Rosa María Palacios amiga de Gorriti, «el Factotum del Ministerio Público», demanda que el Ministerio Público investigue la amenaza de Rafael López de Aliaga.
En plena «marcha blanca» o preinaugración de la Vía Expresa Sur, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, amenazó al periodista Gustavo Gorriti: «Hay que cargárselo de una vez al caballero», indicando que el representante de George Soros en el Perú es la barrera para que se implemente un tribunal militar en el Perú. «Un terruco urbano es objetivo militar, tiene que tener un tribunal militar; si va a un tribunal fiscal gorritiano, sale al toque», provocando aplausos entre los manifestantes. luego de señalar que la implementación de tribunales militares en el país resolvería el problema de la criminalidad.
En manifestación López Aliaga vinculó a Gorriti con su exsocia en IDL, la exalcaldesa de Lima, Susana Villarán, quien enfrenta un juicio por sobornos de las proveedoras de la Municipalidad de Lima, las constructoras brasileñas Odebrecht y OAS. “Villarán es socia de Gorriti y ambos conforman un conjunto de gente corrupta que se ha ensañado con el Perú”, aseguró el alcalde de Lima .
Rosa María Palacios exige que Fiscalía investigue.
La periodista Rosa María Palacios, pareja de Gorrti en el servicio de Media Training, en su cuenta de X exigió a la Fiscalía que dirige Delia Espinoza para que actúe ante las declaraciones del alcalde de Lima, con el comentario: “Sentencia de muerte ordena. No me sorprende ya nada”. Posteriormente, en otro tuit, escribió: «Rafael López Aliaga. Alcalde de Lima, amenaza de muerte a Gustavo Gorriti. Dejo esto aquí por si hay algún fiscal interesado».
Gorriti se defiende en Epicentro de colombiana Clara Elvira Ospina
En una entrevista en Epicentro TV, el periodista Gorriti indicó: “El tipo (supuestamente el Alcalde López de Aliaga) repite, repite esa especie de como mantras desaforados, pero más que un mantra parece un ejercicio psicótico. Detrás de todo ello sí hay una lógica, la de la desinformación”, sustentó. Desde el 2019, el periodista ha sido blanco de amenazas, hostigamientos y campañas que lo han estigmatizado bajo el término de «terruco».




