firma que «no se involucrará» en la compra de Warner Bros
- El mandatario dice que dejará el asunto al «Departamento de Justicia»
- Es un cambio de opinión con respecto a sus declaraciones pasadas
- Las acciones de Netflix suben con fuerza tras las palabras del republicano

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que no tiene intención en inmiscuirse en la guerra que mantienen Paramount y Netflix por Warner Bros. «Me han llamado ambas partes, pero he decidido que no debo involucrarme. El Departamento de Justicia se encargará de ello«, ha asegurado el inquilino de la Casa Blanca en una entrevista para NBC. Las acciones de Netflix han llegado a subir un 3%, mientras las de Paramount y Warner Bros caen un 1% en la bolsa.
Las palabras de Trump allanan el camino para que Netflix efectúe la compra de los estudios de la Warner, así como la plataforma de HBO Max. Su oferta de 82.700 millones de dólares por toda la división de producción, excluidas las cadenas de televisión, ha sido avalada por el consejo de administración de Warner. En contraposición, Paramount ha ofrecido comprar todo el conglomerado de Warner Bros por más de 100.000 millones de dólares con una garantía personal de Larry Ellison.
Los accionistas de Warner Bros tendrán la última palabra frente a las dos ofertas. La retirada de Trump, que en reiteradas ocasiones había asegurado que cualquier operación debía incluir la CNN, supone un giro de guion y un refuerzo a las posibilidades de Netflix. Si obtiene el apoyo de los accionistas, su único obstáculo será convencer a las autoridades de la competencia de Europa y Estados Unidos de la operación.
Tanto los ejecutivos de Netflix como los de Paramount llevan días realizando visitas entre las diferentes capitales europeas para tratar de ganar apoyo político ante la propuesta. Esta semana han testificado en el Senado de EEUU para convencer al Congreso de sus propuestas. Entre las filas republicanas hay muchas dudas debido a que Netflix es vista como un promotor cultural de la ideología «woke» que las bases de Trump rechazan.
Enfrente, asociaciones de estudios, empresas de salas de cine y sindicatos de trabajadores audiovisuales han mostrado sus dudas a ambos lados del Atlántico. Creen que la absorción de Warner concentraría todavía más un sector que ha sufrido una cascada de compras en los últimos años, lo que pone en riesgo sus trabajos.
El riesgo directo para los clientes es el futuro de la plataforma de HBO Max y de los estrenos de Warner Bros en el cine. En ambos casos, Netflix ha asegurado que en un primer momento no habrá cambios. No obstante, a largo plazo no está claro qué futuro le espera a los activos de Warner Bros. En el caso de HBO, puede que Netflix lo mantenga como un canal independiente, la absorba dentro del paraguas de servicios digitales como una marca de mayor calidad o directamente sea integrada en el catálogo de la plataforma de streaming de Netflix.
Julio De Manuel Ecija. El Economista.




