Desde el Faro
Por Rafael Hidalgo
A escasos días de las elecciones comenté: “El 12 de abril, a votar con el cedulón que nadie entiende. Fina cortesía de los padres putativos, Fernando Tuesta Soldevilla y Martín Tanaka Gondo. Gracias al promotor, Martín Vizcarra.” (X, Rafael Hidalgo 1/4/26).
Lo que motivó que el señor Tuesta reaccione como un escolar, citándome a pelear a la salida del colegio: “Rafael Hidalgo, una vez más repites en tu cuenta y en Gato Encerrado que yo tengo responsabilidad sobre el número de partidos. Te reto a que demuestres públicamente lo que afirmas. Escribir en Expreso y manejar Gato Encerrado de forma anónima no te da carta blanca para desinformar. He dejado pasar varias veces que te has referido a mí, no haré lo propio sobre tu historia, porque quienes me siguen no tienen por qué pasar un mal rato. Te espero. Responde con pruebas, sin ayuda” (X, 6/4/26).
Debo reconocer que nuestro “Notable” se ha morigerado un tanto, porque cuando Carlos Torres de Infórmate Perú lo aludió en una publicación, abandonó su pátina académica: “te exijo que borres esa mierda…vas a hacer un descargo… te voy a denunciar penalmente… ¿cuántos seguidores tienes? ¿10 mil? Yo te aplasto en redes sociales. Te saco la mierda” (7/7/20). La nota en cuestión, informaba sobre la contratación de la abogada Tatiana Mendoza en un alto cargo del Ministerio de Justicia en pleno gobierno de su promotor Martín Vizcarra (5/7/20). Torres recordó en la nota que el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) lo había inhabilitado por cinco años en la administración pública, justamente, por haberla contratado en la ONPE (2004), cuando dirigía dicho organismo.
MAL PADRE
Yendo al punto, el experto electoral parece olvidar a estas alturas del partido que “El Lagarto” Vizcarra lo designó Coordinador (Ad Honorem) de la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política (RS N°228-2018 PCM), bautizada por la caviarada afín como “Comisión de Notables” (ligada a la PUCP), que planteó reformas, que al causar el éxtasis del moqueguano, sacó pecho y exclamó: “Promoveré la existencia de partidos incluyentes, abiertos y modernos” (26/8/19).
El informe de esta comisión, bautizada pomposamente “Hacia la Democracia del Bicentenario”, diagnosticó algo evidente: que en el Perú existía “una cantidad excesiva de partidos y movimientos políticos”, que adolecían de un sinfín de problemas (página 17). Sin embargo, no consiguió plantear alguna medida que resultara efectiva para lograr menos organizaciones con mayor calidad.
Por el contrario, la comisión propuso en su informe, eliminar el requisito de 705 mil firmas de adherentes para inscribir un partido político, reemplazándolo por la cifra de “0.075% de los ciudadanos (afiliados) que sufragaron en las últimas elecciones para el Congreso”, que venían a ser 13.992 afiliados.
Según “Los Notables”, un afiliado tendría más compromiso que un adherente -pero, según la reciente experiencia: “No es lo mismo, pero es igual”, cómo canta Silvio Rodríguez- y, cómo la exigencia era tan baja, el JNE la subió a 24.800 en el 2019 (Res. 349-JNE 10/12/19). Para luego regresar a las 25 mil afiliados y 505 mil firmas para las siguientes elecciones presidenciales. Un juego del sube y baja como en los jardines de infancia.
Como consecuencia, en el 2021 la cédula electoral se alargó, porque el número de candidatos presidenciales pasó de los 18 que se presentaron en las elecciones del 2021 al doble en el 2026: 36 aspirantes a la Casa de Pizarro. Y es así, que nació “El Cedulón”, metafóricamente, un bebé que pesaba más del doble que el anterior, y que por su tamaño, fue visto con indiferencia y desamor hasta por su padre putativo.
Este niño no solo era más alto sino más “maceteado”, porque a “Los Notables” se les ocurrió proponer en el informe: “un Senado con dos modalidades de elección”: distrito nacional y distrito múltiple (regional). Lo cual obligó a añadir dos columnas, lo que expandió la cédula de tres a cinco columnas.
