Carlos Paredes Rodríguez fue ministro de Transportes (2011-14) en el gobierno de Ollanta Humala cuando el Club de la Construcción estaba en todo su esplendor. Sin embargo, el fiscal Germán Juárez Atoche sacó a Carlos Paredes del proceso por lavado de activos, a pesar de que dos informes de la División de Investigación de Lavado de Activos Equipo Especial (Divicla) encontraron aumento de patrimonio en las empresas de su familia (Expreso 19/8/26) y Paredes era uno de los principales investigados en el Caso Club de la Construcción, junto con su hermano José, entre otros personajes.
En el Caso Club de la Construcción están involucrados las empresas Graña y Montero, ICCGSA, Obrainsa, Cosapi, Málaga Hermanos, Aramayo, JJ Camet, San Martín Contratistas Generales, Odebrecht, OAS, Camargo Correa, Andrea Gutierrez, Queiroz Galvão, H&H, Casa, entre otras. El club operaba de la siguiente manera: cuando el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) convocaba a una licitación, las empresas se ponían de acuerdo en cual ganaba la licitación y todas participaban en un concurso amañado, en donde la empresa que se hacía de la buena pro, llegaba a un acuerdo con el lobista Rodolfo Prialé de la Peña y con el funcionario del MTC Carlos García Alcázar, para pagar un estipendio del 1% al 3% del valor de la obra. La mayoría de coimas fue pagada desde el 2011 al 2014, coincidiendo con el período de Carlos Paredes al frente del MTC.
Durante el proceso, se descubrió que durante sus años de bonanza, Carlos Paredes compró un predio en el balneario de Asia (Cañete, Lima) el 2013 por US$200 mil; un departamento dúplex en Cerros de Camacho (Surco, Lima) el mismo año, por un valor de US$580 mil; una casa de campo en la localidad Challapampa (Arequipa), en diciembre del 2014 valorizada en US$1’200,000, además que su empresa Peruana de Vigilancia y Protección S.A. adquirió en mayo del 2014 un terreno en Arequipa valorizado en US$ 2’040,000 (Expreso 3/5/25).



