Gato Encerrado

Gato Opina

Domingo siete… el de Roberto Sánchez

Domingo siete o la Ley de Murphy, edición peruana: todo lo que puede salir mal, saldrá peor. Lo que viene no es un mal gobierno. Es el descenso ordenado al desastre.

Compartir:

Por Rik Ahrdo

El 30 de octubre de 1938, Orson Welles tomó el micrófono de la CBS y anunció, con voz de locutor de emergencia, que los marcianos habían aterrizado en Nueva Jersey. No era verdad. Era ficción radiofónica. Pero el pánico fue absolutamente real: la gente salió a la calle, algunos lloraron, otros huyeron en automóvil sin destino claro. El poder de una ficción bien contada puede mover multitudes.

Esta columna es un ejercicio parecido. Con una diferencia esencial: los invasores de esta historia no vienen de Marte. No tienen tentáculos. Tienen credencial del JNE. No aterrizaron en Nueva Jersey. Aterrizaron en Lima, a las cinco de la tarde del domingo 7 de junio, cuando la boca de urna confirmó lo que muchos temían y pocos quisieron creer a tiempo: ganó Roberto Sánchez.

Esta vez, no era ficción.

Domingo siete. En el Perú profundo, ese que todavía cree en presagios y en el mal de ojo, el domingo siete es el día en que todo se tuerce. El bus se va, el contrato se cae, la leche se derrama. Pues bien: la Ley de Murphy acaba de aplicarse al país entero. Y tiene nombre completo: Roberto Sánchez Palomino, rodeado de cincuenta joyas —por mencionar solo dos: José Domingo Pérez de ministro de Justicia y Antauro Humala con despacho propio y seguridad del Estado a su servicio. .

Lo que viene no es un mal gobierno. Es el descenso ordenado al desastre. El Banco Central de Reserva —una de las pocas joyas reales que le quedaba al Perú en América Latina— empieza a recibir «señales» del nuevo poder. Los economistas del entorno hablan de «soberanía monetaria». Traducción: el dinero de todos, administrado por todos ellos. La inversión minera frena. No porque haya una ley todavía, sino porque el capital huele el ambiente antes que los periodistas. Los servicios se deterioran, la inseguridad crece, la informalidad se expande y un grupo de avispados pseudo comunistas en el poder se enriquece con la velocidad y la impunidad que solo dan los primeros meses de gobierno. Maduro lo hizo. La Kirchner lo hizo. Evo lo hizo. Todos usaron la misma partitura: estatizar, controlar, repartir entre amigos, criminalizar al que protesta. El Perú está a punto de estrenar esa ópera. Con elenco nacional.

Miles de  jóvenes peruanos estudian fuera. El lunes 8 de junio decidirán, en silencio, que no hay para qué volver.

Y los grandes responsables —hay que decirlo con todas sus letras— son una generación de jóvenes que confundieron el hartazgo con criterio político. Criados frente a un celular, mal educados por diez años de ministros de medio pelo que desfilaron desde la era de PPK hasta hoy sin pena, sin gloria y sin currículo funcional, estos rebeldes de cartón votaron en contra de alguien sin saber a favor de quién. Votaron contra Keiko. Algunos viciaron la cédula convencidos de que eso es «un mensaje político». El mensaje lo recibió Sánchez, con aplausos.

Son los mismos que egresan de universidades privadas de dudosa acreditación —producto directo de esa década de ineptos al frente del sector educativo— con título en mano y sin empleo formal a la vista, terminarán vendiendo chocolates en el Metropolitano o haciendo delivery en bicicleta. No es sarcasmo: es la foto de un  país real. Y en lugar de preguntarse por qué, prefirieron apagar el cerebro, encender el TikTok y votar con el dedo pulgar. El mismo con el que dan like.

Pero el domingo siete tiene dos filos. Y aquí va la apuesta de esta columna: ojalá que este domingo siete le salga exactamente al revés a quienes quieren destruir el país, y al revés también a quienes no tienen la menor conciencia de lo que están haciendo. Ojalá la Ley de Murphy decida, por una santa vez, tomarse el día libre. Ojalá el Perú amanezca el lunes 8 de junio con una presidenta electa llamada Keiko Fujimori. Y que el 28 de julio de 2026 jure ante un país que todavía tiene futuro. Eso es posible. Depende, como siempre, de los que sí piensan antes de votar y de Dios, que como todos sabemos, ¡es peruano! 🇵🇪

RikAhrdo   ·   Lima, víspera del 7 de junio de 2026

* Ejercicio de ficción especulativa de escenario. No describe hechos ocurridos.

ProInversión declara de interés la modernización de 13 colegios de Lima Metropolitana en beneficio de más de 29 mil escolares

  • junio 4, 2026

La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (PROINVERSIÓN)...

Domingo siete… el de Roberto Sánchez

  • junio 4, 2026

Por Rik Ahrdo El 30 de octubre de 1938,...

Indecopi sanciona a empresa de turismo por negarse a devolver dinero de viaje a México

  • junio 4, 2026

La Comisión de la Oficina Regional del Indecopi en...

_RE-4_JUNIO-2026_grafico2
Al cierre del primer trimestre de 2026, el país alcanzó 4.14 millones de conexiones de internet fijo y su mayor crecimiento se evidenció en Lima y Callao. La fibra óptica se consolidó como el medio más utilizado para la provisión del servicio en el Perú, al representar el 82.55 % del total de conexiones. En lo que respecta a la participación de mercado, Claro, Win y MiFibra experimentaron los mayores crecimientos.
COLEGIOS E INFRAESTRUCTURA_004
Inversión supera los S/ 1118 millones para construir infraestructura educativa moderna en San Juan de Miraflores y Villa El Salvador.
Domingo siete o la Ley de Murphy, edición peruana: todo lo que puede salir mal, saldrá peor. Lo que viene no es un mal gobierno. Es el descenso ordenado al desastre.