Como bien sabemos, en el 2018 la Comisión Tuesta fue un instrumento que Martín Vizcarra empleó para su proyecto personalista de acumular popularidad (el presidente más popular de la historia, según los ayayeros de Ipsos) y seguir disparando contra el Congreso, al que finalmente cerró un año después (30/9/19), con un singularísimo “Golpe Constitucional”, según sostienen ante sus absortos alumnos, los Notables del Fundo Pando.
En rigor, Vizcarra no asumió todas las conclusiones de los Notables, ya que la propuesta bicameralidad fue rechazada en Referéndum (y luego, el Congreso, como era de suponer, hizo otros cambios), pero lo cierto es que la iniciativa para reducir en un 99% el requisito del número de firmas y/o afiliados para la inscripción cabe atribuirle, la congestión de partidos que padecemos en las elecciones del 2026.

La “Comisión de Notables” que coordinó Fernando Tuesta, escoltados por el “Lagarto” Martín Vizcarra y “Curriculum Vita” César Villanueva. Chinos de risa. Listos para “clonear” partidos.
JALADO EN CIFRAS
En Modo Defensor de la ONPE, Tuesta ha señalado “muy suelto de cifras” que el ausentismo de la primera vuelta no se debe a los escandalosos y corruptos retrasos originados por los organismos electorales, sino que ha crecido por: “la migración externa e interna” (RPP 5/5/26).
Un hecho indiscutible, es que el ausentismo se ha elevado a 26,5% desde el 18,1% que se registró en las elecciones del 2016. Es decir, un incremento de 2,3 millones de ciudadanos (8,4%). Sin embargo, los datos oficiales de migración no respaldan la hipótesis del “experto electoral”.
Según el INEI, en el período 2016-2026 los peruanos -mayores de 18 años- que partieron al extranjero bordean los 800 mil (“Estadística de la Migración Internacional”). No obstante, la cantidad de ausentes es más del doble (2,3 millones). Asimismo, la migración interna asciende a 1,3% anual de la población (algo así como 300 mil adultos), que tampoco es una suma considerable y desaparece al año siguiente cuando el elector cambia de residencia. Y aparece una nueva migración interna. Ambos suman 1,1 millones, que se quedan cortos con los 2,3 millones de nuevos ausentes del 2026 versus 2016. No resulta lógico realizar esta comparación de ausentismo con las elecciones del 2021, pues no es un año modélico por el stress que causó la pandemia.
Lo más grave es que en la mitad de las regiones del país, trece regiones (considerando el extranjero) el ausentismo supera el promedio. En el extranjero 66%, en Loreto 41,5%, en Amazonas 37,7%, en Huancavelica 35,8%, etc. (ver Tabla).
Claramente, entonces, la migración no es suficiente para explicar el ausentismo. Quizá por eso nuestro notable nos vende un segundo motivo: la eliminación por el Congreso de la Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como ellos propusieron.

Elaboración: Gato Encerrado
Fuente: ONPE resultados en la Cámara de Diputados al 91,4%
PASO de Ganso
Tuesta alucina que, si se hubieran realizado las PASO, el Cedulón no habría nacido. En su informe, “Los Notables” plantearon que, para sobrevivir, los partidos deberían convocar en elecciones primarias al 1,5% del número de electores de la última elección general, el primer domingo de octubre anterior a la votación (páginas 26-28).
Es decir, nada menos que 125 mil limeños y 283 mil a nivel nacional, una suma equivalente a siete llenos completos del Estadio Nacional, que podrían caminar de partido a partido para acercarse al requisito mínimo que plantea las PASO. Una ilusión. Ninguna agrupación existente tiene esta convocatoria, salvo los católicos cada jueves santo al recorrer siete iglesias en el Damero de Pizarro.
El propio Tuesta escribió entusiasmado en su Facebook, un post titulado ¿EL APRA ES EL CAMINO?: “El APRA fue el único partido que, por decisión propia, optó por realizar elecciones primarias mediante la elección directa de sus militantes”. Pero el número de participantes no pasó de 7 mil “compañeros” en Lima, 20 mil a nivel nacional. Y con esos pocos partidarios, zamaquearon el cotarro político.
No se puede obviar que el proceso conducida con esta ONPE dirigida por los “Tutelados” de Tuesta, tiene problemas de viabilidad. Carlos Meléndez ha escrito que las PASO “son carísimas”, con un gasto cercano a una votación nacional (más o menos S/ 150 millones) y que los partidos políticos tampoco podrían afrontar con el magro presupuesto público que disponen (26/11/23).
