- La firma indicó que CagriSema reduce el peso corporal un 23% en 84 semanas
- Eli Lilly logra un 25% con su ‘Zepbound’ y los analistas esperaban que la superase
Cada vez queda más claro que la distancia entre Eli Lilly y Novo Nordisk en los tratamientos para adelgazar se expande. La empresa danesa informó este lunes que su tratamiento experimental, CagriSema, no ha logrado alcanzar el criterio principal en el que esperaba batir a su rival. La firma indicó que CagriSema reduce el peso corporal un 23% en 84 semanas frente al 25,5% de la tirzepatida de Eli Lilly. Tras conocerse estos datos, los títulos de Novo Nordisk se hunden un 15% mientras los de Eli Lilly se disparan un 5% en las horas previas a la cotización.
CagriSema se ha considerado una pieza clave de la estrategia de Novo para poder seguir compitiendo a medida que surgen nuevos y más potentes medicamentos adelgazantes y expiran las patentes de sus éxitos de ventas, Wegovy y Ozempic. La inyección combina el ingrediente principal de estas inyecciones (semaglutida) con un compuesto que imita a otra hormona intestinal llamada amilina. Sin embargo, hasta la fecha, sus resultados han sido dispares, después de que un amplio estudio sobre obesidad no lograra el nivel de pérdida de peso que Novo se había propuesto.
El ensayo clínico comparativo con tirzepatida, conocida por el nombre comercial Zepbound, comenzó antes de los decepcionantes resultados, en un momento en que Novo esperaba que CagriSema superara a Zepbound, escribió Colin White, analista de UBS, en una nota antes de la publicación de los resultados. «El escenario base del ensayo era que el nuevo fármaco de Novo no sería peor que Zepbound».
De momento la empresa se ha mostrado contenta por los resultados. «Estamos satisfechos con la pérdida de peso del 23 % lograda con CagriSema en este ensayo abierto. CagriSema tiene el potencial de ser el primer producto que combina GLP-1 y amilina en llegar al mercado para personas con obesidad, lo que demuestra que la cagrilintida complementa los beneficios ya existentes de la semaglutida y ofrece efectos aditivos de pérdida de peso clínicamente significativos, superiores a los observados con la biología de GLP-1 por sí sola».
Tal y como indica la empresa, ya se ha presentado a la FDA norteamericana los primeros ensayos para que de luz verde a la comercialización del producto en EEUU. La misma empresa afirma que espera que se de luz verde para finales de 2026.
Si bien la firma experimentó en su auge un crecimiento enorme, que incluso influyó decisivamente en la economía de Dinamarca, la realidad es que la realidad de su mercado ha cambiado por completo. «Es una empresa sólida pero está en mercado complejo. Sí, la demanda de medicamentos para adelgazar es muy alta, pero el periodo de extrema influencia en la fijación de precios ha terminado definitivamente. Ahora toca competir en precios«, comenta eToro.
En el caso de Novo se ha encontrado con una doble amenaza, una en sus pies y otra frente a frente. Por un lado, están surgiendo pequeñas farmacéuticas ávidas de entrar en el mercado. Por otra, Eli Lilly parece consolidarse como la dominadora de los tratamiento para adelgazar, arrebatándole el puesto con el que el mercado contaba hace no tanto. Dos frentes muy claros para sus ingresos.
En el caso del segundo, esto ya está sacudiendo sus cimientos. Eli Lilly ha pronosticado unas ventas para 2026 crecientes de entre 80.000 y 83.000 millones de dólares. Es decir, un aumento del 25%. Eli Lilly, por su parte, espera un retroceso de entre el 5% y 13%. A esto se suma que el mercado ya no parece tan prometedor con las bajadas de precios. Jefferies rebajó sus perspectivas para el mercado de los tratamiento para adelgazar desde los 100.000 millones de dólares (para 2030) hasta los 80.000 millones. «El gran pastel que se pensaba se ha acabado, incluso si uno es muy optimista».
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