La Tercera Sala Penal Nacional de Apelaciones rechazó la recusación que la Fiscalía y la Procuraduría ad hoc del caso Lava Jato, presentaron contra el juez Leodan Cristóbal Ayala, aduciendo presunta imparcialidad en el desarrollo de las audiencias de control de acusación del caso Gasoducto del Sur contra el expresidente Ollanta Humala, Nadine Heredia, ministros y otros funcionarios..
Los jueces de apelación desestimaron la existencia de causales que justifiquen apartar a un juez de la dirección de un proceso. Concluyeron que los argumentos de la procuraduría y la fiscalía para dudar de la imparcialidad, neutralidad u objetividad del magistrado están referidos a cuestionar las decisiones que el magistrado viene proponiendo en sus resoluciones. En ese sentido, estos recursos de la fiscalía y la procuraduría sólo tendrían como efecto dilatar el proceso.
En el desarrollo del juicio de control, el juez Leodan Cristóbal ha desestimado diversos aspectos de la acusación y de la reparación civil, presentados por la fiscal Geovanna Mori y la procuradora ad hoc Nory Vega Caro, por la falta de solvencia jurídica, señalando que existen errores insubsanables, tanto así, que podría resolver el archivo del proceso para siete acusados por delitos de organización criminal y colusión agravada. Además, desestimó devolver la acusación y el escrito de reparación civil para nuevas subsanaciones, tal como estaban acostumbrándose los fiscales del Caso Lava Jato. No hay que olvidar que el juez de control Víctor Zúñiga , devolvió más de 19 veces el requerimiento fiscal del Caso Cócteles para que el entonces Fiscal José Domingo Pérez, lo vaya modelando como si fuera de plastilina.
Como se recuerda, en los tiempos que el fiscal superior Rafael Vela era coordinador del Caso Lava Jato, se repartía como figuritas del álbum Panini, los tipos penales de Lavado de Activos y Organización criminal. Algo de ese sesgo irregular, se habría debido a que el fiscal Rafael Vela además de este encargo, tenía el sombrero de Coordinador de Lavado de Activos.
El magistrado Cristóbal tiene ante sí el reto de una decisión trascendental, que podría terminar por declarar el archivo de la acusación o llevar a juicio a un menor número de acusados..



