- Temen que consolide a un «actor dominante» en la industria británica
- Los políticos advierten de un posible aumento de los precios de las suscripciones
- Netflix y Paramount han realizado una gira por Europa para cortejar a las capitales
Comienzan a oírse las primeras voces europeas en contra de la adquisición de Warner por Netflix. Más de una docena de políticos y antiguos dirigentes culturales de Reino Unido han remitido una carta a la Autoridad de Competencia y Mercados pidiendo que se inicie una «revisión completa» del acuerdo de compra por valor de 83.000 millones de dólares que Netflix recientemente mejoró. En la misiva a la que ha tenido acceso Financial Times, el grupo de políticos, que integra a exsecretarios de Cultura como el laborista Chris Smith o el conservador Oliver Dowden, y a antiguos dirigentes de medios como la BBC o The Telegraph, exponen su temor a que el acuerdo «consolide un actor dominante» en el mercado del streaming.
La carta plantea uno de los mayores temores que recorre al sector y que puede condicionar el bloqueo de la derivar por los reguladores estadounidenses y europeos en los próximos meses. «Podría conducir a una disminución sustancial de la competencia, con consecuencias perjudiciales para los consumidores, las industrias creativas del Reino Unido, líderes a nivel mundial, y la industria cinematográfica británica», indica el escrito.
El comentario de los políticos británicos llega en un momento en que el Gobierno laborista de Keir Starmer trata de reconducir la economía británica y fomentar una política menos intervencionista de este tipo de operaciones. Sin embargo, el tamaño de la operación —segunda compra más cara de la historia de Hollywood— y la concentración de las industrias televisivas y cinematográficas en unos pocos actores empieza a inquietar a ambos lados del Atlántico.
Cortejo a mandatarios
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha mostrado en repetidas ocasiones que no está cómodo con un escenario en el que Netflix adquiera Warner Bros y no solo por la concentración. El inquilino de la Casa Blanca compartió un artículo que añadió más presión política a la plataforma californiana al acusarla de «invasión cultural». La derecha norteamericana ve a Netflix como un baluarte de la ideología woke en la cultura, campo de batalla que a las bases republicanas afecta con ahínco. Trump, a fin de cuentas, consolidó su imagen pública mediante programas televisivos.
Tanto Netflix como Paramount, que ha lanzado una opa hostil por todo Warner Bros Discovery por más de 100.000 millones de dólares, se han pasado las últimas semanas de gira por Europa tratando de persuadir a gobernantes y reguladores de las bonanzas de sus respectivos acuerdos. Unas restricciones severas del acuerdo o un veto de las autoridades de competencia podría tumbar el acuerdo, aunque los accionistas acepten vender sus títulos.
La carta de los políticos británicos plantea preocupaciones específicas para los clientes y la competencia en el mercado del streaming, la publicidad, la televisión y el cine. «En un momento en el que los consumidores británicos no pueden permitirse más subidas de precios, Netflix tendría una capacidad sin precedentes para aumentar los precios de acceso a la televisión y al cine«. Una absorción de HBO Max en Netflix reduciría los competidores o podría establecer una tabla de precios más cara que la actual al ejercer una posición de cada vez mayor dominio.
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