Por Johnny Ambía P.
Qué persona de nuestra generación no ha cantado esta canción, en casa o en el colegio, o en alguna reunión, con orgullo y, muchas veces, seguramente, sin siquiera haber visto jugar a alguno de los tremendos talentos cuyos nombres se mencionan en este himno al fútbol.
Y, sin la menor duda, nuestro país merece ser campeón mundial en muchos aspectos, y posiblemente ya lo es, pero de estos temas trataremos en otro momento, con data y evidencia. Porque hoy toca hablar de fútbol.
No soy especialista en la materia, pero sí un buen hincha y seguidor leal de la selección. Con esa autoridad, que la tenemos millones de peruanos, creo que estoy en todo mi derecho de opinar, aunque solo tres cositas puntuales.
1.- Nunca se debió permitir que se vaya Gareca. Nunca se debió contratar a su primer reemplazo, y tampoco al segundo. Los pésimos resultados de sus gestiones hablan por sí solos.
2.- Nunca debimos dejar de lado a Cuevita, artífice principal de la clasificación a Rusia 2018. La dirigencia pudo hacer mucho por rescatarlo y tenerlo en forma, pero, como se dice coloquialmente, les llegó altamente.
3.- Y el actual DT tampoco hizo lo que tenía que hacer. Ganando los dos últimos partidos (contra Uruguay y Paraguay), con muchísima suerte, podía tentar aún el repechaje. Pero este DT también demostró que no pasa nada.
Los rescatables del proceso, por orden de mérito: Zambrano, Gallese, Tapia, Oreja Flores, López y Carrillo.
Como destaca el diario Trome, por ahora, solo nos queda el mundial del chicharrón.



