Los principales índices bursátiles estadounidenses logran arrancar este viernes la sesión en verde tras el descalabro sufrido anoche por el desplome de las tecnológicas y después de un informe de empleo de octubre conocido este viernes que telegrafía tipos de interés más altos por parte de la Reserva Federal. El S&P 500, índice de referencia, gana un 0,5% y se acerca a los 7.400 puntos tras borrar este jueves más de un 4%. Por su parte, el más tecnológico Nasdaq 100 logra avanzar un 1,5% y recuperar los 27.000 enteros después de hundirse más de un 6% ayer. Fuera de las acciones, los bonos del Tesoro de EEUU habían avanzado (caído su rendimiento) ante la búsqueda de refugio global tras el descalabro tech, pero el fuerte dato de empleo ha picado los rendimientos al alza al descontarse más dureza por parte de la Fed. Siguiendo la misma tónica, el dólar ha registrado avances por encima del 0,5% frente al euro y la libra.
La venta masiva espoleada por el temor a que la mayor presencia de los demócratas en el poder legislativo de EEUU limite el desarrollo de la IA ha encontrado este viernes valientes inversores que han optado por ‘comprar la caída’. Asimismo, aunque el fortísimo dato de empleo (la contratación casi ha triplicado las expectativas) telegrafía más endurecimiento por parte de la Fed (un habitual dolor de muelas para la renta variable), también es el reflejo de una economía fuerte que no sucumbe ante la zozobra global.
«Espero un rebote moderado hoy, a medida que compradores oportunistas adquieran algunas de las acciones más castigadas», señala a Bloomberg Roberto Scholtes, de Singular Bank. «Los inversores buscarán pistas sobre las intenciones del Partido Demócrata. Una señal creíble de que una moratoria a nivel nacional está descartada podría ayudar a revertir el ánimo del mercado». Para muchos participantes del mercado, la pregunta ahora es si el desplome constituye un revés temporal o marca el comienzo de una corrección bursátil más profunda. «Esperaría algunas compras selectivas después de una corrección tan pronunciada”, tercia César Gimeno, de Mapfre AM. “Sin embargo, los inversores podrían mantener la cautela en el corto plazo, evitar aumentar agresivamente el riesgo y esperar una mayor visibilidad».
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