Las PASO, que supuestamente debían haber reducido el número de partidos que se presentó a la primera vuelta, son en realidad un costoso proceso electoral adicional, tanto o más complejo que las dos vueltas ordinarias, porque las PASO tenían que ser supervisadas por la desacreditada ONPE y las realizaría cada partido, el mismo día y a nivel nacional. La ONPE hubiera tenido que multiplicarse por el número de partidos y de sus sedes a nivel nacional, y los electores hubieran tenido que presentarse a las urnas tres veces en un espacio de pocos meses para las elecciones generales, sin hablar de las elecciones regionales y municipales de este mismo año.
Ya nos podemos imaginar la apatía y saturación que esto hubiera provocado en los electores, y la cantidad adicional de irregularidades, errores logísticos y administrativos, entre otros, de la ONPE que se hubiesen podido producir. No se puede decir que fuese un gran logro de simplificación, inclusión, ni de modernidad.
Se añade que, en Argentina, las PASO redujeron el número de partidos. Ciertamente, se utilizó como elecciones primarias de las candidaturas presidenciales de Cristina de Kirchner y Alberto Fernández del peronismo, Mauricio Macri (Compromiso para el Cambio, Cambiemos y Pro) y, finalmente, Javier Milei de La Libertad Avanza. Empero, las PASO fueron suspendidas el 2025 y el 2026 (21/2/25) y van camino a su eliminación (Infobae 10/4/26).
Según el analista argentino Marcos Novaro, funcionaron con las coaliciones (Juntos por el Cambio, Cambiemos, PRO, etc.), por lo que podrían servir, por ejemplo, para unificar a nuestra izquierda que se presentó dividida en cinco agrupaciones, a costa de un oneroso financiamiento del Tesoro; pero en los partidos tradicionales platenses se utilizaron para santificar las “cúpulas” del peronismo y Libertad. Y, si bien la votación es obligatoria, los chés no suelen pagar la multa.
UN CEDULÓN INTIMIDANTE
Si las ausencias no se deben a los peruanos que se han fugado del país como sostiene Tuesta, otra posibilidad es que los siete millones que no se presentaron a las urnas, sobre todo en regiones, han sentido cierto reparo en enfrentar en el cuartito secreto de la votación a una cédula tamaño gigante: con 5 columnas y 36 filas, plagadas de cuadros con las fotos de los candidatos y los símbolos de los partidos, más los recuadros para los votos preferenciales. Parecía un examen de ingreso a la UNI (La cédula del 2021 tenía 3 columnas y 18 filas).
Pruebas al canto de la incertidumbre. La suma de los votos blancos y los votos nulos (viciados), en la contabilidad de los votos a diputados en 20 de las 25 regiones son alarmantes, superan el promedio limeño de 20%: Amazonas 57%, Pasco 41%, Piura 40%, etc. (Ver tabla).
Uno de los motivos de la creciente apatía regional, es que el Cedulón tamaño “Geniograma” no era nada amigable y por eso, una gran mayoría de nuestros electores se limitaron a votar en la columna del voto presidencial y no continuaron votando en las cuatro columnas siguientes.
Me inclino a pensar que estos peruanos no quisieron lidiar con semejante papelote. Salvo un examen psicológico, aún no se podría probar en que porcentaje huyeron de la criatura. Lo que sí es indiscutible que el número de partidos políticos aumentó exponencialmente -y con ello el desconcierto- debido al bajo umbral que sembró la “Comisión de Notables”.
En conclusión, de lo que no cabe duda es de que la fragmentación partidaria, el desmadre que hemos visto, y El Cedulón, nacieron de un fallido intento de reforma política, en que “Los Notables” se equivocaron. Señalaron que iban a “fortalecer el sistema de partidos” y no hay mucho que mostrar, “eliminar la corrupción” y se ha extendido hasta a la ONPE, “incrementar la gobernabilidad”, y vinieron cinco presidentes después de Vizcarra y por último, “aumentar la participación ciudadana” y el ausentismo se incrementó ¿Por qué no aceptarlo?.
Siempre hay que recordar a Fausto cuando afirma: “Gris es toda teoría, verde es el áureo árbol de la vida” (Goethe). Es decir, no se pueden crear partidos en algún escritorio y menos en un laboratorio.




