- El gigante cinematográfico recomienda que respalden a Netflix
- Paramount ha acusado varias veces de ignorar sus ofertas
- Trump ha dicho que estudiará personalmente la oferta
Warner Bros Discovery ha recomendado a sus accionistas que rechacen la opa de Paramount Skydance y apoyen el acuerdo alcanzado con Netflix por considerarlo mejor, según una exclusiva adelantada por Wall Street Journal que ha confirmado la compañía al frente de HBO. Paramount ofreció adquirir todo el conglomerado audiovisual por un importe de 108.000 millones de dólares, la más alta de la historia del sector. El acuerdo de compra de Netflix, en cambio, solo contempla la adquisición de los estudios de Warner Bros y toda la estructura de streaming, incluido HBO, por un valor de 83.000 millones de dólares; pero excluyendo los canales de televisión como la CNN.
La junta directiva de Warner Bros capitaneada por David Zaslav ha enviado una carta a los accionistas de la compañía en la que califica la oferta de Paaramount de «ilusoria». En la misiva, Zaslav y su equipo volvieron a expresar su preocupación por la credibilidad del capital ofrecido por Paramount, además de cuestionar la estructura del compromiso de la familia Ellison, dueña de Paramount, para financiar la operación. Las acciones en la preapertura de Wall Street arrancan este miércoles con caídas del 1% para Warner Bros y Paramount, y una subida superior al 1,5% para Netflix.
Con la preferencia de la dirección de Warner por Netflix se anticipa una guerra corporativa por la creadora de los Looney Tunes para disgusto de dos de los hombres más poderosos del mundo: Donald Trump y Larry Ellison. Detrás de la operación más importante de la historia de Hollywood hay una miríada de intereses empresariales y políticos que ponen contra las cuerdas las pretensiones de la Casa Blanca de armarse un imperio mediático conforme a sus intereses. Paramount deberá valorar si lanzar una oferta mayor por Warner Bros. La decisión de ser vendida a la compañía de los Ellison o a Netflix, en cualquier caso, dependerá en última instancia de los accionistas.
Ciudadano Kane
Charles Foster Kane forjó un imperio periodístico que puso a medio país a su servicio, pero que nunca pudo satisfacer sus sueños infantiles (y la conquista política absoluta). La cinta, basada en la vida del barón de la prensa William Randolph Hearst, bien podría servir como enseñanza de lo que se está viviendo estos días en el Olimpo cinematográfico.
La película legendaria pertenece a los estudios de Warner Bros, que se encuentra en medio de un duelo entre Netflix y Paramount. El primero representa la revolución digital que ha cambiado el cine y la televisión, mientras que el segundo es fiel escudero de un conglomerado de intereses políticos y empresariales al más puro estilo de Ciudadano Kane.
Netflix anunció el viernes 5 de diciembre que había llegado a un acuerdo con Warner Bros para adquirir los estudios cinematográficos y de televisión, así como toda la estructura de plataformas de streaming, incluido HBO Max, por una oferta de 27,75 dólares por acción pagados en efectivo y acciones de Netflix. Sumado a la deuda del Warner Bros, la compra ascendía a 83.000 millones de dólares (70.000 millones de euros) y garantizaba una indemnización a los estudios de cine de 5.000 millones de dólares en caso de que las autoridades vetaran la operación por riesgo de monopolio.
Tras el acuerdo de Netflix y varias ofertas sin respuesta, Paramount se puso las pilas y el lunes 8 de diciembre lanzó una opa hostil por toda Warner Bros Discovery, incluida su división de canales de televisión, por un precio de 30 dólares por acción íntegramente en efectivo. El importe conjunto ascendía a 108.000 millones de dólares. La dirección de Warner Bros ha tenido 10 días para estudiar la oferta de Paramount y lanzar una valoración que, según la exclusiva norteamericana, recomienda rechazar la oferta.
Palabra de Trump; dinero de Ellison
Durante estos días, el presidente de EEUU, acostumbrado a inmiscuirse en los asuntos empresariales de Wall Street, anunció que estudiaría personalmente la oferta de Netflix por Warner Bros. El mensaje fue interpretado como una amenaza, que días más tarde fijó en una exigencia: cualquier operación de compra de Warner Bros debería incluir la adquisición de la CNN, el canal de noticias que más daño le inflige al inquilino de la Casa Blanca.
Las palabras de Trump anticipan lo sucedido meses atrás en la fusión de Paramount y Skydance. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en inglés), un órgano presuntamente independiente que está comandado por los republicanos, permitió la compra tras intervenir con severidad la CBS, uno de los canales de televisión más importantes del país. Entre las exigencias, se encuentran la suspensión del programa nocturno de comentarios políticos de Stephen Colbert, gran crítico de Trump, y la designación de una especie de defensor del espectador con capacidad de veto.
Pero como en todo buen drama hollywoodiense, las relaciones de poder no terminan solo aquí. La operación de fusión de Skydance y Paramount fue dirigida por el fundador de la primera, David Ellison, hijo del segundo hombre más rico del mundo, Larry Ellison, cofundador de Oracle. Mientras que Ellison hijo trata de capitanear esta guerra empresarial, Ellison padre posee el grueso del capital social de Paramount y se colocaría como un barón audiovisual de salir adelante la fusión con Warner. El clan Ellison, fervientes donantes republicanos, ansían un imperio audiovisual cuyo límite es desconocido: ya durante la compra de Paramount dejaron claro que iban a por Warner Bros y su canal de televisión estrella, la CNN.
eleconomista.es




