El ejercicio físico es imprescindible para gozar de una buena salud, especialmente en edades más avanzadas. No obstante, el paso del tiempo muchas veces limita la flexibilidad y dificulta los movimientos, haciendo que muchas personas prescindan de este tipo de ejercicios.
Tradicionalmente, una de las actividades más recomendables ha sido salir a caminar, con los conocidos 10.000 pasos diarios (aunque los expertos coinciden en que esta cifra no es del todo así), o ir en bicicleta. No obstante, médicos y especialistas del fitness sugieren que existe otra actividad cotidiana que podría superar los beneficios para el corazón de estas dos: subir escaleras.
Las ventajas
Se trata de una práctica accesible que no requiere equipamiento y que puede hacerse en casi cualquier lugar. Normalmente, el uso de ascensores o escaleras mecánicas hace que evitemos subir escaleras, algo que en realidad es un error. Dedicar unos minutos al día a esta actividad es la mejor forma de fortalecer músculos y articulaciones, especialmente de piernas, glúteos, rodillas y tobillos.
Al tratarse de un ejercicio aeróbico que requiere «pequeños esfuerzos» permite mejorar de forma notable la salud respiratoria y cardiovascular. Además, reduce los niveles de colesterol en sangre, reduce el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, así como la obesidad.
Qué dicen los estudios
Según algunos estudios como el publicado en el portal International Journal of Environmental Research and Public Health, dedicar al día siete minutos a subir escaleras reduce casi en un 60% el riesgo de sufrir problemas del corazón, sobre todo en hombres de mediana edad. Además, también se reducen otros factores de riesgo como los triglicéridos, la glucosa en ayunas y el colesterol.
Por otra parte, al igual que cualquier ejercicio físico, se trata de una actividad que cuida también la salud mental y emocional, ya que permite la liberación de endorfinas y serotonina, las llamadas «hormonas de la felicidad». Además, reduce los niveles de cortisol en sangre, con la consiguiente reducción del estrés y la mejora de la autoestima.
Más allá de sus beneficios, subir escaleras no es recomendable para aquellas personas que sufren de algún tipo de afección previa, sobre todo en las rodillas u otras patologías como artrosis, artritis o inflamaciones de los músculos. En el caso de padecer algún problema del corazón o respiratorio, es aconsejable consultar previamente con un profesional de la salud.
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