Amazon, Alphabet y Meta decepcionan con sus cuentas pese al crecimiento en un trimestre en el que vuelven a generar flujo de caja libre negativoEscuchar el artículo
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Tormenta en la industria tecnológica. Gigantes del sector como Amazon, Alphabet y Meta se acaban de examinar de las cuentas del tercer trimestre con un denominador común: las tres compañías han registrado multimillonarios flujos de caja libre negativos como consecuencia de las fuentes inversiones en el despliegue de infraestructuras de inteligencia artificial (IA). Este escenario, unido a la decepción en la consecución de los objetivos en sus operaciones, ha provocado una dura caída en Bolsa para estas empresas.
En el mercado hay sensación de que algunos de los negocios principales de los gigantes tecnológicos como la publicidad, el consumo y el comercio minorista comienzan a mostrar signos de desaceleración, en un momento en que las empresas están afrontando unos ritmos de inversión históricos. Unas dudas que llegan, además, en un momento de presión por parte de nuevos competidores en el mundo digital como Anthropic, que ultima su salida a Bolsa, y OpenAI.
La última en presentar sus cuentas ha sido Amazon. La compañía comunicó un flujo de caja libre negativo de 42.400 millones de dólares (unos 37.950 millones de euros), como consecuencia de un incremento de 94.800 millones en la compra de propiedades y equipos, netos de los ingresos por ventas e incentivos, derivado de las inversiones en IA. La situación contrasta con la registrada un año atrás, cuando el flujo de caja libre fue positivo en 14.800 millones. Además, es el segundo trimestre consecutivo en el que la compañía registra caja negativa.
Amazon, que reiteró su previsión de alcanzar un gasto de capital en 2026 de 220.000 millones de dólares, vio como sus acciones sufrían un castigo en Bolsa de hasta el 10% tras publicar las cuentas. La compañía fundada por Jeff Bezos registró ingresos y beneficios por debajo de las estimaciones de los analistas, siendo penalizada por la rebaja en la recomendación por parte de bancos de inversión como StoneX y Raymond James.
El grupo, que se presentó ante los analistas como la candidata a ser la primera compañía en alcanzar el billón de dólares en ingresos anuales, vio como su negocio de servicios publicitarios experimentó un crecimiento del 11%, el ritmo más lento desde que se estableció como una categoría independiente en 2022. Y el negocio de las tiendas online creció solo un 2%, un nivel que no se veía en más de tres años, desde que la gente retomó sus hábitos de consumo previos a la pandemia y las compras en internet descendieron.
En una línea similar, Alphabet también consumió efectivo para mantener el ritmo de inversión en la IA, registrando un flujo de caja libre negativo de 9.100 millones de dólares, frente a los más de 24.000 millones positivos en el mismo periodo del año anterior. Esta es la segunda vez, la primera fue en el trimestre anterior (por un importe de 5.855 millones), que la matriz de Google y YouTube registra un flujo de caja libre negativo desde que salió a bolsa en Wall Street hace más de 20 años.
El castigo del mercado fue muy duro. Sus acciones se desplomaron más de un 12% en una sola sesión, perdiendo cerca de 500.000 millones de dólares en términos de capitalización bursátil.
El mercado teme por la rentabilidad del esfuerzo inversor del gigante tecnológico. Alphabet invirtió 51.300 millones de dólares entre julio y septiembre, nuevo récord histórico, frente a 44.900 millones del trimestre anterior. Para el conjunto del año, la firma prevé situar el gasto de capital en 205.000 millones.
Este temor se vio amplificado por las dudas sobre algunos de los negocios tradicionales de Google. Y es que las ventas de publicidad procedentes de búsquedas y otros canales, división que aporta cerca de la mitad de los ingresos totales del grupo, crecieron al ritmo más lento en cinco trimestres.
Meta también está inmersa en la misma situación financiera. La empresa dirigida por Mark Zuckerberg registró un flujo de caja libre negativo en el trimestre de 2.120 millones de dólares. De nuevo, y ya van tres trimestres consecutivos, el gasto de capital de Meta, que ascendió a 34.910 millones, superó el efectivo generado por sus operaciones.
En este escenario, la matriz de Facebook, que se ha dejado cerca de un 10% en Bolsa desde la publicación de sus cuentas trimestrales, anunció una colocación de acciones de hasta 95.000 millones de dólares, ampliada posteriormente a 97.500 millones, en la que puede ser la mayor ampliación de capital de la historia, por encima de la anunciada por Alphabet en junio pasado.
Frente a este escenario, Microsoft registró un flujo de caja libre positivo de 18.600 millones de dólares en el trimestre, pese a haber invertido 45.200 millones en infraestructuras y equipos de IA. La compañía, que elevó sus ingresos un 19%, hasta 92.300 millones, presumió de haber retribuido a sus accionistas con 10.200 millones entre recompra de acciones y pago de dividendos en el periodo entre julio y septiembre.
La empresa dirigida por Satya Nadella aprovechó este escenario para volver al mercado de deuda nueve años después. Microsoft lanzó una emisión de bonos por un importe de 25.000 millones de dólares, uniéndose a una oleada de captación de fondos a la que se han subido durante este año compañías como Amazon, Alphabet, Meta, Oracle o Nvidia, entre otras.
En términos generales, el sector tecnológico está viviendo un momento de nuevas incertidumbres, tras la presentación de las cuentas por parte de empresas de chips como Intel. La firma comunicó unas previsiones para el cuarto trimestre por debajo de las previsiones de los analistas, a causa de la ralentización de las ventas de ordenadores personales. Ahora, las miradas de la industria se centran en las cuentas de Apple, que se publicarán este lunes. El mercado estará pendiente de sus previsiones del próximo trimestre, fundamentales sobre la próxima campaña navideña.

El País.




