Cada día hay más dispositivos electrónicos conectados en nuestra casa, que si la televisión, el microondas, la nevera, el secador, el altavoz, y la lista continúa y continúa. No obstante, el número de enchufes que hay en casa no se ha incrementado a la par y la solución para esta falta de conectores, son las regletas. Es por ello que estos aparatos son algo que podemos encontrar en todas las casas, pero no hay que olvidar que tienen ciertos riesgos y que es nuestra responsabilidad evitarlos.
Sin intención de ser alarmistas, las regletas son potencialmente un aparato que puede provocar incendios si se usan de forma incorrecta y si se sobrecalientan. Y existe una creencia equivocada que las regletas se sobrecalientan solo porque tienen muchos aparatos conectados a la vez, cuando los expertos del sector coinciden en que la causa real es una conexión suelta en el interior de la carcasa.
Por ejemplo, un cable ligeramente suelto crea resistencia local, y es esta resistencia la que produce el calor, no la carga total conectada. Cuanto mayor sea la resistencia en un punto específico del circuito, más calor se generará en ese punto, independientemente del número de dispositivos encendidos.
Cualquier resistencia de contacto anormal, ya sea por una conexión floja, un terminal oxidado o un bloque de terminales mal ajustado, genera disipación de calor. Este calentamiento acelera la oxidación del cobre o el aluminio, lo que aumenta aún más la resistencia y se inicia un círculo vicioso.
Por lo tanto, un enchufe que hoy se calienta un poco puede convertirse en un punto caliente en pocas semanas. Hay varias señales que nos deben alertar de que algo no funciona como debería, siendo el principal que el calor no te permita sujetar la regleta.
Cabe destacar que también puede ser que haya muchos dispositivos y eso hace que se caliente, por lo que un diagnóstico sencillo que puedes aplicar es probar otro aparato menos potente en el mismo enchufe permite verificar si el calor proviene realmente del aparato enchufado o del propio enchufe.
También, si comienza a oler a plástico o aparecen marcas ennegrecidas alrededor del enchufe, hay que desenchufarla de inmediato y reemplazarla por una nueva.
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