura en recortar su tasa de referencia en el muy corto plazo en un contexto de indicadores de inflación en mínimos o ‘cómodamente’ dentro del rango meta” (12/12/25), y en un informe anterior predecía con una seguridad que asombra: “no hay evidencia de recortes en los meses previos a una elección” (13/11/25)… y la profecía se cumplió.
Expreso




