En una aparente preparación del terreno para el fin de la guerra con Irán sin tumbar el régimen de los ayatolás, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado que Irán carece ya de capacidad de enriquecer uranio y generar misiles balísticos, dos de los objetivos de la campaña. “Prometí que cambiaríamos Oriente Próximo y lo hemos hecho. Israel es un más fuerte que nunca e Irán, más débil que nunca […] Lo que nos están haciendo ni se acerca a lo que nos querían hacer”, ha asegurado.
Netanyahu ha subrayado, tres días después de matar a varios líderes de la cúpula iraní, que el derrocamiento del régimen en Teherán “al final dependerá solo” de la población del país, para que “tome su destino”. “No puedo decir si sucederá, espero que suceda y trabajamos para que suceda”, ha agregado.
Netanyahu ha respondido a una pregunta sobre el derrocamiento del régimen iraní que “no se puede hacer una revolución desde el aire” y “tiene que haber también un componente terrestre”. “Hay muchas posibilidades para este componente terrestre y me tomo la libertad de no compartir todas con vosotros”, ha proseguido, tras señalar que no se puede “reemplazar un ayatolá por otro” en Irán. En la misma rueda de prensa en Jerusalén, ha calificado a Reza Pahlevi, hijo del último sha, como una “fuerza de bien” que podría llevar el país por el buen camino.
El primer ministro Netanyahu, ha asegurado que su país “actuó solo” en lo que respecta al bombardeo efectuado en la víspera contra el yacimiento de gas iraní de South Pars, que comparte con Qatar, y que ha dejado de llevar a cabo ataques contra este tipo de instalaciones, tras haber hablado con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
“Diré dos cosas. Primero, Israel actuó solo contra el complejo de gas. Segundo, el presidente Trump nos pidió que suspendiéramos futuros ataques y lo estamos haciendo”, ha declarado en rueda de prensa. El jefe del Ejecutivo israelí no ha dado más detalles sobre el citado ataque ni sobre su conversación con el mandatario estadounidense, para, acto seguido, asegurar que “hay muchos indicios de que el régimen iraní se está resquebrajando”.
“Hay muchos, muchísimos. Ojalá pudiera revelarlos todos. ¿Puedo afirmar ahora mismo que va a colapsar? Puedo decirles que estamos trabajando para crear las condiciones para su colapso”, ha expresado, antes de advertir de que la República Islámica “puede que sobreviva”. “Puede que no. Si sobrevive, será mucho más débil, no hay comparación”, ha subrayado. Sus palabras llegan horas después de que el inquilino de la Casa Blanca haya desvelado que mantuvo una conversación con Netanyahu tras el ataque israelí al yacimiento de gas iraní para garantizar que no se repitan estos bombardeos a instalaciones energéticas.



