A medida que la expectativa de vida aumenta y las condiciones económicas presentan nuevos desafíos, más ejecutivos mayores de 50 años se mantienen activos en el ámbito laboral. ¿Cómo lo logran? Raúl Jacob, el expresidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía y CFO de la compañía minera Southern Copper Perú desde hace casi 13 años (aunque está vinculado a la empresa desde 1992), brindó algunas pistas.
En el sector minero peruano Raúl Jacob es un nombre conocido: ha liderado la planificación financiera de algunos de los más importantes proyectos de mina en el país, involucrándose en inversiones que ascienden a miles de millones de dólares. Hoy, más activo que nunca, revisa a detalle lo que se viene con el proyecto de cobre Tía María, en Arequipa.
“La clave en mi vida profesional, hasta ahora, ha sido mantenerme actualizado sobre los mercados globales de metales”, dijo. Y es que parte de su deber es hacer un seguimiento continuo de lo que ocurre en los mercados y, al mismo tiempo, estar informados sobre los cambios dentro de la industria minera, tanto a nivel operativo como estratégico.
Esta actitud proactiva, agregó, le ha permitido adaptarse a la evolución del sector y seguir aportando valor desde roles de liderazgo. “Seguir desarrollando un trabajo que mejora la productividad es un objetivo en sí mismo; permite que, incluso en una etapa avanzada de la vida laboral, las personas sigan siendo relevantes en sus organizaciones”.
En esa línea, apeló a que las empresas acompañen a los ejecu tivos senior. “Cada etapa tiene sus propios desafíos, y si las empresas pueden ayudar a enfrentarlos, es algo muy positivo”.
Desde su experiencia, uno de los mayores retos para un ejecutivo senior es evitar caer en la inercia y mantenerse fuera de la zona de confort. Y, para potenciar el talento –añadió– es fundamental fomentar equipos diversos en edad, experiencia y disciplinas, lo que enriquece el trabajo colectivo y acelera el aprendizaje mutuo.
“La sabiduría muchas veces es conocimiento por más tiempo. Haber vivido distintas situaciones permite tomar mejores decisiones y anticiparse a problemas que, a otros, podrían pasarles desapercibidos”, reflexionó. En sectores como la minería, aseguró, la experiencia es altamente valorada. “Conocer a fondo un cuerpo geológico, por ejemplo, requiere años de trabajo, y esa experiencia puede ser decisiva para encontrar la forma más eficiente y rentable de explotarlo”, acotó el directivo de Southern Copper.
En su opinión, la industria minera está abierta a acoger profesionales senior precisamente por el valor que aportan en procesos complejos. Jacob destacó también la importancia de que estos profesionales se mantengan activos, ya sea a través de la capacitación continua, la participación en gremios o incluso explorando nuevos roles, como la docencia o los directorios independientes. “Es fundamental seguir creciendo, estar dispuesto a asumir nuevos retos y alinearse con las necesidades de la organización para seguir siendo relevantes”, remarcó.
¿Para qué sirve un programa de continuidad de vida?
Jaime Aguirre Guarderas
Fundador de Phoenix Group
Para que la comunidad Silver Age tenga éxito en esta etapa más pausada de la vida laboral, debe considerar dos aspectos clave: mantener una formación continua (en habilidades digitales, gestión de datos, uso de herramientas colaborativas y adopción de nuevas metodologías de trabajo), y fortalecer su marca personal.
Además, las empresas también pueden acompañar al talento senior (ejecutivos con más de 50 años) a través de los Programa de Continuidad de Vida, diseñados para guiarlos en la transición hacia nuevas formas de empleo luego de su etapa de trabajo dependiente.
Estos programas articulan tres pilares fundamentales: el upskilling (mejora de habilidades actuales), reskilling y transición del legado (adquisición de nuevas habilidades para asumir otros roles), y la sostenibilidad cultural. Porque el retiro laboral no debe ser un salto al vacío, sino una puerta giratoria hacia una nueva etapa de vida: como consultor especializado, en la docencia en educación superior, participando en directorios o consejos consultivos, o en el involucramiento con gremios.
Lo que no se puede permitir es desperdiciar el talento de los ejecutivos senior, pues su experiencia y visión aportan madurez, equilibrio y decisiones más fundamentadas en las empresas y organizaciones.




