En un mundo donde los dispositivos electrónicos son cada vez más importantes, las baterías se han posicionado como un elemento clave al ser necesarias para todo tipo de productos y sistemas, desde nuestros teléfonos móviles hasta incluso los coches.
Por eso, en los últimos años, investigadores y científico no han dejado de trabajar en mejorar y solucionar los problemas existentes en las baterías. Y aunque lo más conocidos tienen que ver con la capacidad o el coste de estas, uno de los mayores retos en el futuro de las baterías es el aguante frente al frío extremo.
Y es que cuando las temperaturas bajan, el rendimiento de las baterías también cae, provocando que los sistemas que impulsen, como coches o sistemas eléctricos dejen de funcionar correctamente o incluso se apaguen. Pero la Universidad de Nankai (China) ha anunciado un prometedor avanza en este aspecto con una nueva batería de litio.
Tal y como publican desde Nature, los científicos han logrado diseñar un electrolito al que incluso temperaturas extremas como -50 °C no le afectan a su rendimiento. La clave de ello está en dicho electrolito, y es que en lugar de los compuestos habituales que tienden a interactuar de forma intensa con el ion litio, y ralentiza el movimiento de estos han utilizado hidrofluorocarbonos (HFC) monofluorados.
Los cuales, al ofrecer una coordinación más débil con el ion litio dan más libertad de movimiento, permitiendo que estos funcionen incluso cuando las temperaturas caen en picado. Este avance es clave para zonas donde las temperaturas son extremadamente bajas y podría ayudar también para el almacenamiento de energías renovables en zonas remotas o con climas severos.
Por ahora se trata de un proyecto en sus primera fase, por lo que todavía necesita mucha validación y escalar la producción para poder considerarse como una realidad, pero por ahora es uno de los sistemas más prometedores en este aspecto.
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