Cuando Anthony Choy, el icónico ufólogo peruano, suba al escenario del auditorio César Vallejo el 19 de julio, no hablará de objetos voladores ni conspiraciones interplanetarias. Presentará Pureza del fuego, su libro de poesía erótica, descarnada y directa, con el que se inaugura Poësis Sanguinis, el nuevo sello de poesía de Pandemonium Editorial.
Un día después, Daniel Salvo, figura fundamental de la ciencia ficción peruana, presenta Sangre para los dioses, novela que mezcla ritual, tecnología y resistencia ancestral. “La presencia del horror y la ciencia ficción en la FIL revelan un cambio en el paradigma literario, que alguna vez los consideraba «subgéneros», y por ende, no formaban parte de la literatura oficial o mainstream”, comenta.
Pandemonium también mira hacia la infancia. El 27 de julio, Ángel Calvo (el creador del famoso personaje Nicolasa) inaugura Ludicra, el nuevo sello infantil de la editorial con Entre bichos y secretos, una colección de ocho cuentos donde hay camaleones, grillos, loros, hormigas artistas y otros personajes entrañables. “La ficción activa las neuronas a mil. El terror, en dosis pequeñas, es vital para la imaginación”, sostiene. Acompañado por Jorge Eslava, Willy Noriega y Tania Huerta, Calvo marca una nueva etapa en la editorial.
El 27 por la noche, llega Michel Deb, autor chileno y referente de la literatura especulativa en su país. Junto a Roberto Rivera, presenta Prayaphati, space opera donde mitología hindú y ficción galáctica se entrelazan. La obra, una novela gráfica, épica y rebelde, propone una lectura del tiempo y la creación como ciclos de insurrección.
El 30 de julio será el turno de Carlos Carrillo, autor de culto del horror grotesco peruano, quien celebra los 30 años de Para tenerlos bajo llave, con una edición conmemorativa. “La importancia de la narrativa fantástica, incluidos la ciencia ficción y el horror grotesco radica en que nos libera de conceptos preconcebidos o socialmente aceptables, nos lleva a la transgresión de los límites impuestos en diferentes niveles”, dice.
Ese mismo día, Sara Pizarro lanzará Horridum, libro que encarna el horror corporal y social. “El horror grotesco no es entretenimiento. Es espejo, exorcismo y grito”, dice. Es una obra escrita para incomodar: mujeres rotas, niños silenciados, violencia cotidiana con nombre y apellido. “En esta sociedad que insiste en oprimir lo que no entiende –o peor, lo que le incomoda–, hablar de literatura grotesca, de horrores viscerales, de cuerpos que se transforman o se descomponen, no es sólo un acto literario: es un acto de rebeldía.”, comenta.
Finalmente, el 4 de agosto, Hemil García Linares presenta Expedientes Morgue, un tributo a Edgar Allan Poe. En esta antología, el autor huye de su habitual estilo para abrazar el terror clásico, con ecos de Lovecraft y Stephen King, recordándonos que también los escritores realistas pueden habitar lo inquietante.
Con estas siete presentaciones, Pandemonium Editorial demuestra que su catálogo no es solo una colección de libros, sino un manifiesto de lo inquietante, lo posible y lo necesario. En un panorama dominado por lo predecible, Pandemonium insiste en sacudir, provocar y soñar. Porque la literatura, cuando es verdadera, no calma: despierta.
Sobre la editorial Pandemonium, nace en 2020 como una propuesta especializada en narrativa fantástica, con énfasis en ciencia ficción, terror, horror y fantasía oscura. Sus editores, Tania Huerta y Luis Bravo, apuestan por una narrativa potente y un producto editorial de alta calidad. Entre sus publicaciones más representativas se encuentran Hiztoria del Perú, Llaqtamasi, Dismórfica, Ucrónica, Contigüdad de los cadáveres, Hipernatura y Esclavas, entre muchos otros.




