Cuando el candidato presidencial Jorge Nieto Montesinos se presentó en el programa Enfrentados de Canal 4 (22/3/26), dijo que él fue nombrado agregado cultural de la Embajada de México en el primer semestre de 1990, antes que Alberto Fujimori llegue al poder, pero mintió, porque la Resolución Ministerial N° 603-1991 (ver imagen principal) lo nombró como consejero cultural de la Embajada peruana de México el 10 de diciembre de 1991, en pleno Gobierno de Alberto Fujimori y cuando Vladimiro Montesinos era asesor presidencial e influyente en la Cancillería.
Nieto dijo en esa entrevista en Enfrentados: «Se convoca a un concurso para ser agregado cultural en la Embajada de Perú en México, al final del Gobierno de Alan García. Lo convoca quien entonces era encargado de negocios de la embajada peruana en México. Yo había asistido a una conferencia en el Estado de Toluca, organizada sobre el Perú, y allí estuvo esa persona, un embajador de carrera, un destacado embajador además, y él me escuchó y al final de la conferencia me dijo: ‘estamos convocando un concurso para la agregaduría cultural de la Embajada ¿por qué no te presentas?’… se resolvió el concurso en el Gobierno de Alan García… esto debe haber sido pues entre en el primer semestre del 90 y el 93, más o menos».
La abogada de Vladimiro Montesinos, Rocío Chávez, señaló en un reportaje de Bruno Amoretti para «Hildebrandt en sus Trece», que: «El propio Montesinos habló con el presidente, quien le dijo: ‘Si es tu sobrino, con gusto lo firmo’. Y firmó la resolución» (3/4/26).
Al parecer, en su primer nombramiento influyó el embajador Alberto Cazorla y el cargo le permitía a Nieto gozar de todos los beneficios de la Cancillería: uso de placa diplomática, eximirse del pago de impuestos, invitación a eventos diplomáticos, etc.
Esto se suma a la resolución de 1995, que lleva la firma de Fujimori, que lo nombra asesor de asuntos culturales de la Cancillería.






