Gato Encerrado

Gato Empresarial | Gato Político

EEUU claudica ante Irán y tumba el petróleo de un plumazo: el crudo pierde en solo cinco días lo ganado durante más de tres meses

petroleo-iran (1)

Compartir:

  • Los futuros de Brent cotizan ya en los 77,5 dólares, niveles mínimos desde febrero
  • La reapertura de Ormuz y la legalidad del petróleo iraní presionan al petróleo
  • EEUU ha cruzado varias líneas rojas para llegar a un acuerdo final con Irán

El acuerdo entre EEUU e Irán escribe una página nueva en la relación entre ambos países, pero sobre todo vuelve a demostrar que cuando a la primera potencia del mundo hay algo que ya no le interesa o que le perjudica en términos económicos está dispuesta a firmar casi cualquier cosa. La prueba del algodón de que este acuerdo supone una cesión de EEUU ante Irán es el precio del petróleo que en cinco días (cinco sesiones) ha perdido todo lo que había ganado entre marzo, abril y mayo. El petróleo Brent, de referencia global, cae este jueves a los 77,5 dólares, unos niveles que no se veían desde febrero.

El día 11 de junio, el futuro para entrega en agosto del petróleo Brent llegó a tocar los 95,5 dólares por barril en el pico de la sesión. Desde entonces hasta hoy, con un fin de semana por medio en el que el petróleo no cotiza, el crudo se ha desplomado hasta los 77,19 dólares (mínimos de la sesión), un descenso de 18 dólares y de algo más del 18% que ha aliviado sobremanera a los países importadores de petróleo y que ya empieza a notarse en las gasolineras, uno de los grandes objetivos de Donald Trump. El acuerdo incluirá, probablemente, la libre circulación del petróleo iraní, lo que incrementará la oferta de un mercado global cuyos fundamentales ya apuntaban hacia una sobreoferta estructural antes del inicio del conflicto.

Desde que el domingo se avanzará el acuerdo entre EEUU e Irán, a rubricar este viernes en Suiza, han causado cierta sorpresa, cuando no estupor, las teóricas concesiones económicas de Washington que se han ido filtrando a la prensa. Para allanar el acuerdo y lograr que, como mínimo, Irán no entorpezca el flujo de mercancías por el estrecho de Ormuz durante 60 días, EEUU estaría dispuesto, informaba ayer Bloomberg en exclusiva, a permitir la venta inmediata de petróleo por parte de Irán tras meses de bloqueo naval estadounidense, a un eventual ‘descongelamiento’ de los activos iraníes confiscados y al apoyo a un fondo de reconstrucción de 300.000 millones para la república islámica. Más a largo plazo, EEUU se comprometería a poner fin a sus sanciones contra el régimen de los ayatolás. Mientras esto sucede, los hechos muestran que Ormuz empeiza abrir sus puertas para que los buques transiten.

«Si esto es cierto, Irán sale ganando»

El conocimiento de estas cesiones, más que concesiones, ha provocado un alud de críticas incluso en el bando político de Trump. Tanto sus aliados republicanos en el Congreso como los denominados ‘halcones’ contra Irán ajenos a la Administración han expresado su preocupación por que se esté preparando para conceder a Irán demasiadas ventajas económicas sin obtener a cambio lo suficiente. «Si esto es cierto, Irán sale ganando» ha declarado la exembajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, ante la perspectiva de que Irán obtenga exenciones para vender su petróleo. «No debería haber ningún alivio de las sanciones desde el primer día».

De los 14 puntos o artículos del memorando, Brett McGurk, analista de asuntos internacionales que ocupó altos cargos de seguridad nacional en las últimas cuatro administraciones, pone el foco en el artículo 10. Según explica en un análisis hecho para la CNN, este punto contempla que EEUU «inmediatamente después de la firma… otorgará exenciones para las exportaciones de petróleo crudo iraní, productos petroquímicos y sus derivados, y todos los servicios relacionados, incluidos los bancarios, los seguros, el transporte y similares». «Resulta sorprendente la cantidad de concesiones que EEUU ofrece a cambio de tan poco. He negociado acuerdos difíciles con Irán, y este documento destaca por brindarle a Irán gran parte de lo que ha exigido en el pasado, y que rara vez ha conseguido», lamenta McGurk.

Tantas han sido las críticas por esta claudicación, que Trump ha tenido que salir raudo a matizar las teóricas concesiones. Durante la cumbre del G-7 celebrada el miércoles en Francia, el mandatario ha matizado que EEUU no invertirá en el fondo de 300.000 millones de dólares propuesto para Irán y ha asegurado no haber presionado a los estados del Golfo para que contribuyan. Ante los medios, el presidente estadounidense afirmó que las noticias que indicaban que dicho fondo constituiría un pilar central del acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán el fin de semana pasado eran «falsas». «No vamos a aportar ni un centavo», ha aclarado Trump, añadiendo que «no vamos a invertir en ello y no tenemos ningún fondo».

En cualquier caso, existe consenso en que Trump ha traspasado todas las ‘líneas rojas’ existentes con Irán con este memorándum de entendimiento. Al explicar su decisión de aceptar un acuerdo de paz provisional, Trump reiteró su insistencia en que el país nunca obtendría un arma nuclear. Sin embargo, continuó sugiriendo que Irán debería tener derecho a enriquecer uranio, que se le permitiera desarrollar misiles balísticos y que tuviera acceso a miles de millones de dólares en fondos congelados. Esas tres cuestiones han estado en el centro del debate sobre cómo abordar la cuestión de Irán durante años, desde el acuerdo de 2015 que EEUU, bajo la presidencia de Barack Obama, firmó con Irán para limitar su programa nuclear.

«Está haciendo muchas de las cosas por las que Trump criticó a Obama», ha dicho Christian Whiton, asesor del Departamento de Estado durante las administraciones de George W. Bush y del primer Trump, refiriéndose a los comentarios del presidente. «Y, lo diga en serio o no, les ha expresado que no reanudará las operaciones militares porque hacerlo provocará la peor recesión desde la Gran Depresión».

La cesión de EEUU queda reflejada en el mercado de petróleo, que a la postre era lo que estaba poniendo nervioso a Trump. Si las gasolineras suben precios en EEUU, los consumidores miran directamente a la Casa Blanca. Esta vez, los consumidores tenían razón, el petróleo se había disparado desde que comenzaron los ataques de EEUU a Irán, llegando el Brent a superar los 115 dólares por barril. Hoy, la situación se ha invertido, quizá demasiado rápido, puesto que los fundamentales siguen siendo los mismos que hace una semana, pero las expectativas han dado un girod de 180 grados.

El mercado parece dirigirse ahora hacia un nuevo superávit. La propia Agencia Internacional de la Energía (AIE) destacaba esta semana que para 2027 se espera que sobren cada día entre 4 y 6 millones de barriles de petróleo, lo que permitirá que los países avanzados y China recompongan sus inventarios tras estos meses de escasez, producto del cierre del estrecho de Ormuz.

No solo eso, aunque los inventarios de petróleo han bajado a nivel global con descensos muy relevantes en Europa, EEUU o China, el petróleo acumulado sobre el mar en el Golfo Pérsico ha aumentado hasta niveles de máximos históricos por la imposibilidad de exportarlo. Ahora, todo ese crudo acumulado irá fluyendo poco a poco para regar a los países de Asia que han sufrido con mayor intensidad la sequía de crudo durante estos meses. Todo ello ha generado un desplome del crudo que dio comienzo el pasado viernes y que continúa este jueves.

eleconomista.es