La Fiscal de la Nación Delia Espinoza, «asesorada y blindada» por un pelotón de exprocuradores, principalmente de la Pontificia Universidad Católica, perdió 5 a 1 ante la Junta de Fiscales Supremos en su intención de desplazar a la repuesta Patricia Benavides como representante del Ministerio Público en el Jurado Nacional Electoral (JNE).
Este sector de periodistas y abogados de la «izquierda barranquina» y la «vengativa» fiscal Delia Espinoza viene peleando, contra viento y marea, el regreso de Patricia Benavides al Ministerio Público, recordando para muchos la célebre foto de la defensa de la bandera de EEUU en la batalla de Iwo Jima una de las más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial, cuando los «marines» de entonces como ahora, estos prósperos abogados, capitaneados por Luciano López, levantan el pendón de Delia Espinoza -y de la argolla de fiscales que la aupan- tal como sucedió en la cima del monte Suribachi de la isla de Iwo Jima (Isla del Azufre), imagen universalmente conocida como Raising the Flag on Iwo Jima (23/2/1945).

En contra de enviar a Patricia Benavides votaron los fiscales supremos Pablo Sánchez, Zoraida Avalos, Juan Carlos Villena, hasta anteayer aliados incondicionales de Espinoza y el reincorporado Tomás Gálvez Villegas y la propia Benavides. Antes de la discusión, debate y votación de este asunto, la fiscal de la Nación y los fiscales supremos dieron la bienvenida protocolar a Patricia Benavides, sin explicar el motivo por el cuál no se había publicado en el diario oficial El Peruano, su reincorporación. La fiscal huancavelicana regresó al Ministerio Público después que en diciembre de 2023 la anterior Junta Nacional de Justicia (JNJ), «caviar», presidida por Aoldo Vásquez y con informe «express» de Inés Tello la suspendió y la luego la destituyó en el ejercicio del cargo de fiscal supremo y fiscal de la Nación.
Un silencio culpable acompañó su ingreso a la sala y luego algunas explicaciones protocolares, como que la oposición inicial a su regreso como fiscal de la Nación pasaba por encima de la autoridad de la Junta de Fiscales Supremos, soslayando que la JNJ había anulado la resolución de su destitución en ambos cargos como fiscal suprema y cómo fiscal de la Nación, arguyendo que la demora en su regreso como fiscal suprema solo hubo una demora por el tema de presupuesto y precisar el acuerdo de la Junta Nacional de Justicia (JNJ). Sólo faltó contar un chiste de «Jaimito»
Tomás Gálvez intentó sin éxito crear un ambiente menos frío, pero, ante tanta hipocresía era poco lo que podía lograr. Había cierta desconfianza que alguno pudiera «grabar la reunión» y llevar la cinta a la JNJ. Luego que terminó la sesión, la secretaria de la Junta, Fátima Castro levantó expidió copias del acta a los fiscales supremos con un resumen de las deliberaciones.
Espinoza argumentó las acusaciones de Jaime Villanueva público ponen en duda su imparcialidad ante algunas carpetas fiscales que se investigan en las dos fiscalías anticorrpución como si la fiscal Benavides no pudiera inhibirse o la fiscal Espinoza reagrupar las carpetas aludidas en la fiscalía anticorrpución que no estaría a cargo de la Benavides. Con este argumento infantil propuso que debía ser destacada al JNE a fin de «anticipar cualquier atisbo de duda» a sus decisiones sí ocupa una fiscalía suprema.
Benavides se opuso, señalando que hace cuatro meses se convocó al proceso electoral (25/3/25) y, de acuerdo con la Ley Orgánica del JNE: una vez convocada las elecciones ya no se puede cambiar a sus integrantes. Además, añadió que una de sus hermanas, la jueza superior Ruth Benavides Vargas, ha sido nombrada presidenta del Jurado Electoral Especial del Callao, lo que podría generar conflicto si ella pasa a integrar el JNE. Los fiscales Zoraida Ávalos, Tomás Gálvez y Juan Carlos Villena Campana rápidamente de identificaron con la opinión de Benavides.
La votación terminó 5 votos en contra de enviar a Benavides al JNE y uno a favor. Y dado que ninguno quería aceptar, el acuerdo final fue que ningún fiscal supremo titular irá al JNE, al menos hasta diciembre del 2027 cuando termine el nombramiento de Martha Maisch.
En el ambiente flotaba una cimitarra imaginaria de destitución por parte de la JNJ que se acerca peligrosamente al cuello de la Espinoza y también de Avalos, Villena y Sánchez, que con el retorno del Fiscal Supremo de Luis Arce y Víctor Rodríguez Monteza volverían a colocar a Benavides en el mediano plazo como Fiscal de la Nación. O en su defecto, en el corto plazo, si la JNJ, aclara la resolución de nulidad de su destitución y le repone el período de 18 meses en que fue arbitrariamente desplazada del cargo de Fiscal de la Nación que tiene tres años de mandato, como manda la jurisprudencia de Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Otra posibilidad de que Patricia Benavides llegue a ser fiscal de la Nación en lo inmediato es que Espinoza fianemente sea sancionada por la JNJ o el Congreso por su escandoloso desacato a la reincorporación de Benavides. De ser así, Pablo Sánchez, el más antiguo, tendría que concluir su mandato, pero, como tiene mas rayas que un tigre por el Caso Gorriti tendría que abstenerse y la Avalos y Villena tampoco lucen inmaculados. esto es Pablo Sánchez. Pero, las fuerzas políticas presionaran desde dentro o fuera de la institución para que la Junta de Fiscales Supremos elija de inmediato un nuevo fiscal o una nueva fiscal de la Nación.




