- Según ONU Turismo, el turismo mundial ha retrocedido entre uno y dos puntos porcentuales desde que se inició el conflicto
- Cuba registró un descenso del 50% de los turistas durante el primer trimestre de 2026
Tras varios años marcados por la recuperación post pandémica, la escalada de los conflictos en Oriente Medio, junto con la inestabilidad política acusada también por la guerra entre Ucrania y Rusia, han alterado buena parte de las preferencias de la demanda internacional y han elevado de nuevo al Caribe como una de las regiones más dinámicas del turismo internacional. La búsqueda sobre todo de destino más seguros y confiables es lo que ha provocado un renovado interés por el Caribe que además continúa aumentado su oferta hotelera y su conectividad aérea.
Según la Organización Mundial del Turismo, el turismo mundial ha retrocedido entre uno y dos puntos porcentuales desde que se inició el conflicto entre Irán y Estados Unidos, dados los problemas con el espacio aéreo de la región y las numerosas cancelaciones de vuelos, contando además con el aumento en el precio del combustible que han provocado numerosas cancelaciones por todo el mundo. Entre enero y marzo de 2026 las llegadas internacionales a Oriente Medio descendieron un 14% interanual, rompiendo la tendencia creciente que la zona había registrado tras la pandemia.
Este cambio está favoreciendo de manera directa a España como destino seguro, pero también ha elevado la capacidad de recuperación de otros destinos insulares como el Caribe para captar parte de la demanda internacional, sobre todo de origen Estados Unidos, Canadá y Europa. Y todo a pesar de la reciente estrepitosa caída de Cuba, referente turístico en la región durante años.
Récords en el primer trimestre de 2026
Durante 2025, las llegadas internacionales la Caribe crecieron un 2,5% respecto de 2024, hasta alcanzar los 35 millones de turistas, Según la Organización del Turismo del Caribe (CTO). En total, cerca de 900.000 visitantes más para consolidar una recuperación del sector que ya supera cifras prepandémicas.
En general, casi todos los destinos registraron un fuerte crecimiento, aunque de manera especial Guayana, Dominica, San Vicente y las Granadinas y Curazo. Mención especial para República Dominica, principal motor del sector en la región tras la caída de Cuba. La mayoría de esto destinos ya han superado sus niveles previos a la pandemia, lo que pone de manifiesto la trayectoria de recuperación general de todo el Caribe.
A pesar de la incertidumbre inicial provocada por la Guerra en Irán, 2026 ha confirmado un el repunte del Caribe como destino turístico. Sin ir más lejos, los datos muestran una subida de más del 12% (algo más de 2,6 millones) en República Dominicana solo en el primer trimestre de 2026. En San Vicente y las Granadinas el porcentaje se eleva hasta los 12,8% (casi 35.000 visitantes). Sin embargo, es la isla de Anguila, perteneciente a los territorios británicos de ultramar del archipiélago Anguila, el destino que más creció en los primeros tres meses del año, registrando un alza del 24,6% en el número de llegadas internacionales.
Las previsiones para todo el año hablan de un crecimiento generalizado de entre el 4% y el 6% con especial punto de interés en los cruceros. ONU Turismo estima en 35,5 millones de cruceristas en el Caribe durante 2025, un 5,2% más que el año anterior y un 17% por encima de los datos de 2019, consolidándose además como el principal destino mundial en este segmento.
El peor dato turístico de Cuba en 25 años
Sin embargo, dentro de ese escenario positivo existe una excepción cada vez más evidente, Cuba, el segundo mayor destino del Caribe hasta ahora solo por detrás de República Dominicana. Entre enero y abril de 2026, la isla ha sufrido una caída del 55,8% de las llegadas internacionales, a penas 328.608 turistas. Unas cifras que podrían confirmar su ocaso definitivo después de que en 2025 registrara sus peores cifras desde 2002 (y sin contar los años de pandemia) al no superar los 1,8 millones de visitantes.
Durante décadas, la isla fue uno de los grandes referentes turísticos del Caribe. Su patrimonio histórico, sus playas y su oferta cultural la situaron entre los principales receptores de visitantes internacionales de la región. Hoy, sin embargo, atraviesa la mayor crisis turística de su historia reciente. Los datos muestran un deterioro muy acusado. Las estadísticas disponibles indican que Cuba perdió más del 20% de sus visitantes internacionales durante buena parte de 2025 respecto al año anterior, mientras el conjunto del Caribe seguía creciendo. De hecho, al excluir a Cuba de las estadísticas, el crecimiento del turismo caribeño prácticamente se triplica.
La evolución responde a una combinación de factores. La crisis económica interna, los problemas energéticos, la reducción de conexiones aéreas, la escasez de suministros y el endurecimiento de las sanciones estadounidenses han reducido notablemente la competitividad del destino. La situación se ha agravado todavía más durante 2026. Entre enero y abril, las llegadas internacionales descendieron más del 50% respecto al mismo periodo del año anterior, consecuencia de la salida de varias cadenas hoteleras internacionales y la cancelación de numerosas rutas aéreas hacia la isla.
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