- Sin Maduro al mando, el Esequibo cae del lado de Guyana y Exxon
- Maduro era la gran amenaza para la estabilidad de Guyana y el petróleo
- Ahora, el crudo de Guyana y el de Venezuela está en las mismas manos
La caída de Nicolás Maduro va a tener importantes implicaciones. Aunque aún es pronto para sacar conclusiones, se puede intuir algunos de los ganadores de este cambio político en Venezuela, incluso algunos que han podido pasar totalmente inadvertidos. Entre los más renombrados están el presidente de EEUU, Donald Trump, que podría decirse que ha salido victorioso de una operación militar compleja. Otro posible ganador podría ser la economía de Venezuela y parte de su sociedad. Si las inversiones llegan realmente al país, aunque sea poco, parece complicado que los venezolanos no reciban algo más de los ingresos que genera el petróleo, ya sea en forma de empleo o inversión pública. No obstante, hay un ganador mucho más claro que todos los anteriores, pero que ha pasado inadvertido por su pequeño tamaño y casi ‘irrelevancia’ para el mundo. Ese ‘casi’ es porque este país sí es relevante para la energía global. Guyana ha logrado ‘deshacerse’ de su mayor enemigo (Maduro) sin mover ni un dedo. Ahora, casi nadie pondrá en duda que el Esequibo, un territorio que rebosa petróleo y que reclamaba Maduro, pertenece legalmente a la pequeña Guyana.
Este análisis lo realizaban el pasado lunes los economistas de Gavekal Research en un informe que estudiaba las consecuencias y posibles desenlaces a esta crisis en Venezuela. Estos expertos admitían que, aunque es extremadamente pronto para sacar alguna conclusión grande, sí se puede decir que «hay claros ganadores». Estos economistas señalaban directamente a Guyana.
La situación previa en Guyana
«Con Venezuela amenazando con una guerra contra su vecino más pequeño, se generaba una situación de incertidumbre para el crecimiento del sector offshore petrolero en Guyana. Esta era una espada de Damocles que pendía sobre las cabezas de las empresas que desarrollaban los yacimientos offshore de Guyana, como Chevron, ExxonMobil, Tullow Oil, TotalEnergies y CNOOC. La salida de Maduro reduce la amenaza y, por lo tanto, es alentadora para cualquier persona involucrada en Guyana», aseguran desde Gavekal Research.
El Esequibo es un territorio que se encuentra entre Venezuela y Guyana, cuya disputa data de la época colonial. No obstante, la tensión se disparó en los últimos años al calor de los hallazgos de petróleo en las aguas que bañan el Esequibo, el territorio en disputa, y que hoy explotan de forma conjunta Guyana y la empresa norteamericana ExxonMobil.
En la actualidad, el Esequibo representa más de la mitad del territorio de Guayana. Además, ese territorio es rico en minerales y petróleo. Buena parte del crudo que está transformando la economía de Guyana procede de aguas que hoy pertenecen al pequeño país, pero que Venezuela reclama encarecidamente. La riqueza de esta tierra en petróleo es lo que, probablemente, intensificó el anhelo de Nicolás Maduro y Venezuela por ‘recuperar’ este territorio. Eso y el intento de desviar la atención de los problemas internos de Venezuela, probablemente.
Ahora, con Venezuela bajo ‘gestión’ estadounidense, este territorio parece estar a ‘salvo’, la mayor parte del crudo que se extrae en Guyana es producto de un acuerdo con ExxonMobil, una petrolera americana que ha logrado, además, un contrato muy beneficioso (al menos en los primeros años) para extraer este crudo.
Gracias al crudo que se encuentra en las aguas del Esequibo, Guyana se ha convertido en mayor productor per cápita de petróleo del mundo. A su vez, este crudo es el mayor rival del petróleo venezolano en la región. Aunque el declive de la producción en Venezuela se debe mucho más a la desastrosa gestión de su industria, lo cierto es que Guyana ha logrado cubrir buena parte de ese descenso de producción venezolano. La pequeña Guyana ha logrado aprovechar el hueco que iba dejando una PDVSA en desintegración.
El petróleo de Guyana
En 2019, Guyana no producía petróleo. Hoy, sin embargo, es el segundo mayor productor de toda Sudamérica (ha superado a Venezuela) y todavía no ha alcanzado su potencial. Guyana ha destrozado todos los récords del petróleo este año y ha pasado a la historia al convertirse en el primer país del mundo en producir más de un barril de petróleo por habitante cada día. Nadie hasta la fecha había logrado esto. El país que más cerca había estado (después de la propia Guyana) era Kuwait. Este año, Guyana lo ha conseguido… y mucho antes de lo previsto.
Hasta hace unos años, este país, con apenas 800.000 habitantes y una economía basada en la agricultura y la minería, era desconocido para la mayoría del mundo. Pero en 2015, un descubrimiento cambiaría su destino para siempre. ExxonMobil anunció que había hallado petróleo en cantidades colosales en el bloque Stabroek, un enorme yacimiento de crudo que se encuentra en aguas del Esequibo, marcando el inicio de una nueva era para Guyana. Solo seis después de haber extraído el primer barril de crudo, Guyana ha logrado romper todos los récords del petróleo. Según los últimos datos publicados por la AIE, Guyana ya era con creces el mayor de petróleo del mundo por habitante, superando a Kuwait. Ahora, ha roto otro récord más.
Según la propia ExxonMobil, la producción diaria de petróleo ha alcanzado los 900.000 barriles en el bloque Stabroek (un rico yacimiento de petróleo) de Guyana, convirtiéndose en el único país del mundo que produce cada día más barriles que habitantes tiene, una auténtica machada. La producción de crudo de Guyana alcanza de este modo un nuevo hito tras la puesta en marcha del bloque Yellowtail a plena capacidad.
Por si esto fuera poco, desde ExxonMobil destacan en una nota de prensa en la que se hace alusión al hito señalado que ahora «se espera que la capacidad de producción de ocho proyectos alcance los 1,7 millones de barriles de petróleo para 2030». Ahora, con la caída de Maduro, estas previsiones sobre el papel parecen tener más probabilidades que nunca de convertirse en realidad. Bajo el ‘control’ de EEUU, Venezuela dejará de ser una amenaza real (aunque se mantenga la retórica belicista) sobre el Esequibo que nutre de petróleo a la pequeña Guyana.
Vicente Nieves
El Economista,




