Al ser consultado por el programa Punto Final de Latina TV, la oficina de la Presidencia señaló a que el primer mandatario había acudido a comprar caramelos chinos. Los caramelitos de leche «White Rabbit» envueltos en papel de arroz, que son su favoritos: «no puede vivir sin ellos» . Además, resaltaron que, en esta oportunidad, no ocultó su identidad como Fantomas enfundado en una capucha, ssino que se había limitado a colocarse lentes de sol.Oakley.
Jerí asistió con un buzo azul y lentes de sol negros . Llegó acompañado de un hombre de seguridad del estado y una joven asistente. En el local de Market Capón que ese día había clausurado la Municipalidad de Lima lo esperaba el empresario chino Zhihua Yang para que solucione el problema llamando a la gerente de Fiscalización de la Municipalidad de Lima Mariela Falla y/o al alcalde Andrés Reggiardo.
De acuerdo con el reportaje Cuarto Poder, el mismo día en que se registró esta reunión, la Municipalidad de Lima había clausurado el local por realizar un giro distinto al autorizado: “Se aprecia giro: venta al por menor en Minimarket y bodegas, venta al por menor de artículos de bazar y menaje, pero constató que la mayoría de productos son ofrecidos también por caja al por mayor”, determinó la Gerencia de Fiscalización de la MML.
Después de un momento de estar en el local, empieza a hablar por teléfono visiblemente molesto, agitaba los brazos y se tocaba el cuello. No se sabe si con el alcalde o con la gerenta de Fiscalización. La hora de la llamada alrededor de las 6 pm figura en el video. El presidente está cercado por sus mentiras
Sobre la primera reunión en la que el programa Punto Final difundió una fotografía donde se evidencia una reunión entre Jerí y Zhihua Yang en un chifa de San Borja el pasado viernes 26 de diciembre, día feriado para la administración pública . A través de un video difundido a las 2 am de la madrugada del domingo 18 de enero por la cuenta oficial de Presidencia, Jerí aseguró que ese día, él mismo invitó a cenar al ministro del Interior, general Vicente Tiburcio y a su escolta «en un horario de atención habitual y prudente» del local (10.30 pm) del «señor Johnny», a quien conoce de tiempo atrás. Sin mostrar ninguna fotografía o video que acredite la presencia del ministro Tiburcio en la mesa del chifa.
No obstante, muy suelto de huesos dijo: «Hay que saber reconocer los errores y saber pedir disculpas. Por ello, a todo peruano que me está viendo, admito mi error y pido las disculpas públicas por haber ingresado de la manera que lo hice: encapuchado; y que ello haya dado pie a generar suspicacias y dudas».



