El último 30 de marzo, falleció don Marcelino Abad Tolentino, conocido como «Mashico», el usuario más longevo del país del programa Pensión 65 con 125 años, y quien estaba próximo a cumplir 126 años este 5 de abril.
El adulto mayor dejó de existir en la región Huánuco, donde residía en una casa hogar junto a otros usuarios del programa, con quienes había construido lazos de cercanía y afecto en la localidad de Huácar, provincia de Ambo, Huánuco.
De acuerdo con la información médica, el deceso se produjo por causas asociadas a su avanzada edad. Días antes, el adulto mayor había presentado dificultades respiratorias relacionadas con los cambios de clima, de las cuales logró recuperarse parcialmente. Desde el Midis y Pensión 65, se desplegó un equipo para brindar acompañamiento y soporte a las personas cercanas a Mashico, así como para expresar la solidaridad institucional ante esta pérdida que enluta al país.
La ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Lily Vásquez Dávila, expresó sus condolencias, destacando que la vida de Mashico representa un ejemplo de fortaleza, historia y dignidad. “Su legado nos recuerda el valor de nuestros adultos mayores y la importancia de seguir construyendo un país que los cuide, los respete y los acompañe”, manifestó.
En el 2019, Mashico fue ubicado por el programa Pensión 65 en una zona alejada de Huánuco, sin documento de identidad ni acceso a servicios del Estado. A partir de entonces, el programa articuló acciones con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y autoridades locales, logrando su identificación, inclusión social y acceso a derechos. Desde ese momento, recibió un acompañamiento permanente por parte del equipo territorial. Para quienes lo conocieron, como el promotor Misael Ayra, Mashico fue más que un usuario: fue un referente de vida, fortaleza y humanidad.
La historia de don Marcelino Abad trascendió fronteras al convertirse en un símbolo de longevidad y resiliencia. Nacido en el año 1900, enfrentó desde temprana edad la pérdida de sus padres y vivió largos periodos en soledad, superando condiciones adversas con fortaleza y sabiduría. Su vitalidad y buen estado de salud fueron atribuidos, según él mismo relataba, a una alimentación natural basada en productos que cultivaba, como frutas y verduras.




