Todo parece indicar que la Inteligencia Artificial va a marcar el futuro del trabajo, y es que las principales empresas tecnológicas del mundo están apostando increíblemente fuerte por ello.
Entre ellas, nos encontramos con Amazon, el gigante del comercio electrónico, que en la última década ha ampliado y diversificado enormemente sus proyectos. La firma fundada por Jeff Bezos ha pisado el acelerador para desarrollar su propia tecnología IA y se ha convertido en una de las multinacionales que más está apostando por la IA.
Amazon tiene previsto destinar más de 200.000 millones de dólares en esta tecnología, pero, al mismo tiempo, ha recortado unos 30.000 puestos de trabajo en la empresa desde finales del año pasado. Esta realidad pone de relieve la tensión entre la promesa de mayor productividad que ofrece la IA y la incertidumbre a la que se enfrentan los trabajadores a medida que las empresas se reestructuran.
Aunque es cierto que Bezos se muestra optimista respecto al potencial a largo plazo de la IA, en una entrevista con Fox News, también reconoció que los inversores se enfrentan a un camino más incierto a medida que la tecnología transforma la economía. Por ello, al ser preguntado si el auge de la IA es una burbuja, el magnate respondió que era «difícil saberlo».
También señaló que la prisa con sacar provecho de ella implica que el dinero fluya hacia empresas que de cara al futuro quizás no tengan éxito.
Bezos dijo que cree que el aumento de la productividad gracias a la IA podría permitir que algunas personas decidieran: «Puedo mantener a mi familia trabajando tres días a la semana». Afirmó que las familias en las que ambos cónyuges trabajan podrían decidir que no necesitan un segundo sueldo y que uno de los dos deje de trabajar.
El multimillonario no dio detalles sobre cómo podría suceder esto, pero afirmó que ello respaldaba su argumento de que la IA podría provocar una escasez de mano de obra en lugar de pérdidas de empleo a gran escala. Bezos dijo que entendía que «mucha gente inteligente está pronosticando» pérdidas de empleo impulsadas por la IA, pero añadió, «simplemente, no estoy de acuerdo con esa gente».
eleconomista.es



