Google ha puesto en órbita este jueves su prototipo de satélite, con el que pretende analizar la viabilidad de la infraestructura de inteligencia artificial escalable en el espacio como parte del Proyecto Suncatcher.
El satélite, construido en colaboración con Planet, ha viajado al espacio dentro del transbordador Transporter-18 de SpaceX, siguiendo el plan previsto y anunciado por Google la semana pasada.
Con él, la firma tecnológica analizará los datos recopilados en órbita sobre el rendimiento de las Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU) Trillium ante el estrés físico que suponen tanto el vuelo espacial como las condiciones extremas de radiación y temperatura del espacio.
«Hay cosas que solo se pueden probar en el espacio», ha afirmado en un comunicado compartido con motivo del lanzamiento. La intención es explorar la forma en que puede aprovecharse la energía solar de forma más eficiente en la construcción de sistemas informáticos para IA en el espacio como parte del Proyecto Suncatcher.
Para este fin, la compañía tiene intención de desplegar «flotas de satélites equipados con paneles solares, enlaces intersatelitales de óptica de espacio libre y chips aceleradores de TPU propios». Los satélites volarían «muy cerca unos de otros» para facilitar la comunicación de alto ancho de banda y baja latencia.
Según la compañía, los TPU Trillium «están probados contra la radiación», con capacidad para soportar «una dosis ionizante total equivalente a una vida útil de misión de cinco años sin fallas permanentes», y caracterizados para errores de inversión de bits.
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