Fue la semana pasada cuando la Asamblea Nacional de Francia aprobó un proyecto de ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, que potencialmente entraría en vigor para septiembre de 2026.
Francia, se ha posicionado como el primer país europeo en tomar esta medida que Australia de manera pionera anunció hace tan solo un par de meses, y se espera que esta tendencia continúe por el resto del mundo, a pesar de las peticiones de los propietarios de las redes sociales como Meta, que llaman a reconsiderar esta normativa.
De hecho, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez acaba de anunciar que España prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años y tipificará como delito la manipulación de los algoritmos al unirse a la ‘Coalición de los Dispuestos Digitales’ que conforman otros cinco países europeos para avanzar de manera coordinada y eficaz a nivel multinacional en la aplicación de una regulación más estricta, rápida y eficaz de las plataformas sociales.
Al hilo de la aprobación, el presidente francés Emmanuel Macron ha celebrado a través de redes sociales la decisión de la cámara como «un paso importante» que cumple con «lo que recomiendan los científicos» y lo que exigen abrumadoramente los franceses».
«Porque las mentes de nuestros hijos no están en venta. Ni a las plataformas estadounidenses ni a las redes chinas. Porque sus sueños no deben ser dictados por algoritmos. Porque no queremos una generación ansiosa, sino una generación que crea en Francia, la República y sus valores», ha alegado.
Pero hecha la ley, hecha la trampa, y como ha reconocido Anne Le Hénanff, ministra de Inteligencia Artificial y Asuntos Digitales, son conocedores de la existencia de medidas para saltarse estas prohibiciones, y ha puesto el foco en las VPN. Una red privada virtual (VPN, por sus siglas en inglés) es un servicio que cifra su conexión a internet y oculta su dirección IP al redirigir su tráfico a través de un servidor remoto seguro.
Esto permite conectarte a internet, pero que las webs o apps a las que te conectas no detectan tu ubicación real, por lo que en casos como el de Francia, los menores de 15 años podrían conectarse a TikTok «engañando» a la app y diciendo que se encuentran en un país desde el cual sí que se podrían conectar, como podría ser España.
En países con censura en la red, como China o Rusia, son ampliamente utilizadas.
«No soy ingenua, conozco el entorno digital en el que nos movemos todos, obviamente existen las VPN, pero si conseguí que se aprobara este texto con la ayuda de los diputados para proteger al 70% de los niños (…) seguiremos adelante, y las VPN son el siguiente tema«, afirma.
El anuncio provocó indignación y preocupación por los defensores de la privacidad en línea, por ello desde el Gobierno francés aclararon que no iban a prohibirlas. «El ministro considera que las VPN son útiles para muchos fines perfectamente legítimos, por lo que obviamente nunca se ha planteado prohibirlas», aclaró un portavoz.
Pero Francia tiene mucho trabajo por delante, ya que regular el uso de redes sociales ya va a ser una tarea complicada de por sí, para tener que gestionar también el tema de las VPN sin limitar las libertades digitales de la mayoría de la población que utiliza internet.
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