- Las acciones de la firma han llegado a caer un 10% en el ‘afterhours’
- La compañía ha registrado 12.250 millones de dólares en ingresos
Netflix ha presentado sus cuentas tras la batalla de opas sobre Warner Bros librada contra Paramount Skydance y la ruptura del acuerdo ante la oferta vencedora de 110.000 millones realizada por Paramount. En esta situación, ha dado a conocer unos resultados muy esperados por el mercado. En ellos, la compañía estadounidense ha reforzado su posición como líder en el negocio del streaming, pero ha fracasado en sus expectativas para el siguiente trimestre y ha dejado a los mercados fríos con la marcha de su presidente y cofundador, Reed Hastings.
En el primer trimestre de su año fiscal,Netflix ha registrado 12.250 millones de dólares en ingresos, batiendo los 12.170 millones esperados por el mercado. Además, ha obtenido 5.283 millones de dólares en beneficios, equivalentes a 1,23 dólares por acción, cifra que supera los 0,76 dólares por participación augurados por los inversores. Según la compañía, el impulso de las ganancias por acción se ha debido al pago de compensación de Warner Bros por la ruptura del acuerdo de adquisición.
Sin embargo, el foco ha estado en las expectativas para el segundo trimestre de su actual año fiscal, las cuales han decepcionado ampliamente al mercado. Así, Netflix prevé 12.574 millones en ingresos, una cifra inferior a los 12.640 millones de dólares esperados por los inversores. Además, las previsiones para su margen operativo se sitúan en el 32,6%, un volumen inferior al 34,4% calculado por el mercado. A todo esto se suman unas previsiones de beneficios de 0,78 dólares por acción, frente a los 0,84 dólares por acción esperados. Como consecuencia, la compañía ha llegado a bajar un 10% en el afterhours.
Por si esto fuera poco, su cofundador ha anunciado que se retirará de la dirección el próximo mes de junio, movimiento que abre una búsqueda para la vacante de presidente de Netflix. Hastings, que ya ha cumplido los 65 años, quiere dedicarse a la filantropía y a sus aficiones, según ha dicho en el comunicado. Por edad, no es un movimiento inesperado, pero sí deja huérfana a la compañía de uno de los artífices de su éxito. La pregunta es quién podrá ocupar ese hueco, dados los problemas en la sucesión que se han encontrado empresas como Disney.
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