- Teherán denuncia que Israel e Irán han atacado el yacimiento de South Pars
- Se trata del mayor del mundo y lo comparte con Qatar
- Teherán publica una lista de objetivos energéticos en Arabia Saudí, UAE y Qatar
El petróleo y el gas natural europeo se dispararon después de que Irán señalara las infraestructuras energéticas que considera objetivos potenciales tras el ataque sufrido a sus activos de producción en el yacimiento gasista de South Pars y las instalaciones asociadas en Asaluyeh. El barril de Brent llegó a subir hasta un 6%, con un máximo de 109,73 dólares, mientras que el contrato de referencia del gas en Europa avanzó hasta un 7,9%, según los datos de ICE Futures Europe. El petróleo Texas sube un 2% por encima de los 98 dólares.
Irán aseguró que Estados Unidos e Israel atacaron el yacimiento gasista de South Pars y las instalaciones vinculadas en Asaluyeh. En respuesta, Teherán difundió una lista de activos similares en Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, y advirtió a la población de que evitara esas zonas.
El incidente de South Pars supondría el primer ataque contra instalaciones de producción iraníes desde el inicio de la guerra. Aunque EEUU golpeó a finales de la semana pasada la isla de Kharg, principal nodo exportador de crudo del país, esa ofensiva se limitó a objetivos militares.
Irán ha respondido a los recientes ataques de EEUU e Israel con la amenaza de un ataque «en las próximas horas» a las principales refinerías de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Reuters y Bloomberg publican que estos lugares ya están siendo evacuados. La advertencia iba dirigida a la refinería Samref y al complejo petroquímico Jubail de Arabia Saudita, al yacimiento de gas Al Hosn de los Emiratos Árabes Unidos y al complejo petroquímico Mesaieed, a la empresa Mesaieed Holding Company y a la refinería Ras Laffan de Qatar.
«Estos centros se han convertido en objetivos directos y legítimos, y serán atacados en las próximas horas. Por lo tanto, se solicita a todos los ciudadanos, residentes y empleados que abandonen inmediatamente estas zonas y se trasladen a una distancia segura sin demora», decía la advertencia.
«Irán sigue atacando la infraestructura energética del Golfo Pérsico», comenta Warren Patterson, analista de ING. Esto acelera y perpetua los problemas en la región donde «la producción de petróleo y gas continúa disminuyendo a medida que los productores intentan gestionar las limitaciones de almacenamiento por los ataques. Se informa que los recortes de producción de petróleo en los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait alcanzan ahora los 1,5 millones de barriles diarios y los 1,3 millones de barriles diarios, respectivamente. Esto se suma a los recortes de suministro de aproximadamente 2,9 millones de barriles diarios y entre 2 y 2,5 millones de barriles diarios reportados por Irak y Arabia Saudí».
Tras el ataque emprendido por EEUU y que ha destado toda esta ola de reacciones, el impacto en el mercado energético va más allá de los potenciales ataques a prometido Teherán. La agencia de noticias estatal de Irak, INA, ha anunciado que se ha interrumpido desde que comenzó esta nueva ola todos los envíos de gas.
A pesar de ser una potencia petrolera Irak no tiene una industria del gas desarrollada y de hecho, ante la falta de instalaciones quema la mayor parte del gas que produce. Irán le suministra cerca del 40% del gas que consume para generar electricidad, unos 10.000 millones de metros cúbicos. Ahora, con el suministro iraní cortado hay amenaza de apagones y otros problemas que sigan desestabilizando la región. Esto añadirá más presión al mercado del gas.
Por su parte la tensión crece a medida que Irán ha confirmado el fallecimiento, tras un ataque de EEUU e Israel, del ministro de Inteligencia iraní, Esmail Jatib, Esto se suma a la confirmación de la muerte del Jefe de seguridad Ali Larijani. Según ING ambos eventos «no hacen sino aumentar la incertidumbre en los mercados. Es poco probable que conduzca a una desescalada».
Impacto en las bolsas
La tensión en Oriente Medio se ha mezclado con un dato preocupante de inflación desde EEUU. El índice de precios de producción (IPP) de febrero en EEUU, que mide la evolución de los precios mayoristas, subió un 0,7% en febrero, muy por encima del 0,3% que esperaba el consenso de mercado. El dato refleja que la inflación ya se encontraba en una situación delicada antes incluso del estallido de la guerra con Irán. «Este dato, más elevado de lo esperado, está directamente vinculado a los aranceles», explica Todd Schoenberger, director de inversiones de CrossCheck Management, a la CNBC.
Los precios de producción se consideran como la fase previa a que la inflación repercuta al consumidor, ya que los insumos industriales y los costes de fabricación están registrando subidas de precios. Es preocupante porque, a diferencia del impacto del precio del petróleo, suele tener un componente más estructural. En tasa anual el índice de precios de producción escala al 3,4%, en máximos de febrero de 2023. Los ascensos de las bolsas europeas se han borrado después del dato macro de EEUU. Los índices llevaban cotizando toda la mañana con ascensos superiores del 1%. Los principales índices de Wall Street han abierto la jornada con descensos superiores al 0,5%.
«Los mercados siguen en tensión por cada titular en Oriente Medio y provoca reacciones impulsivas», indica Jay Woods de Freedom Capital Markets. «El crudo está impulsando las caídas y cuanto más tiempo se mantiene por encima de los 90 dólares, hay menos inversores que entran en las caídas y la narrativa de ‘vender’ se vuelve más dominante».
El conflicto se ha extendido por buena parte de Oriente Medio y prácticamente ha paralizado el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz y ha paralizado la producción en la mayor planta de gas natural licuado del mundo, en Qatar. Varios gigantes productores de petróleo también han reducido millones de barriles de producción.
La batalla perdida de Trump en Ormuz
Con el supuesto ataque a las instalaciones de Asaluyeh y el yacimiento de South Pars, el conflicto escala de nivel al involucrarse objetivos estratégicos en la zona. Hasta ahora el problema para el mundo y los mercados financieros se trataba de un problema de transporte, pero no estaba afectando a la producción. En este sentido, las caídas estaban siendo contenidas en los mercados bursátiles por este motivo. Toda la zona es el gran proveedor de energía fósil de Asia y la perspectiva de que haya problemas de producción cambia el panorama por completo.
El presidente estadounidense Donald Trump se ha quejado repetidamente de la falta de interés de aliados en unirse a la guerra o ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz. A primera hora del miércoles comentó en redes sociales que quizás países distintos a Estados Unidos deberían asumir la responsabilidad de esta vía fluvial crítica. «Me pregunto qué pasaría si acabáramos con lo que queda del Estado Terrorista iraní, y dejamos que los países que lo usan, nosotros no, sean responsables del llamado estrecho «, comentó.
Mientras tanto, Irán ha estado moviendo su propio petróleo por el estrecho a niveles cercanos a los anteriores a la guerra. Las cargas de crudo en la isla Kharg también parecen continuar sin interrupciones, a pesar de los ataques estadounidenses al centro de exportación.
Irán esta mañana ha lanzado nuevas oleadas de misiles y drones contra los UAE, Arabia Saudí y Kuwait tras confirmar el asesinato de su jefe de seguridad, Ali Larijani. Israel y Estados Unidos han mantenido intensos bombardeos sobre Irán.
Francisco S. Jiménez/Álvaro Moreno, eleconomista.es




